CAPITULO LXVI "MORFINA CON BENZODIACEPINA"

282 31 66
                                        

Me tomó de los brazos — Piénsalo bien, hoy dices querer casarte con él, ¿y mañana qué? Casarse no es como ir a una convención y ponerse un disfraz por un rato

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Me tomó de los brazos — Piénsalo bien, hoy dices querer casarte con él, ¿y mañana qué? Casarse no es como ir a una convención y ponerse un disfraz por un rato.

— Mamá, estoy segura, sé que dado mi historial es fácil dudar de lo que digo, pero esto es lo que realmente quiero.

— Gamaliel, reflexiona esto hijo, sufriste mucho cuando se fue ¿Cómo sabemos que no lo hará otra vez?

— Vieja. — dijo con reproche.

— ¡Te fuiste a Afganistán por despecho Gamaliel!

— Ainhoa, querida. — le dijo el suegro.

— Es la verdad, tú también viste su conducta extraña cuando ella se fue, se comportaba como un loco, fuma demasiado y bebía todo el tiempo.

— Maduré un poco después de eso.

— De ninguna manera, Elizabeth, no te casarás ahora — afirmó papá.

— ¿Qué? Oye, no tienes derecho para hacer eso — le reclame.

— Biológica y legalmente estoy por completo autorizado para hacerlo. Tú eres mi hija y si digo que no te casarás teniendo diecinueve, no lo harás, y ten por seguro que Las Vegas no es una opción.

— Hazle caso a tu padre, Eli, no puedes decir "acepto" creyendo que será así para siempre y terminar divorciada a la semana.

— ¡Oye! ¿Desde cuándo tú función es joder a tu hija, Jackson? ¿Por qué nunca eres capaz de mirar más adelante? Tu deber como papá es aconsejarle, no decirle qué hacer ¿Acaso crees que quiero que mi hijo haga una idiotez que lo ponga en peligro con tal de estar con ella? Sé racional por primera vez en tu vida Jackson, una sola vez.

— Vieja. — dijo Gamaliel sorprendido.

— Espero que tu drama sea por la edad de tu hija y no porque creas que mi hijo no es suficiente para ella, porque si es así, yo te voy a demostrar que lo es.

— Ainhoa.

— No, no me digas que me calme Thiago. — miró a mi papá. — ¿Entonces? Campeón.

— ¿Y con qué derecho tú me gritas a mí? ¿Acaso seguimos juntos? ¿O es que siempre te encantó la idea de poder gritarme como si yo fuera un idiota?

— Jackson, no sigas — le pidió mamá.

— No como si fueras, te comportas como un idiota, tu hija a diferencia de ti se esfuerza por ser normal, si no la quieres apoyar, lo haremos nosotros.

— Vieja, vos, tranquila.

— Mira niño, yo te amo con todo mi corazón, me doliste más de veinte horas de parto, solo quiero verte feliz, si por algún motivo no funciona y terminas llorando otra vez, te voy a agarrar a cachetadas por necio, mientras, no puedo hacer más, que mover el cielo, el mar, la tierra, la luna y a Jackson para que seas feliz. — me miró. — Y para que lo sea ella también.

♛ 𝘌𝘯𝘦𝘮𝘪𝘨𝘰𝘴 𝘐𝘯𝘵𝘪𝘮𝘰𝘴 ♛Donde viven las historias. Descúbrelo ahora