QUERIDOS LECTORES:
¡Estamos de vuelta!
Muchas gracias por toda su paciencia, WOUNDS vuelve con el propósito de por fin culminar la historia que hemos estado construyendo a lo largo de estos años.
De todo corazón, espero que no se vuelvan a presentar más problemas. A las personas con malas intenciones, aléjense de este espacio, por favor, largo de aquí.
A mis amadas lectoras que han sido pacientes y comprenden lo complicado que puede ser escribir a veces, gracias por su espera, amor y paciencia. Haré todo mi esfuerzo para combinar mi vida principal y este proyecto para lograr finalizarlo.
Un agradecimento muy especial a Aquelarre Meow por trabajar conmigo en la revisión de los capítulos y así aumentar su calidad. Miles de gracias.
Ahora sí ¡A leer!
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SETENTA
Chay se removió con pereza en el pequeño espacio que poseía en la fortaleza que formaban los cuerpos de sus padres aún dormidos junto a él. Después de la cita con su padre Chay decidió pasar un día más con él antes de regresar a casa y, por supuesto, Porsche tampoco se marchó pues no pensaba dejar a su hijo solo o eso fue lo que dijo, aunque Chay creía que era una excusa para pasar el tiempo con Kinn. Se suponía que ese sería el día en que regresarían, pero, la comodidad de dormir acurrucado entre los brazos de sus padres estaba logrando que se replanteara el regreso.
Con suavidad se deslizó fuera de la cama dejando a sus padres dormir juntos, salió de la habitación para darles un poco de privacidad y estirar las piernas dando un paseo por el jardín. Se encontró con uno de los trabajadores que lo saludó llamándole Joven Maestro; esos breves días junto a sus dos padres parecieron ser un hermoso sueño del que no quería despertar, sin embargo, sabía que los problemas que rodean a la familia no se detendrán solo porque él quiera, así que, tras un suspiro profundo decidió que era momento de reventar la burbuja y afrontar la realidad.
Porsche despertó en el fuerte y cálido abrazo de Kinn, no era lo que esperaba, pero, tampoco le disgustó que su Alpha lo cuidara de esa forma. Dejándose llevar por la comodidad de ese abrazo cerró los ojos una vez más dispuesto a olvidarse de todo y rendirse al delicioso sueño que solo es posible si lo aderezan las feromonas de su pareja; lamentablemente Porsche no tuvo el descanso que esperaba pues su teléfono anunció una nueva llamada, pensó en ignorarla, pero, fue tan insistente que contestó sin ver el nombre en la pantalla.
―¿Qué diablos?― gruñó molesto con quien perturbó su tranquilidad.
―¿Porsche?― fue la voz de Vegas la que resonó al otro lado de la línea.
Por un momento el Omega no supo qué decir, no estaba acostumbrado a que su, técnicamente primo-cuñado, le llamara y mucho menos tan temprano por la mañana.
―¿Vegas? ¿Sucede algo?― dijo tras alejar el tono irritado en su voz.
―Lamento despertarte, pero, Macao dijo que quería ir a visitar a Chay y quise preguntarte si están en casa.
A Porsche le pareció extraño que fuese Vegas quien llamara para ese tipo de asuntos, así que sin rodeos preguntó:
―¿Pasa algo con Pete?
―No, todo está bien ¿por qué lo preguntas?
―Es él quien suele llamar cuando se trata de los niños ¿estás seguro de que todo está bien? Si algo está pasando puedes decirme y si necesitan ayuda no duden que los apoyaré.
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WOUNDS
FanfictionKinnPorsche Omegaverse Hace 16 años Porsche trabajó para la familia Theerapanyakul, su guapo heredero Kinn puso sus ojos en Porsche y decidió que sería un juguete muy interesante y divertido, pero los juegos tienen consecuencias y Porsche de pronto...
