Capitulo 19 Parte 3

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Una vez la noche llego y el reloj marcaba las 10 pm, todos juntos dentro del coche, por fin habíamos llegado a la gran ciudad de Azur. Cada que vengo aquí pienso en lo contratante que llega a ser con respecto a Nyarla, teniendo una estética más moderna, además de un clima más cálido, casi como si ambos fueran polos opuestos.

Tanto Emma como Ruby se les veía muy emocionadas al mirar a través de la ventana, fue un momento muy adorable ver cómo no despegaban la vista ni un solo momento.

Pasados unos minutos terminamos llegando al cuartel de la ciudad, al estacionar el coche en una de las salidas del edificio, Zack se bajó del coche para poder abrir la puerta trasera y así poder bajar nosotros también. Al salir me di la vuelta en dirección a la entrada del estacionamiento, percatándome de que Leo y Celia se encontraban esperándonos ahí mismo.

L: Ey, ya estaban tardando en llegar –exclamó mientras se nos acercaban.

N: ¿Cuánto tiempo nos llevan esperando ahí parados? –le dijo bajándose del coche.

L: No mucho en realidad, pero cambiando de tema –extendió su mano hacia Noah. ¿Cómo están?

N: Bien como siempre –le estrechó la mano. Aunque ahora somos más que la última vez –miró hacia donde se encontraba Diane y Ruby.

C: Oh, así que esta pequeña es Ruby –se puso de cuclillas. Es muy linda. –comento a su vez que Ruby se escondía detrás de mí.

A: ¿Verdad? Aunque es un poco tímida como puedes ver.

C: Jajá, tranquila, no te voy a hacer nada –le extendió un poco la mano. Me llamo Celia y soy amiga de tu mamá, es un placer conocerte. –Ruby le regreso el gesto estrechando su mano, aun estando escondida detrás de mí.

L: Bueno, vamos entrando entonces que los demás nos están esperando.

N: Claro, solo danos un momento para bajar nuestro equipaje.

L: Ok, déjenme ayudarles si no les importa.
N: Como gustes.

Pasados unos minutos, entramos al cuartel de la ciudad e inmediatamente Leo abrió un pasadizo hacia la planta oculta del edificio. Seguimos caminando por un pasillo con una apariencia similar al de un Hotel hasta que nos detuvimos frente a una puerta de madera. Leo coloco su mano en la perilla y nos dejó entrar por la sala de estar.

La planta por dentro tenía una estructura bastante similar a la que se encuentra en Nyarla, la mayor diferencia era el color de las paredes que era de un tono gris metálico.

L: Los 2 que faltan están en la cocina preparando la cena, si así lo quieren pueden ir a ayudarles, aunque no sé si tendremos suficiente para todos.

Z: Jajá, tranquilo, creímos que eso podría pasar, así que trajimos comida extra con nosotros.

L: Bien, esa es una preocupación menos, pero con eso de que trajeron a la niña, ¿quién se supone que cuidara de ella? No creo que les permitan a alguno de ustedes quedarse aquí durante el exterminio.

N: Ese es el caso sí, pero ese no es el caso de su vigilante, ¿o no?

L: ...?!

C: Ah, Noah, no estarás pensando en-

N: Sip, no se me ocurre nadir más en este lugar que pueda cuidarla y quedarse con ella durante nuestra misión.

C:... Oigan, ¿él está de broma, verdad? –preguntó con una cara de incredulidad.

Z: Ayyy, ojalá y fuera eso.

A: Para bien o para mal, el ya tomo su decisión.

D: Y vaya decisión, es de locos

H: Incluso yo pensé que se le había zafado un tornillo.

E: Em, creo que yo me he perdido, ¿a qué se están refiriendo con todo eso?

N: A es verdad, tú todavía no la has conocido como tal, se trata de la sub-comandante de este cuartel; ella es-

VF: Supongo que te estás refiriendo a mí –lo interrumpió, subiendo por las escaleras al otro lado de la habitación.

Era una mujer de alta estatura, tenía un largo cabello moreno, piel blanca, ojos grises y tenía una despampanante figura; iba vestida con una blusa morada, una bata de laboratorio, una falda, tacones y mayas negras, además de tener una expresión de cansancio en su rostro.

N: Así es, ha pasado tiempo profesora Winter.

