Él observaba la sinceridad con la que Alisson le había dicho esas palabras y le sonrió.
-Tus deseos son son órdenes -dijo en voz baja, acercando los labios a los suyos.
El amanecer creaba un perfecto, agradable y cálido ambiente.
Los tímidos rayos del sol calentaban delicadamente la piel de Bruno y Alisson en el balcón mientras un suave beso se resbalaba en los labios de ambos. Alisson le mordía los labios y él le acariciaba su cintura bajo la blusa.
Al disfrutar tanto de sentirla tan cerca, recordó que le costaría mucho acostumbrarse a su ausencia los siguientes meses. En ese instante comprendió lo que quizás Alisson también sentía en ese momento. Por eso comenzó a besarla más intensamente.
Sus manos comenzaron a subir lentamente por la espalda de ella hasta llegar al broche del sostén, el cual desabrochó sin afán y sin mucho esfuerzo. Al sentir que el sostén dejaba de apretarla, Alisson se quitó la blusa junto con el sostén, haciendo que quedaran sus senos al descubierto. Bruno seguía besándola, y lentamente llevó sus labios hasta el cuello. Ella le tomó ambas manos y las llevó hasta su pecho. Bruno sintió el palpitar de su corazón entre sus dedos. Estando ahí, empezó a bajar sus manos hasta los senos de ella, comenzando a masajearle los pezones, los cuales hacían que Alisson suspirara al sentir un excitante cosquilleo mientras él continuaba besándole el cuello hasta regresar a sus labios nuevamente en un beso lento y profundo.
Luego de varios segundos, Alisson comenzó a llevarlo, empujándolo con las manos en el pecho, hasta la cama sin detener el beso. Estando a escasa distancia de la cama, Bruno tomó a Alisson de las piernas para cargarla, haciendo que ella rodeara su espalda con las piernas cruzadas detrás. La sostuvo de la espalda para acostarla cuidadosamente boca arriba en la cama.
Teniendo a Alisson acostada, se incorporó y comenzó a deshacerse de su pantalón corto junto con sus panties hasta llevarlos al final de sus pies, haciendo que ella quedara completamente desnuda. Él se quedó observándola, contemplando su desnudez. Un fuerte deseo dentro de sí se intensificaba rápidamente. Ella lo miraba a los ojos, sin vergüenza de nada mientras se tocaba el cabello con una mano y con la otra sus piernas. La excitación que Bruno comenzaba a sentir hacía que se mordiera los labios. Se colocó arriba de ella, sosteniéndose en el colchón. Ella comenzó a quitarle el pantalón mientras él besaba su cuello y acariciaba sus piernas. Cuando el pantalón de Bruno cayó al suelo, la tomó a ella por la espalda y, cargándola, dio la vuelta y rápidamente la subió sobre él, quedando sentado en la orilla de la cama con Alisson sentada sobre él con ambas piernas a cada lado de su cintura, frente a frente. Mientras se llevaba todo su cabello a un lado del hombro, ella elevó un poco sus caderas para buscar con su parte íntima la cima del miembro de Bruno para introducirlo dentro de ella. Con ambas manos, Bruno apretaba los glúteos de Alisson con intensos deseos de entrar en ella. Todo esto sucedía mientras se miraban a los ojos con su respiración acelerada por la excitación. Alisson bajo sus caderas, comenzando con la penetración. El suspiró profundamente y a ella le encantó ver su gesto de placer al sentirse dentro de ella. Alisson comenzó a moverse de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba, sintiendo dentro de sí la placentera penetración del miembro de Bruno. Ambos se besaban mientras Alisson se encargaba del vaivén. Él sentía sobre su pecho el rebote de los senos de Alisson con sus pezones erectos, era una sensación agradable para él. Comenzaban a sudar y cada vez estaban más mojados. El calor se notaba por el rubor de sus mejillas, enrojecidas por la excitación que sentían cada vez con más intensidad. Alisson empujó el pecho de Bruno hacia abajo, haciendo que quedará tumbado en la cama con ella sentada sobre él, dándole a ella el control de la situación. Ella apoyó sus manos sobre el pecho de él, y comenzó a mover sus caderas de adelante hacia atrás. Bruno observaba la cara de Alisson, con algunos cabellos pegados al rededor de sus mejillas gracias al sudor y su boca entreabierta para intentar respirar más profundamente, unos jadeos casi silenciosos se escapaban de ella. Bruno estaba seguro de que jamás había visto algo tan excitante en su vida. Con ambas manos, acarició con cierta presión sus muslos desde su cintura hasta las rodillas, pero no fue suficiente para él, así que llevó sus manos a los glúteos de ella y comenzó a darle palmadas, lo precisa y suficientemente fuertes para ser placenteras para ella. Alisson continuaba con sus movimientos, pero cada vez se sentía más cerca del climax. Apretaba sus labios y liberaba suspiros. Veía a Bruno con los ojos clavados en sus movimientos, totalmente concentrado en ellos con una cara de placer indescriptible. Ella empezó a aumentar la velocidad del movimiento de sus caderas, haciendo más profunda y agitada la penetración. Esto hacía sentir más cosquilleos en la entrepierna de Bruno. Alisson apretaba su pecho, casi arañándolo, mientras rápidamente se movía sobre él. Él apretaba sus labios mordiéndolos y cerraba con fuerza sus ojos mientras jadeaba entre dientes. Alisson se detuvo instantáneamente, tranquilizando el alboroto de lujuria que había en el momento. Bruno no se hubiera sentido con las ganas de detenerse como ella lo hizo, por eso agradeció dentro de sí que lo hiciera, para hacer más largo aquel momento. Ella sólo se movía lentamente, para no acabar con la excitación. Se incorporó paras besarle los labios a Bruno. Cuando lo hizo, inmediatamente él la rodeó con sus brazos por toda la espalda, pegándola a él con fuerza sin dejar de besarse. Así, Bruno comenzó a penetrarla, elevando sus caderas para entrar en ella. En el vaivén, Alisson cerraba sus ojos, mordiéndole los labios a Bruno mientras los halaba con cierta fuerza. A él no le dolía, estaba completamente distraído en el apretón, la humedad y el calor de la profundidad de Alisson. Mientras con una mano le apretaba los glúteos, con la otra comenzó a subir desde sus caderas hasta su cuello, entrelazando sus dedos en el cabello de la nuca de Alisson, tomando completamente el control a pesar de estar debajo de ella. Las embestidas de sus caderas a la parte de Alisson, creaba un brusco movimiento de ambos en la cama, haciendo que su beso fuera un poco apretado, pero no les importaba. Luego de varios minutos, Bruno comenzó a sentir un fuerte cosquilleo en su entrepierna, estaba a punto de venirse. Pero no quiso permitir que esto pasara, así que rápidamente bajo la velocidad de su penetración mientras observaba la cara de Alisson exageradamente satisfecha de placer. La miraba directamente a los ojos, la soltó de la nuca y con esa mano comenzó a acariciarle los labios, enrojecidos por el beso intenso sin dejar de mirarla a los ojos. De esa forma, poco a poco sus ansias de venirse se habían calmado.
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QUILATES DE MAGIA
FanfictionLa niña Duque conoce al famoso Bruno Mars en su pleno arresto por posesión de drogas. Para Bruno, el oro y la magia tienen 24 quilates... Ahora conocer a Alisson le hará ver a ambos de cuántos quilates es el amor.
