Ella ha decidido seguir los pasos de su padre y convertirse en la empresaria joven más exitosa de Italia. Por supuesto, para llegar a donde está, debe hacer pequeños sacrificios.
Su prioridad número uno es el trabajo, por tanto, para ella no existe...
Cassandra dejó a su prometido plantado en el altar unos minutos antes de la boda y huyó hacia Italia. Dos años después, el cerco se cierra y con tal de no regresar a San Francisco, se siente capaz de cualquier cosa.
¿Incluso de firmar un contrato de matrimonio?
Adriano parece ser la solución a todos sus problemas. El italiano solo tiene tres condiciones: cuidar de sus hijos, abstenerse a los términos del contrato y no enamorarse de él. Cassandra está clara sobre eso, pero mientras su mente se resiste a los encantos de su marido, su corazón cae bajo un hechizo con cada día que pasa.
La pasión se desata y con ella, el resto de sensaciones desconocidas para ambos.
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La historia de los padres de Ella, ya disponible en mi perfil.