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Octubre 31, 1984.
Un día más había pasado en el tranquilo pueblo de Hawkins. Aunque realmente, ya no había nada normal pues un mal los acecha e ignoran el peligro que está muy cerca.
Mientras tanto, deben disfrutar de su rutina diaria como en el caso de los Byers, quienes tratan de seguir adelante igual que siempre.
Jonathan se levantó a preparar el desayuno, de hecho, regularmente Fëanor ayuda con los alimentos, haciendo más rápido su preparación. A la pelinegra le gustaba pasar estos momentos tan sencillos con la familia, y usar sus habilidades para lo que fuera necesario.
Sin embargo, habiendo tenido una mala noche con las pesadillas y esa horrible sensación de escalofríos, le dificulta el sueño y estaba más distraída. Incluso más al salir en busca de Will y hallarlo fuera de la casa; le preguntó qué había sucedido pero dijo que no era nada. Mentía.
Regresaron a casa, sin embargo, la ojigris aún tenía la duda de si decía la verdad. Además, ella misma tampoco quería decirle que sentía esa sensación extraña como cuando estuvieron en el mundo del revés. Más secretos.
Volviendo a la realidad, escucha a Joyce preguntar por Will.
━━ ¿Qué? ━━ murmura con el ceño fruncido.
━━ ¿Dónde está Will? ━━ cuestiona observando a ambos jóvenes.
━━ ¿No está en su habitación? ━━ dice Jonathan.
━━ No. ━━ responde la mujer.
Fëanor pone una cara confundida pues al salir de la habitación, aún seguía dormido el pequeño.
Entonces un ruido se escucha y ambas se alertan preocupadas porque le pasará algo malo al chico -pero en diferentes niveles que una desconocía de la otra-. La mayor avanza por el pasillo con la chica detrás, concentrada con sus habilidades por sí debe usarlas. Llegan al baño y la madre abre la puerta; encontrando a Will bajando la tapa del inodoro.
━━ ¿Qué haces? ━━ cuestiona la mujer.
━━ Orino. ━━ contesta simple sin entender la presencia de las mujeres que suspiran aliviadas.
Olvidando el malentendido para irse a desayunar como cada día.