Capitulo 25 Parte 3

4 1 0
                                        

Desde que vi a Noah subir por las escaleras, mi cabeza no ha dejado de darle vueltas al asunto. Por más que quiera olvidarme del asunto e intentar seguir con mi vida, este regresa a mí como si se tratase de un maldito bumerán; me molestaba mucho, así que Salí de nuestra planta e inmediatamente me dirigí a un sitio donde pudiera relajarme un rato.

Una vez que llegue a la recepción a través del ascensor, continúe mi camino tomando las escaleras, pasando por el segundo piso y volviendo a subir hasta pararme frente a una vieja puerta de metal. Inmediatamente, tome la manija y a través de un fuerte rechinido que denotaba la vejez de la misma, fue que pude abrirme paso hacia mi lugar de destino.

Una vieja, desolada y poco iluminada azotea desde la cual no podía verse más allá de la calle en la que se encontraba el cuartel. La gente no suele venir aquí, por lo que tengo todo el sitio solo para mí y está dentro de las instalaciones del edificio, así que aun si quisieran nadie podría reprocharme el estar en este sitio.

... Siempre que vengo aquí hago lo mismo: me recargo sobre la barandilla mientras saco un encendedor junto con una cajetilla de cigarros y me pongo a fumar al mismo tiempo que observo lo que pasa frente al edificio hasta que me canso. Ya sea el cielo, los autos o la gente que va pasando y que sale por la puerta principal del cuartel.

El ver como el mundo avanza a mi alrededor es algo que me relaja y me hace despejar la mente, aunque ni yo mismo entiendo del todo el porqué de esto último. Tal vez se deba a que el pensar en la vida de los demás hace mis problemas se vean minúsculos en comparación... o quizás sea porque esta no es más que una forma que tengo de escapar de mis problemas porque soy un cobarde.

En el momento que eso pasó por mi cabeza, escuche cómo la puerta detrás de mí se abrió de repente. Me sorprendí demasiado, después de todo, ninguno de los demás frecuenta este lugar y mucho menos sabe que vengo aquí a hacer esto.

Por un instante sentí que el corazón se me salía por la boca, pero cuando me di la vuelta, ese sentimiento se fue a los pocos una vez pude ver de quien se trataba.

E: Oh, así que estabas aquí.

Z: ¡Emma! ¿Qué haces aquí?


E: Te estaba buscando —dijo mientras se me acercaba. Ya casi es hora de cenar, por lo que Amelie fue a llamarte, pero no estabas en la planta, así que tuve que salir a buscarte.

Z: ¡Ah! «Mierda, se me había olvidado por completo» perdona, te hice perder el tiempo yendo de un lado a otro solo para decirme eso.

E: no realmente, uno de los empleados me dijo que te vio subir por las escaleras hasta el segundo piso, pero como no te vi en ninguno ahí y vi que aún podía subir, pues acabe aquí.

Z: Ya veo, de todas formas, lo lamento de verdad.

E: Está bien, no pasa nada —se colocó a un lado de mí y se apoyó en la barandilla. Aunque no tenía idea de que fumabas, Zack, ¿lo haces mucho?

Z: Nah, solo lo hago de forma ocasional, ¿quieres uno?

E: No gracias, la verdad es que no me gusta.

Z: Entiendo... Oye Emma, antes habías dicho que "querías volverte fuerte para que nadie pasara por lo mismo que tú" ¿correcto?

E: Sí, ¿Por qué?

Z: Por nada, solo estaba pensando que era un deseo muy admirable. Querer proteger a otros para asegurar su seguridad es algo increíble.

E: ¿T-Tú crees? Ahora que lo mencionas es algo vergonzoso —decía con una sonrisa.

Z: Jajá, para nada... ¿Sabes? A mí gustan los deseos.

E: ¿Los deseos?

Z: Sí, más concretamente esos que son únicos o especiales para cada persona, por lo general estos son deseos difíciles de alcanzar, pero una vez los consigue la sensación de satisfacción y de logro son tan grandes que te hacen pensar que tu vida está completa.

E: ¿Cómo pueda ser un astronauta quiera ir por cualquier medio a la luna?

Z: Exacto, siempre que escucho a alguien hablar de lo que tanto quiere me es imposible el no querer apoyarlo.

E: Oh, ¿es por eso que quieres ayudarme a cumplir el deseo de Noah?

Z: Así es, cuando me lo contaste no pude evitar emocionarme, "querer ser un héroe" si alguien me dijera que ese deseo es un tanto infantil, no podría negarlo del todo, pero... el ver como se esfuerza tanto para conseguirlo solo hace que quiera ver con más ganas como este se vuelve realidad.

E:... Je, eres genial, Zack. —dijo con una gran sonrisa.

Z: ¿Hm? ¿Y eso porque?

E: Siempre te estás esforzando y haciendo hasta lo imposible por el bien de los demás, nos ayudas cuando los necesitamos y eres una persona muy confiable, como si fueras una especie de guardián.

Z: Ja, ja, ja, no es verdad, solo estás exagerando. Un guardián, ¿eh? —aun con una sonrisa en la cara, mi expresión solo denotaba tristeza. ¿Me pregunto si me merezco ser llamado de esa forma?

