Del primero hasta el décimo hijo que Adrián había engendrado al comienzo, quienes eran considerados los más poderosos de ellos, se encontraban reunidos en el edificio central de la ciudad capital.
—¿Para que solicitaste esta reunión? —le inquirió curioso un muchacho de cabello y ojos café.
—Ha llegado el momento de definir finalmente quienes gobernarán los diferentes sectores de los continentes. Haremos un acto oficial y a nivel mundial para que todos puedan ver la asunción de cada uno de ustedes en sus respectivos puestos —explicó el rubio—. Para los humanos, ustedes serán sus líderes, pero, siempre yo estaré a la cabeza.
Los muchachos observaron a Kyle y él hizo un ademán con su mano para que Áaron continuara.
—De todos modos, haré visitas mensuales en cada nación para conocer el estado de cada una de ellas.
—Obviando toda esta cuestión política —pronunció Kyle—. El motivo principal de esta reunión es para informarles de la llegada de seres superiores a la Tierra, están tomando cuerpos humanos, así como lo hizo Jaden, pero no son como nosotros, tienen... Incluso habilidades más poderosas que las mías.
—¿Son un riesgo para nuestra existencia? —inquirió un moreno—. ¿Por qué han venido?
—No lo sabemos realmente, pero con quién he podido hablar, me dijo que no vienen a interferir, solo ayudar a la humanidad.
—¿Hay alguna forma de identificarlos? —preguntó un pelirrojo.
—Su simple presencia les hará saber que no son humanos, o de nuestra especie. De todos modos, no se fien de ninguno de ellos —les advirtió Kyle—. Y ante cualquier contacto de ellos con ustedes, deben notificármelo.
***
Estaba por el centro de la ciudad haciendo algunas compras, mientras esperaba que Kyle terminara con su reunión, cuando a lo lejos pudo visualizar aquel muchacho que hacía semanas no veía.
Y no lo dudo, se fue caminando rápido hacia él.
—Sirio.
El rubio se giró y al verla, la observó inexpresivo.
—H-Hola ¿Cómo estás? —le preguntó en un tono incómodo la rubia.
—Bien.
Ariadna lo miró a los ojos, comprobando que algo había cambiado en él, su mirada lucía apagada.
—¿En dónde te estás quedando? ¿Ya recuerdas quién eres?
—No, todo sigue igual —le dijo antes de girarse y comenzar a caminar en dirección contraria a ella.
—¡Espera! Yo quería hablar contigo, disculparme por lo que ocurrió aquella, yo... Y-Yo no debí tratarte de ese modo, lo siento, Sirio —pronunció arrepentido.
—De acuerdo.
¿De acuerdo? ¿Eso era todo lo que diría?
Y al rubio pareció ni importarle lo que ella le había dicho, ya que continuó caminando, perdiéndose entre las demás personas.
Ariadna se mordió el labio inferior, sintiendo que sus ojos se cristalizaban. ¿Qué le pasaba? Él no era así. La amnesia lo había cambiado demasiado.
***
—Carina está furiosa ¿Qué intentaste hacer, Vega? —preguntó con calma Kenta.
—Esa maldita cosa no es humana —masculló con rabia—. Ha saber con qué estuvo experimentado esta vez para crearla.
—Ya te lo dijo ella, será recordada como la primera mujer que le dió origen a la nueva especie humana, la nueva humanidad.
—Sabes que Carina no quiere que ellos vuelvan a creer en Dioses ¿Verdad?
—Lo sé, pero eso ya no depende de nosotros.
Kenta se acercó más al rubio y observó la cicatriz de su rostro, negando con la cabeza.
—Ha quemado la piel de tu cuerpo carnal, eso no va a sanar fácilmente, deberías regresar a nuestro hogar, tu experiencia ha terminado aquí.
—Por supuesto que no, esta estúpida cicatriz no va a detenerme. Además, quiero ver cómo será todo con esta nueva humanidad.
—Igual que siempre, ellos repiten la misma historia, el mismo ciclo, una y otra vez, son tan predecibles.
—No, no creo que sea igual, ésta vez su especie es diferente, ha dado un salto en su evolución.
—¿Eso crees? En cuanto crezcan en número, y sea imposible controlarlos a todos, y tengan libertad de pensamiento y expresión, se levantarán unos contra otros, y la sangre de los superiores estará tan diluida, que habrán perdido su poder, tanto así, que ya no serán temidos ni respetados por nadie.
—Sabes Kenta, deberías aparecerte a los humanos y dar tus "profecías", te oyes bien —pronunció divertido—. Hasta podrían adorarte.
—No tiene caso hablar contigo —pronunció indiferente antes de desaparecer.
Era una pérdida de tiempo hablar con Vega, y su única misión era cuidar de Sirio y Bella.
***
Kyle estaba saliendo del baño, luego de haber tomado una ducha rápida, cuando se encontró con una mujer parada en medio de su sala, tomándolo por sorpresa.
¿Quién era ella y como diablos había entrado a su departamento?
—Mi nombre es Rigel, humano, y estoy aquí para hablar contigo. Tú eres el representante real de la Tierra ¿Verdad?
—Sí —pronunció serio—. ¿Cómo has dicho que te llamabas? ¿Rigel?
—Sí.
—Sirio, Rigel ¿Quién más se aparecerá con nombre de estrella y se sentirá igual que ustedes?
—Estoy aquí justamente para aclarar cada una de tus dudas.
—Mientras no interfieran con los humanos, y los dejen vivir en paz finalmente, no me interesa quienes sean.
—Lamentablemente, hay algunos de nosotros que no han querido obedecer órdenes, y han venido a la Tierra a experimentar vidas humanas. Algunos lo han hecho conservando sus memorias y sabiendo quienes son, y otros desde la concepción de un nuevo ser, siendo gestados por humanas, y no humanas, para venir aquí.
—¿No humanas? ¿A qué te refieres con eso? —le inquirió confundido.
Hasta donde sabía, los experimentos femeninos de Jaden habían sido un fracaso.
—No, no hablo de los sujetos de pruebas de "Jaden", Kyle.
—No leas mi mente —le advirtió el castaño.
—Sino de tu hermana, con ella inicia la verdadera nueva humanidad.
—¿Qué?
—Ella fue el ser creado para darle origen a los nuevos humanos.
—Ariadna no será utilizada como una maldita incubadora —masculló con rabia, tomándose de la toalla para caminar hasta ella—. No permitiré que tú, ni nadie, la utilice para eso.
—Ah, ya veo, tú no tienes conocimiento de ella.
—¿De quién demonios hablas?
—De tu hermana la que han llamado Laila.
La mujer de cabello rubio con tintes rojizos, extendió su mano hacia Kyle, y le enseñó la imagen de una bonita castaña de ojos azules, de la misma edad de él, quien se veía muy entretenida alimentando a un cabrito.
Kyle abrió los ojos aturdido, observando a esa muchacha, sin saber si aquello era realmente cierto o no, pero... Esa muchacha se parecía demasiado a Ariadna, sólo que tenía el cabello castaño.
¿Adrián había tenido otra hija? No, no tenía sentido, no se parecía a su padre, se parecía a Rose, como Ariadna.
—Ella es el inicio de la nueva humanidad, la nueva "Eva".
...

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Nueva Especie
Short StoryÉl sabe que es el único de su especie, que debe reproducirse antes de que lo atrapen. Los humanos no volverán a capturarlo, no volverá a ser su esclavo, su especie prevalecerá a la humana.