La noche llego, por lo que era hora de volver al hotel, por el camino me encontré con Fran, parece que era el que tomaría mi lugar en el centro mientras hasta que regresara. También me comento que a Celia le toco la parte norte, Jacob la del sur y a Leo la del este, parece que es la otra zona más poblada, por lo que conociéndolo es normal que sea él quien se encargue de esa zona.
Tarde alrededor de 30 minutos en llegar sin contar la pequeña charla con mi colega. Delante de mí se encontraba Amelie sentada en uno de los sillones en la recepción, mirando su celular. ¿Por qué estará aquí en lugar de en su habitación?, ¿tal vez me estaba esperando? Creo que lo mejor será que le pregunte directamente.
H: Hola –dije apoyándome en el respaldo. ¿Qué estás haciendo aquí sola?
A: ¡AH! –elevó su mirada hacia mí. ¡Idiota, me diste un buen susto!
H: Eso no responde mi pregunta.
A: Estaba esperando a Emma, ya casi es hora de cenar y estábamos empezando a tener por lo que decidimos venir de una vez, pero parece que se le quedó algo en la habitación, así que me senté a esperarla.
H: Ya veo «ahora que lo dice, yo también tengo hambre»
A: Y también, bueno...-su cara se empezaba a poner algo colorada. Supe que todavía no regresabas, así que pensé que así podría ser la primera en darte la bienvenida.
H: «Así que al final estaba en lo cierto»... Je, bueno, ya estoy de vuelta; gracias por recibirme, Amelie. –coloque una sonrisa.
A: ¡Sí!, jajá –me respondió con una linda sonrisa en el rostro.
Al mismo tiempo, note que la puerta del ascensor se estaba comenzando abrir, era obvio que se trataba de Emma que una vez nos vio empezó a caminar en nuestra dirección.
E: Perdona Amelie, me había olvidado mi celular en la habitación.
A: Nah tranquila, mira quien acaba de llegar.
E: Ah, hola Hunter, ya estabas tardando en llegar; oh, por cierto, Noah y Zack también nos acompañarán para cenar, no deberían tardar.
A: De acuerdo, de esa manera podremos tener una charla más animada, ¿nos acompañas Hunter?
H: Claro, yo también tenía hambre desde hace un rato.
Esperamos unos minutos más a nuestros compañeros, para nuestra suerte ellos no tardaron mucho en salir del ascensor a acompañarnos. Ya reunidos los 5 fuimos directo a restaurante a disfrutar de nuestra cena. Como cabria esperar, en nuestra mesa había tanta comida que parecía un banquete digno de las fiestas navideñas, no sería algo tan extraño de no ser porque de los 4 solo una persona estaba devorando la mayoría de platillos.
Aún me sigo preguntando, ¿Cómo hace Emma para poder comer tanto? Creía que eran las vacas las que tenía más de 2 estómagos, no los caballos.
N: Como siempre no te contienes a la hora de comer, Emma.
E: ¡No puedo evitarlo!, ¡la comida de aquí está deliciosa!
N: De eso me doy cuenta, pero asegúrate de moderarte, que a este paso te terminaras acabando las reservas del restaurante. –hizo una expresión burlona.
E: Ya lo sé, que hasta mi estómago tiene un límite, ¿sabes?
A: ¿Lo tienes?, je, je, je.
E: ¡Amelie!, ¡¿tú también?!
Z: jajá, tranquila, después de todo no hay mucha gente en estas fechas por lo que no debería impórtales.
A: En cuyo caso solamente se quedaran con la boca abierta, jeje.
E: Emm, ahora de alguna manera me siento mal.
N: Jajá, perdona, no era nuestra intención; en serio.
E: Muy bien, te perdono si me das de tu plato –apunto con el tenedor hacia Noah.
N: De acuerdo, toma –se lo acerco con cuidado y ella lo devoro sonriente. ¿Y cómo les fue hoy a ustedes?
Z: Le pregunté a varias personas si me podían dar información más detallada del asunto, pero no me dijeron nada que no sepamos ya.
A: Yo hice lo mismo, pero no hubo cambios, aunque parece que varios negocios se niegan a abrir y varias familias se han ido temporalmente del pueblo, imagino que fue por los Restos.
N: Nosotros tampoco pudimos obtener nada nuevo, aunque sí que recibimos una advertencia.
E: Hay una anciana por la zona este que se la pasa hablando sola al final de la calle en un idioma ya muerto, un tipo que pasaba por ahí nos dijo que no habláramos con ella porque parecía que estaba loca y la única persona que la entendía fue uno de los que murió.
A: Imagino que eso no es la advertencia de la que hablaban
N: No, la advertencia en realidad venía de la anciana, Emma pudo entender lo que decía y lo tomamos como eso.
Z: ¿Qué fue lo que dijo?
E: "Cuidado con el viejo", fue lo que repetía mil y una veces.
A: Eso no es de mucha ayuda, hay muchos ancianos alrededor del pueblo.
N: Es verdad, pero al menos ya tenemos algo a lo que debemos estar más atentos.
A: ¿Y qué tal tú, Hunter? Eres el que falta.
H: Yo tampoco logre encontrar nada, aunque en realidad lo correcto sería decir que no había nada.
A: ¡¿Eh?! ¿A qué te refieres con eso?
H: La zona se suponía que sería una de mucho tráfico, pero no había nadie en las calles; a lo mucho podía verse gente caminando a lo lejos, pero nunca acercándose al área más que para pasar rápidamente por ella y largarse.
Z: Eso es bastante extraño, incluso si no es temporada vacacional debería de haber mucha gente alrededor.
N: Además de que hay un parque en la zona donde mucha gente se reúne e incluso tiene una zona de juegos, no es normal que un sitio como ese esté tan desierto.
H: Además de aburrido, por poco y me muero mientras vigilaba ese lugar.
E: Me es difícil imaginar eso –exclamó con una mirada entrecerrada.
A: Si te sientes así podría pasarme de vez en cuando para acompañarte. –me sugirió con una ligera sonrisa.
H: Te lo agradezco, pero no quiero generar problemas por eso.
Z: Es verdad, Amelie, si te sales de tu puesto podría perjudicarnos durante la vigilancia.
A: Ya lo sé, aunque es un tanto injusto que Noah sea el único que tenga compañía durante la vigilancia. –le dijo con una cara deprimida.
Z: Bueno, no podemos hacer mucho, ya que ella es la novata a la que tenemos que enseñarle, además de Noah necesita ayuda para vigilar esa zona de día con tanta gente.
N: Es como dice Zack, además Emma tiene una buena vista, eso me ayuda mucho a la hora de vigilar.
A: Emm...
H: Está bien Amelie, te agradezco la oferta, pero ya veré como lidiar con eso.
A: Bueno... si tú lo dices.
N: Si eso es todo, creo me voy a ir retirando; tengo que revisar si los drones captaron algo por esta zona.
Z: Voy contigo, te ayudaré con eso.
H: Yo también me voy, creo que me voy a dormir; nos vemos.
A: Igualmente.
E: Hasta mañana a los 3.
Salí del lugar, tome el ascensor y Cuando llegue a mi piso, camine directo hacia donde se encontraba mi habitación. Una vez abrí la puerta fui directo a la cama y me recosté en esta.
El primer día de la semana no salió como esperaba, pero tampoco fue tan malo. Por lo menos parece que tendré compañía durante estos días, ahora que lo pienso, creo que puedo preguntarle algunas cosas a esa niña. No tengo idea de que tanto me puede decir, pero tampoco pierdo nada intentándolo. Igual a esa vez...
Me quedé dormido a los pocos segundos y empecé a soñar, aunque más que un sueño, era otro de mis recuerdos. Fue poco después de salir de esa pequeña habitación, me llevaron a una sala mucho más grande donde había otros niños como yo, no sabría decir cuántos eran exactamente, pero hasta dónde puedo recordar éramos alrededor de 50 o 70 en esa sala.
Algunos comenzaron a charlar formando sus grupos, pero muchos otros simplemente se pegaban a la pared o se quedan en medio del cuarto cubriéndose con las rodillas y con las caras tristes.
Yo era uno de esos. No recuerdo sentirme de esa manera, pero es verdad que me sentía algo intranquilo al respecto, sobre todo porque entre esos niños no se encontraban ninguno de los otros que vinieron junto conmigo. Podría haber intentado hablar con uno de esos grupos, pero no se me ocurrió en ese momento.
Conforme el tiempo pasaba, más niños entraban dentro de la sala, no les vi la cara, pero podía escucharse como iban entrando a través de esas paredes. Tenían un sonido similar al de una puerta automática que verías en cualquier centro comercial.
Tanto de un extremo de la habitación como del otro podía escucharse ese sonido junto con el de las pisadas de los que iban recién llegando, no me importo mucho si soy sincero. No me sentía cómodo, pero era mejor que estar en esa pequeña habitación. Y así seguí hasta que alguien se colocó a mi lado.
Me sorprendí, ya que no me había percatado hasta que mire por el rabillo del ojo. Cuando me voltee para ver de quien se trataba, me quede impresionado por su cabello, era largo y de un lindo color rosa; me quede embobado mirándolo durante un rato, aunque ella no parecía prestarme atención o más bien, yo no era el que prestaba atención a mi alrededor.
Cuando deje de mirarla pude observar que no solo su cabello, sino que varios otros lo tenían también de varios otros colores como ella y como yo. Pero lo que más me tarde en darme cuenta, fue que entre las voces de los grupos que se encontraba charlando había otros que estaban llorando en silencio alrededor de la sala. Unos segundos después la persona a mi lado también se les unió.
Nunca me ha gustado ver cuando alguien está triste, sobre todo si no puedo hacer nada para cambiar eso. Pensé que sería una de esas ocasiones, pero... Al menos quería hacer el intento, así que pensé por un momento que es lo que podría hacer para darle ánimos, aunque fuera un momento y así estuve durante unos cuantos segundos hasta que finalmente encontré la respuesta.
H: Oye –me pare a su lado. ¿Podrías mirarme un momento?
Para mi suerte, logre que me escuchara y me miro con los ojos tapados por su cabello, no quería perder el tiempo, así que lo hice de inmediato. Retrocedí un paso puse una pierna en cada lado, extendí el brazo derecho levante el izquierdo mientras lo seguía con la mirada, volví a bajar al mismo tiempo que brazo, mire hacia el frente con una mirada seria y coloco mi mano frente a mi cara completando la pose.
H: ¿Qué te parece?
???:... Pff, ja, ja, ja, ja, ja.
H: ¿Eh? –me sorprendí con su reacción a la vez que mi cara se iba poniendo roja. «Rayos»
???: ¡Haz otra!
H: Ah, ¿te-te gusto?
???: Aja, eres muy divertido, ja, ja, ja.
... Mientras su risa seguía resonando en mi cabeza, la luz del sol se estaba empezando a ver a través de la ventana, despertándome del sueño y regresándome a la realidad con una sonrisa. «Me alegro de que te haya gustado, Amelie»
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Watch Me To Death
AksiEntre las calles de una neblinosa ciudad, existe una organización dedicada a acabar con unas criaturas altamente peligrosas; denominadas como "Restos", seres con la capacidad de copiar el ADN de sus víctimas. Nuestra protagonista es Emma, una joven...