I: lo mismo digo –exclamó mientras fumaba un cigarrillo.

N: Y por lo que veo todavía no ha dejado los cigarros, ¿no ha considerado el usar un vaper en su lugar?

I: Por ahora prefiero continuar como estoy, ¿y qué tal tú? ¿No quieres uno? –le acercó una cajetilla.

N: No gracias, yo no fumo.

I: Je, como quieras, ¿y qué es lo que buscabas de mí? –su tono de voz se volvió más serio.

N: Verá, como sabe nosotros tendremos que salir a una misión pasado mañana, por lo que quería pedir si, ¿podría cuidar de esta niña en nuestra ausencia? –apuntó con la mirada hacia Ruby.

I: Ah, sí, Maxwell me platico sobre ella, entiendo la necesidad de buscar a alguien que pueda cuidarla mientras trabajan; pero ahora yo te pregunto, ¿Qué te hace creer que yo voy a cuidarla?

A: «Lo sabía, era obvio que se negaría a esa petición»

N: ... Podría decirle muchas razones, pero principalmente si se lo pido a usted, es porque no conozco a nadie más en esta base a quien le pueda pedir este favor, y estar seguro de que lo cumplirá sin problemas; solo será durante el tiempo que estemos en ese lugar, nada más.

La profesora se lo pensó por unos segundos, cuando termino de fumar su cigarro se acercó a nosotras y se agachó un poco para ver a Ruby más de cerca; la observo un momento y dijo...

I: Solo tendré que cuidarla el tiempo que dure el exterminio, ¿es correcto?
N: Así es, ni un minuto más, se lo prometo.

I: Emm, muy bien –se volvió a levantar. Si así son las cosas, supongo que no tengo otra opción, espero que nos llevemos bien pequeña.

R: A-Aja.

A: «¡Increíble! La ha convencido»

I: Por cierto –volteó su mirada hacia Emma. Esta es la novata de la que Maxwell me estuvo hablando.

N: Así es, Emma te presento a la profesora Ivy Winter, es la sub-comandante de este lugar y también es la líder del equipo científico.

I: Es un gusto –le extendió su mano.

E: Ah, sí –le estrechó la mano. Me llamo Emma Spears y el gusto es mío.

I: Vaya, qué educada –comentó de forma burlona. ¿Pero ella que hace aquí? Creí que la misión solo era para agentes de rango general en adelante.

E: ¿Eh?

I: ¿Hm? ¿Qué? ¿Acaso no sabías?

E: N-Nadie me lo menciono.

N: Bueno, en realidad se suponía que sería una sorpresa, pero –se acercó a Emma y puso su mano sobre su cabeza. Esta chica de aquí desde hace unos días que ha ascendido a rango general de forma oficial.

E: ¡¿E-Eeeeeeh?! ¡¿D-De verdad?!

N: Si, lo hable con el profesor hace unas semanas, tardo un tiempo debido al papeleo, pero por fin has ascendido, felicidades. –le respondió con una sonrisa.


E: B-Bueno, yo... no sé qué decir, yo solo estoy... feliz. –respondió dejando salir una sonrisa.

A: ¡Felicidades, Emma!

Z: Felicidades, te lo has ganado, jajá.

D: Felicidades por tu ascenso.

H: Felicidades, Emma, te lo mereces –le dijo levantando el dedo pulgar.

E: ¡Sí! Muchas gracias.

I: Ya veo, si ese es el caso, entonces no hay problema –dijo caminando hacia la puerta. Me tengo que retirar, nos vemos después.

N: Igualmente.

L: Cuídese profesora. –exclamó al mismo tiempo que ella salía de la habitación. Bueno, ¿y qué estamos esperando? Tenemos algo que celebrar, ¿no?

A: ¡Por supuesto! ¡Vamos con los demás entonces!

H: Estoy de acuerdo.

Z: Lo mismo digo –contestó con una sonrisa brillante y subiendo las escaleras.

D: Vamos, Emma, no los hagamos esperar.

E: Claro –Ambas subieron detrás de Zack.

C: ¡Oigan espérenme!

L: je, je, je, creo que esta noche será muy divertida, ¿no lo crees?

N: Eso parece si –respondió con la cara sonriente y yendo hacia la cocina para celebrar tal noticia junto a todos.

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