Aclaraciones

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Empecé esta novela hace muchos años. En un momento de mi vida donde tenía claro qué quería. Desahogarme. Contar la parte más oscura y secreta de mí hecha ficción y enseñársela a desconocidos por el simple hecho de poder darle voz a lo que tantos años llevaba dentro viviendo en silencio.
He tenido parones de muchos meses, de mucho silencio interno donde "el vampiro que dormía dentro de Cristina" también dormía en mí.
Nunca la comencé pensando que tendría un final feliz porque la realidad es que el final de esta historia y el final de mi historia nunca fueron felices. Entonces en honor a mí y en honor a lo que yo sentí durante tantos años, quise darle el cierre metafórico que se merecía. Como digo en los últimos capítulos. "Al final ella y yo fuimos dos rimas acompasadas".
Dicho esto. Aclarar que durante toda la novela Évora ya estaba luchando contra una depresión de la que no era consciente, pero Cristina sí. De ahí su miedo a hacerla partícipe de la muerte sabiendo que Évora todos los días soñaba con rozarla un poco.
Cristina ha sido durante toda la novela un personaje sin descifrar, no por nada en concreto ni mucho menos por hacerla más atractiva, sino simplemente por conseguir que su imagen sea lo más fiel a la realidad posible. Algo que no se puede leer aunque conozcas las palabras.
El pajarito negro siempre aparecía cuando estaba Cristina en escena. Pero la degradación del pájaro siempre representó a Évora. Cristina se moría, pero Évora solo se conoce a ella misma ya muerta. Así que realmente el pájaro siempre fue Évora.
El personaje de Julio realmente representa los dos mundos. Encarna lo bonito de Cristina: la atención, el cuidado, la sabiduría... Pero también encarna lo más horrible de Évora: las adicciones, la afición por la soledad, la inestabilidad, la depresión. Es por eso que consideré oportuno que Julio fuese el único nombre que Évora escribe antes de suicidarse. Avisa y pone también el de su madre. Sí. Pero el de Julio lo anota porque es el único testigo de la verdadera historia de ambas. Una venganza para que él "expíe" los pecados del silencio. Una advertencia también para que pueda verse reflejado en el final que puede acontecerle si él tampoco se cura. Un testigo que pueda darle un motivo a su madre, a su familia y amigos, para que llorar a Évora consiga un significado. Y alguien que, si finalmente Cristina despierta, pueda contarle que Évora ya no está.
Así que realmente, el hecho de que Évora apunte el nombre de Julio, aparte de por los motivos anteriores, es porque en ella aún cabía la esperanza de que Cristina viviese. La diferencia es que ella no quería vivir más. Y es por eso que si no te fijas en los pequeños detalles que la degradan. Sólo piensas que la única que está cerca de la muerte es Cristina. Porque "el que realmente se quiere morir no lo dice" como se repite en los capítulos finales.
Igualmente, la decisión de que Évora muriese, aparte de personal, es cruel, porque todas las personas que comentaron la historia deseaban que Cristina no muriese. Pero nadie me pidió que Évora no lo hiciera. Simplemente quise hacer al lector partícipe de la pena de Évora y de la degradación de Cristina. Y aunque creo que eso queda bastante claro. Ni Cristina, ni Julio, ni nosotr@s pensamos nunca en Évora.
Lo único que busqué con este final es el sabor de boca amargo que te deja darte cuenta de que "yo tampoco lo hice. Yo tampoco me di cuenta de cómo podía acabar ella" aunque lo tuviese ante mis ojos.
Sin más aclaraciones. Volveros a dar las gracias y deciros que estoy abierta a responder cualquier pregunta acerca de la obra por el medio que sea.
Muchas gracias

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