Capítulo 57

135 18 8
                                        

-Alisson, Alisson -la seguía Bruno preocupado- ¿De qué estás hablando? ¿De qué te diste cuenta?

-Aléjate de mí -caminaba rápidamente junto con Joseph.

-Bruno, Bruno... Basta ya. Déjalos, no empeores las cosas -le dijo Vanessa.

-Alisson, no sé de qué estas hablando ¿Qué fue lo que hice? -preguntaba preocupado.

En ese momento Phil lo alcanza.

-Hey, loco ¿a dónde crees que vas? -lo detuvo.

-¡Alisson! -la llamaba, pero ella lo ignoraba.

-No piensas dejar a ese montón de personas con medio concierto ¿o sí?

-¡Me importa un carajo! -se soltó de sus brazos e intentó seguirla nuevamente pero ya se había alejado demasiado.

Bruno comenzó a sentir desesperación. Estaba agitado y estresado.

-¿Qué diablos le pasa? -le preguntó a Vanessa.

Ella no decía nada. Bruno miró a Daniel esperando una respuesta pero tampoco lo hizo.

-Estoy seguro de que ustedes lo saben -se quitó su chaqueta sin mangas y la arrojó al suelo con furia- ¡¿Por qué carajos no me dicen!?

-¡Basta! No te desquites con nosotros -lo regañó Vanessa.

-Entonces dime ahora mismo qué fue lo que hice.

Daniel sacó su celular y comenzó a buscar algo en él. En unos segundos encontró la famosa imagen y se la mostró.

-Esto es razón suficiente para ella estar así -le dijo.

Bruno miró la foto. Sus mandíbula casi palpitaba de la rabia. Tomó su chaqueta del suelo y la apretó en sus puños mientras jadeaba de enojo.

-Cómo pudiste hacerle eso -dijo Daniel guardando su celular.

Bruno regresó a los camerinos sin decir nada más. Tiró la puerta y se sentó en el sofá, apoyando sus codos en las rodillas mientras se apretaba la frente con las manos.

-Bruno -tocaba la puerta Phil, pero Bruno no respondía-. Bruno, sé que no quieres hablar con nadie en estos momentos. Pero, vamos amigo. No puedes dejarlo así -le dijo tras la puerta.

Al no escuchar a Bruno, suspiró.

-Bien, avisaré a los coordinadores que el show no continuará -dijo marchándose.

Mientras tanto, Alisson se subía al taxi con lágrimas en sus ojos. Joseph se subió con ella. Mientras el taxi se dirigía a la dirección de la unidad privada de Alisson, ambos estuvieron sin hablar ya que Alisson no paraba de llorar en silencio.

-Ali... -no soportaba verla así-. No debí decirte nada si hubiera sabido que estarías así -dijo acariciándole el cabello.

-Si no lo hubieras hecho sería peor.

-Vamos, no sigas llorando. Eres una mujer fuerte.

-Pues al parecer no tanto. Esto... Es inexplicablemente doloroso para mí.

-Mira, quiero que te sientas bien ¿por qué no dejas que te acompañe a tu casa? ... No me mal interpretes. Sólo quiero prepararte algo de comer, y revisar que duermas bien. No quiero dejarte sola sabiendo que estas mal. No se sabe qué podría pasar.

-Josh... Gracias.

-¿Eso es un sí o un no?

Alisson meditó en sus palabras. Suspiró pensando en qué debía hacer. Pero sabía que sólo causaría más problemas de los que ya habían.

QUILATES DE MAGIAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora