Esa noche recuerdo bastante bien lo nervioso que estaba al entrar a su casa y pasar a su sala de estar. No entendía la razón del porqué me sentía de esa manera; ya me había quedado en hoteles y en otras de las bases que tiene la organización, no había razón alguna para actuar así o al menos eso fue hasta que ella me empezó a tratar con hospitalidad.
Me senté en sofá frente a su televisión mientras ella se iba a la cocina a preparar algo de beber, cuando me levante y me ofrecí a darle una mano ella insistió en que eso no era necesario, regresándome al sofá a la vez que me decía "tú solo ponte cómodo, yo me ocupo de los demás"
En ese tiempo solo me dediqué a observar lo que estaba a mi alrededor hasta que mi mirada volvió a dar hacia la cocina en donde ella estaba preparando las bebidas, ese fue el momento donde me di cuenta del porqué me sentía así. Era por Emma, está a solas con ella en su casa me hacía sentir un tanto inquieto, pero al ver como parecía estar sonriendo ligeramente mis nervios fueron cambiados por un reconfortante sentimiento de alivio.
E: Toma —me dijo con una taza en su mano y acercándola hacia mí. Es chocolate, está recién hecho.
N: Gracias, la tomé con ambas mano y le di un trago. ¡Está muy bueno!
E: ¿tú crees? Por lo general siempre me queda muy dulce —se sentó a mi lado teniendo otra taza consigo.
N: A mí me gusta de esa forma, además, te aseguraste de no calentarlo mucho para que no me quemara la lengua, te lo agradezco.
E: Jeje, no hay de qué. —le dio un trago a su taza.
N:... Dime, ¿todavía tienes ganas de continuar donde lo dejamos?
E: Bueno, yo...
N: No tienes que hacerlo si no quieres, tampoco es como si te fuera a obligar a hacerlo.
E: ... No, está bien —dejo la taza sobre la mesa frente a ella. Me sentiría aún peor si no lo te lo contara ahora.
N: Ya veo —coloqué mi taza a lado de la suya. Te escucho, no te contengas, ¿de acuerdo?
E: Si —juntó ambas manos y tomo un poco de aire. Creo que recuerdas bien que cuando acepte el unirme a ustedes... no estaba pasando por mi mejor momento, estaba confundida, furiosa y fuera de mí en general; no sabía qué era lo que debía de hacer ahora en adelante, creí que todo había terminado hasta que apareciste tú y me diste tu apoyo junto con los demás —dejo salir una leve sonrisa. Desde entonces, comencé a sentir que las cosas estaban mejorando, que todo ese sufrimiento ya había quedado en el olvido.
Yo tampoco pude evitar ponerme contento con lo que acababa de decir, tanto así que no pude evitar sonreír un poco al escuchar eso último.
E: Pero a principios de este mes, me di cuenta de que en realidad... nada había cambiado nada en lo absoluto. —agacho la cabeza con una expresión de tristeza en el rostro y una voz apagada. Todo comenzó con una simple llamada de mi madre la noche de primer día del mes, no era nada raro, solo me llamo para saber si iría a casa este año por navidad; como ya supones, le respondí que no lo haría debido al trabajo y de ahí no llego a más... eso era mentira.
Lo que dijo era verdad, recuerdo que incluso desde el mes pasado ya se le había dicho que si quería ir a ver a su familia durante estas fechas podía hacerlo sin ningún problema. Fue entonces cuando me pregunte, ¿Por qué mentirle a su madre acerca de algo así?
E: La verdad es que no quería regresar a casa, pensar en siquiera hacerlo hacía que me doliera el estómago, al inicio no sabía por qué me negaba a la idea, sin embargo, más temprano que tarde lo entendí al recibir una notificación de mi celular a la mañana siguiente. Era el recordatorio sobre una cosa que tenía que hacer dentro de poco esa semana, creo que recuerdas de que se trataba ¿no?
N: Sí, era del día que tú y Amelie fueron a buscar los regalos para Ruby y los demás si no mal recuerdo.
E: Ese día en sí no tenía nada de raro, solo fue una fecha más, pero me fue imposible no mirar el resto de días próximos que había marcado con anterioridad —apretó ambos manos con fuerza. Y ahí fue cuando lo vi, marcado un círculo rojo y escrito con el mismo color de letras, el día 28 de diciembre. Ese día es... es... —su respiración se comenzó a agitar más y más.
N: ¿Estás bien? —la tomé del hombro con mucho cuidado. Toma —le acerqué su taza aún llena. Bebe un poco.
La tomo con las manos temblorosas y se bebió todo sin parar un solo momento, al terminar la volvió a poner sobre la mesa y volvió a tomar un poco de aire.
E: G-Gracias
N: «Claramente, esto está siendo demasiado para ella, tal vez debería detener-» —pensaba cuando de repente ella me tomo de la mano y me miro a los ojos, como si tratara de decirme "aún puedo continuar". ... Entonces, ¿por qué marcaste ese día en tu calendario?
E:... Era su cumpleaños, el de ambos —respondió con un tono de voz bajo. Mis amigos.
N: Entiendo «Entonces esas eran las tumbas de ambos, debí imaginármelo» pero, ¿el mismo día?
E: Es gracioso, ¿no? 2 niños que vivían en el mismo pueblo, nacieron el mismo día y encima se hicieron amigos; parece sacado de una película... Cuando vi que aún tenía ese recordatorio, me empecé a sentir muy mal, la cabeza me daba vueltas, me entro el pánico y cuando menos me di cuenta ya estaba vomitando en el baño.
Soltó mi mano y volvió a mirar hacia suelo, juntando de nuevo ambos manos con una expresión aún más triste que la anterior.
E: Después de eso le siguió esa pesadilla. No era la primera vez que lo soñaba, era algo que me pasaba de vez en cuando, aunque siempre me decía a mí misma que era solo algo temporal, que ya se me pasaría con el tiempo —volvió a apretar ambas manos. Pero no fue así... desde que volví a ver esa fecha, ¡no he dejado de repetir esa misma pesadilla una y otra vez casi todos los días! ¡A veces con algunos cambios pero siempre terminando igual!
N: Emma...
E: Aún lo recuerdo claramente, esa fábrica, la sangre, ¡el miedo, los gritos, los disparos y sobre todo a él! ¡A ese maldito Resto acabando con mis amigos sin piedad! —cerro los ojos con fuerza. ¡Intente cambiarlo el resultado más de una vez, pero nunca sirvió de nada! Ambos terminaron muertos y yo volvía a estar sola en esa vieja oficina esperando a que es monstruo abriera la puerta mientras temblaba sin parar y gritaba por ayuda, todo eso solo para despertar llorando o yendo al baño a vomitar. Es horrible... No obstante, es ese sueño el que me hizo darme cuenta de la verdad.
N: «¿La... verdad?»
E: No quería creerlo, fue por eso que hoy fui al cementerio para demostrarme a mí misma que era todo lo contrario; me dije que sería rápido, solo iría hasta donde estaban y les diría que todo estaba bien y que no había de que preocuparse. Lo intenté, ¡de verdad lo intenté! ¡Sin embargo, cuando me pare frente a sus tumbas e intente decir algo yo...! Yo... Llore... me puse a llorar sin siquiera poder soltar una sola palabra frente a ellos.
Cuando dejo de apretar sus manos y pensé que se había calmado, al verle la cara pude que no era así, ella estaba llorando, intento de forma pobre contener las lágrimas que caían por sus mejillas
E: Soy una inútil, eso es lo que soy —se llevó las manos a la cara e intento detener su llanto. Siempre lo supe, por más que me decía que las cosas había cambiado a mejor la realidad es que no era así, ¡SIGO SIENDO LA MISMA INÚTIL QUE SE QUEDÓ ASUSTADA EN UNA ESQUINA MIENTRAS DEJABA QUE NOAH LA SALVARA! ¡NI SIQUIERA FUI CAPAZ DE ACABAR CON ESE RESTO DEJÁNDOTE TODO EL TRABAJO A TI A PESAR DE LO MUCHO QUE QUIERO AYUDARTE! —gritaba con una voz totalmente quebraba y cargada de dolor. ¡SOY DE LO PEOR! ¡NI SIQUIERA MEREZCO QUE TU-!
Antes de que pudiera terminar esa frase, la rodee con mis brazos e inmediatamente la abrase con fuerza mientras le cubría la cabeza con mi mano izquierda y ponía su cara en mi pecho.
E: Por... ¿Por qué? ¡¿Por qué siempre eres tan amable conmigo?! —me decía entre sollozos. ¡¿Por qué te preocupas por esta inútil que en su primera misión no hizo más que asustarse y huir en lugar de ayudar?! —me seguía preguntando mientras yo solo me limitaba a frotarle la cabeza para tranquilizarla tanto como podía.
N: «Imbécil... ¡Imbécil, imbécil, imbécil, imbécil, SOY UN COMPLETO IMBÉCIL! ¡¿En qué carajos estaba pensando al suponer que ella está bien?! De no haber ignorado el tema todo este tiempo, ella no tendría que pasar por todo esto ahora mismo»
Mientras apretaba los dientes con fuerza para ocultarle mi enojo conmigo mismo. El verla llorar e insultarse a sí misma fue algo me siento sentir aún peor por no haber actuado como debía hasta esa noche; me sentía impotente, frustrado, avergonzado. Yo... me sentía de lo peor.
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Watch Me To Death
ActionEntre las calles de una neblinosa ciudad, existe una organización dedicada a acabar con unas criaturas altamente peligrosas; denominadas como "Restos", seres con la capacidad de copiar el ADN de sus víctimas. Nuestra protagonista es Emma, una joven...