E: ¿Zack?

Z: Oye, ¿crees que pueda contarte una cosa y prometerme que no se lo dirás a los demás?

E: S-Seguro, pero, ¿de qué se trata?

Z: Mmm veamos, por donde debería comenzar...

Desde niño siempre me han gustado las historias, acción, ya fueran películas, series, anime, comics, manga, entre otras cosas, sobre todo me encantaban las escenas de pelea. Cada que veía una podía sentir cómo el corazón se encendía con cada golpe y técnica que salía durante el combate y donde ambos peleadores lo daban todo hasta que uno se hacía se alzaba con la victoria.

Fue por aquel entonces que, sin darme cuenta, ya había nacido mi deseo y junto con él, un extraño sentimiento que desde ese entonces no ha parado de crecer con cada día que pasa. Quería tener un poder tan impresionante como el de ellos y una vez lo tuviera, enfrentarme a un oponente poderoso que me hiciera pelear con todas mis fuerzas hasta que se decida un ganador. Ese es mi deseo "tener un combate tan apasionante que me haga darlo todo"

Z: Eso era de lo que quería hablarte.

E: Tu deseo, ¿eh? Pero por lo que me contaste, eso quiere decir que una parte de tu deseo ya sea cumplido, ¿o no?

Z: Sí, fue al poco tiempo de que nos llevaran a mí y los otros para convertirnos en Híbridos; aun recuerdo que cuando libere por primera vez mi poder, me emociones tanto que lo volví a activar sin querer y me llamaron la atención por ello. —le dije con una sonrisa nerviosa.

E: ja, ja, ja, puedo imaginarme esa escena perfectamente.

Z: Oye, no te rías, que ya solamente con contarlo me da vergüenza.

E: Ja, ja, perdona. Aun así, no lo entiendo, ¿Por qué no quieres que se los diga?

Z:... Porque me da miedo saber el que pensaran de mí. Míralo de esta forma, ellos no solo detestan ser Híbrido, sino que también odian sus poderes, ¿tú crees que me verían con buenos ojos si les dijera que soy todo lo contrario a ellos? Por supuesto que no; lo más probable es no solo me juzguen, sino que incluso me odien por ello.

E: Zack... Yo no creo pase.

Z: ¿Por qué lo dices?

E: Por algo que me comento Noah hace un tiempo sobre ti, dijo que eras alguien torpe, impulsivo y un borracho sin remedio.

Z: entonces así es como me ve, ¿eh? Ahora me siento mal —exclame con una sonrisa nerviosa.

E: Jeje, pero que aun a pesar de eso él te tiene en muy alta estima, ¿sabes? Y no solo él, también Amelie y Hunter te respetan mucho, para todos ellos eres un hermano mayor al que siempre pueden acudir si necesitan ayuda; es por eso que creo que aun si les dijeras lo mismo que a mí, ellos te seguirían viendo de la misma forma.

Z: Je, solo es una posibilidad entre muchas otras, pero... gracias, te agradezco mucho el que me lo contaras.

E: No hay de qué —fue entonces que una pequeña tonada se escuchó salir de uno de los bolsillos de Emma. Oh, espera un momento —saco su celular. ... Ah, es Amelie, me está preguntando si pude encontrarte.

Z: Ah, claro, por eso fue que viniste en un primer lugar; dile que no se preocupe por mí, yo iré dentro de un rato más.

E: Muy bien, entonces supongo que regresaré abajo con los demás —decía mientras escribía en su celular, solo para que poco después lo volviera a guardar en su bolsillo. Nos vemos en un rato entonces. —exclamo al mismo tiempo que se dirigía hacia la puerta.

Z: Igualmente.

E:... Ah, —se detuvo un momento. Antes de que se me olvide, si te da tanto miedo contarles tu deseo, entonces, ¿Por qué no solo creas uno nuevo, el cual puedas contarle con orgullo a los demás?

Z: ¡¿C-Cómo?!

E: Je, je, je, bueno, ahora sí, nos vemos —continuo su camino cerrando la puerta tras de sí.

Z: S-Si, claro... «Vaya, se supone que yo soy el superior y, sin embargo, ella fue la que me termino animando a mí, ¿no se supone que es al revés?» —pensé a la vez encendía otro cigarrillo.

Dirigí mi mirada hacia el cielo, al mismo tiempo me quede pensando en sus palabras: el compararme con un guardián, lo de tener un nuevo deseo y sobre todo, el que yo sea un hermano mayor para los demás.

Cuando ese pensamiento cruzo mi cabeza de nuevo, sentí cómo una gota de agua caía sobre mi mano solo para darme cuenta al poco tiempo de que me estaban cayendo lágrimas de los ojos.

Z: Ah, mierda —me limpié la cara con mi brazo. ¿Por qué me pongo ahora a llorar por eso?... je, creo que me estoy haciendo viejo —exclame en voz alta y con una sonrisa en el rostro.

Watch Me To DeathDonde viven las historias. Descúbrelo ahora