59

2.2K 127 15
                                        

Holi bolis. Ya regresé.

Espero disfruten leer este capítulo así como yo lo hice al escribirlo.
....................................

Mis ojos se cierran mientras disfruto de la fina línea entre la vida y muerte, entre caer al vacío o hacia atrás en el suelo del balcón.

Pensar que mi mamá pudo haberlo hecho, acabar con su vida cuando sintió que no había nada más, cuando todo se destrozaba, sin embargo no lo hizo, fue valiente al seguir viviendo. Ella siguió luchando para vivir mientras yo lo hago para no morir.

Y es en la bruma de mis pensamientos, que tal vez por ello no presto atención con anticipación, cuando siento los brazos de alguien rodear mi cintura y abdomen para jalar hacia atrás.
Aterrizo sobre quién al parecer es Fiona.

—¡¿Que estás haciendo?! — me grita.

Me levanto y tomo asiento en el suelo.Volteo para encontrarme con una mirada suya que me estremece hasta los huesos. El rostro pintado de desesperación, los ojos más abiertos de lo usual, las fosas nasales dilatadas y la respiración agitada, la cara pálida y las cejas alzadas.

— Yo solo estaba...— pronuncio con dificultad y ella me sacude.

— No no, estabas por saltar tú...te ibas a matar ¡No te puede ir así!— dice agitada mientras sigue sacudiendome con pánico.

— No puedes decirme eso.

Tal vez si estaba seriamente pensando en ello, pero no estaba segura.

— Puedo, no puedes dejarme de nuevo...— susurra al final soltandome.

La observo cayendo en cuenta de a que se refiere.

— No soy tu madre Fiona.

Clava sus ojos en las palmas de sus manos. Toma aliento y cuando pienso que no dirá ni hará nada más, eleva el rostro y sus ojos se posan en mi con determinación.

— No, no lo eres...pero algo nos une a ti y a mi, a ambas— hace referencia a Hage—. Solo tú has conocido un fragmento de la parte oscura de él, una que solo yo he podido presenciar por años. Y si crees que te detengo por qué te pareces a mamá...¿y qué si fuera así? Tu también lo harías si alguien se pareciera a la tuya.

Me levanto de golpe, porque por mucho que sea verdad, no es justo pedirme que me quedé aquí sin un propósito real.

— No puedes obligarme Fiona, no puedes entrar en mi vida.

—Ah ¿y tú sí? No tienes ni idea de todo por lo que he pasado, todo lo que él ha hecho desde que llegaste. Te metiste tanto en mi vida gracias a él, te adentraste demasiado que hay marcas que jamás desapareceran — suena desesperada.

— No entiendo a qué te refieres. Solo se que si quiero morir lo haré...Tienes que entenderme, comprende que ya no hay nada para mí aquí, sin ellos aquí no hay un propósito real en mi vida, demasiado he pecado co...

Fiona estrella su palma contra mi mejilla y mi rostro gira a la izquierda, apenas reaccionó y me lanza otra bofetada en la otra mejilla regresando mi rostro a la posición inicial.

— ¿Cuál es tu propósito dices? ¡No hay uno en especial Rosetta!  Las personas aveces solo nacen, viven y mueren, su único propósito es vivir, no seas codiciosa al pensar que tenemos que tener uno especial para estar aquí. — me grita y toma mis hombros con dureza mientras los ojos se me empañan—. Si tan culpable te sientes, vive, afronta tu castigo viviendo para arrepentirte. No mueras para rendirte, yo no me he rendido a pesar de todo, porque creo que si bien no hice algo malo, mi propósito es vivir y ya, y tal vez este sea realmente otro cuando pasen los años y la situaciones se presenten.

ENFERMO +21Donde viven las historias. Descúbrelo ahora