¡WADE!
El grito desgarrador por auxilio de Annie había retumbado en la habitación con sonoro estruendo, pero seguía como eco dentro de su cabeza aun después de aquel altercado con Caspar.
Verla en esa situación, tan pequeña y vulnerable ante la salvaje fuerza de alguien más era una visión que no podría borrar de su cabeza ni dedicando su vida a ello. La vio pelear por su vida, no dejándose caer a morir sin dar pelea, pero ni todo su esfuerzo había ayudado. De no haber llegado Wade, ¿Cómo hubiera acabado eso? Aun con un cuchillo en mano, Annie había sido arrastrada cual muñeca de trapo por ese sujeto, quien debía ser o muy fuerte o estar muy molesto como para pararse después de una patada en los bajos...
Él creía saber la respuesta, y le preocupaba.
-Lo bueno es que se tienen, ¿no? - Mags dijo con dificultad, en su usual voz de susurro. Finnick asintió, algo avergonzado de todas las maldiciones que había dirigido al muchacho los segundos antes de que este apareciera y la rescatara de Caspar. De verdad creyó, por unos instantes, que la había abandonado a su suerte. Y, siendo franco, abandonarla hubiera sido lo más inteligente en su posición, él lo sabía. Así, cuando las cosas empeorarán y quedasen pocos, no tendría la carga de tener que acabar con una aliada... ¡Él lo hubiera hecho, maldita sea! Sin pensarlo dos veces, que para eso tendría las noches de insomnio que obtuviera una vez salvase su vida...
"Eso es porque tú eres una mierda de persona, un asesino, y por eso te pasa lo que te pasa. Wade no lo es" su conciencia, o una voz molesta que había tomado el lugar de ella le recriminó. Aunque bueno, técnicamente ahora ya era un asesino. No una mala persona necesariamente, pero si un asesino. Sangre manchaba sus manos, metafórica y literalmente. Esperaba que eso no cambiase sus ideas respecto a mantener su alianza con Annie. Había matado, sí, pero eso no lo hacía una mala persona, ¿verdad?
No hay asesinos inocentes.
- ¿Qué habrá pasado con Caspar? - la voz de Cosima, quien claramente parecía consternada por los acontecimientos en la pantalla, lo sacó de su trance.
- ¿De qué hablas?
-Antes de que Wade lo atacará, cuando soltó a Annie... ¿Qué crees que haya sido? Porque lo que fuera, lo dejo mal. Parecía a punto de desmayarse...si no es que peor...
Finnick no recordaba aquello con tanta precisión, básicamente porque estuvo demasiado ocupado maldiciendo al cabrón por siquiera golpear a Annie como para preocuparse por su estado de salud, pero sabía que Cosima era observadora y nada exagerada. ¿Habría plagas venenosas en la arena? No sonaba improbable, y francamente, no lo sorprendería a ese punto.
-Quizás la insolación. No estoy ahí, pero parece que hace calor. Sin agua y huyendo, debe ser mortal...
-...No recuerdo si tenía agua a la mano...-comentó, claramente dubitativa. Finnick la comprendía a cierto punto, él era de su casa después de todo, pero igual esa actitud lo irritó. Por él Caspar se podía ir al diablo....
-...De todos modos ya está muerto. No es como que haya mucho por hacer...
-...Supongo que es verdad...-la mujer parecía algo ofendida, pero Finnick no le tomó importancia. No había dicho nada que no fuera verdad.
-...La pequeña Kira fue toda una sorpresa, ¿no? Aunque no la he visto mucho en la pantalla...
-...No sé porque no la toman. Me desespera. De nada sirve que haya sobrevivido si la gente no la nota- se quejó, claramente furiosa.
-Lo sé, pero que no haya noticias de ella también es buena señal. Créeme, si algo malo le hubiera pasado a Kira lo hubiéramos visto en primer plano.
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Contracorriente | La Historia de Annie Cresta y Finnick Odair
FanfictionLa vida de Annie se quiebra cuando su nombre sale el día de La Cosecha. No tiene nada a su favor. Nada, excepto él: Finnick Odair, su mentor. ⚠️Advertencia: Esta historia contiene temas sensibles como representaciones gráficas de violencia, sexual...
