El silencio envolvía la sala, roto solo por la respiración tranquila de Jimin y su tío. Ambos seguían sentados en el sofá, con la tenue luz de la lámpara iluminando apenas el espacio. Era de madrugada, pero ninguno parecía con prisa por moverse. Ahora compartían una taza de té, Jimin tenía los ojos clavados en su taza mientras integraba el azúcar con el líquido. En su mente resonaban las palabras de su tío, sobre cómo se había sentido cayendo y cómo sus tíos habían sido la red que lo sostuvo.
Después de un largo momento, levantó la vista.
—Me pregunto... ¿podríamos ir a Busan? Quisiera visitar a mamá —preguntó en voz baja, casi como si temiera la respuesta.
Su tío lo miró con atención, sus ojos reflejando tanto sorpresa como ternura.
—Por supuesto. ¿Quieres estar unos días allá? —respondió, con una suavidad que hizo que Jimin asintiera lentamente.
—Hace tiempo que no voy, y… creo que me haría bien.
El mayor dejó escapar un leve suspiro antes de asentir. Su hermana y él no habían tenido una buena relación por culpa del padre de Jimin y seguía cargando culpa por no haber sido menos orgulloso.
—Creo que es una excelente idea.
Ambos compartieron una sonrisa y terminaron en silencio su bebida caliente. Jimin pensaba en las flores hermosas que compraría para su madre y todo lo que le contaría.
—Deberíamos dormir un poco. Mañana hablaremos más de esto, ¿te parece?
Jimin asintió, su tío se despidió alborotando el cabello del menor y desapareció por el pasillo. Cuando se quedó solo, dejó escapar un largo suspiro y poco después también subió a dormir.
A la mañana siguiente, Yoongi despertó con una sensación de inquietud, anoche Jimin no respondió más y aunque trataba de convencerse de que no era nada, no podía evitar preocuparse. Sabía que la actitud de Jimin había cambiado, aunque el menor lo negara y no quería dejar las cosas así.
Tomó su celular y lo desbloqueó rápidamente, relajándose un poco al ver el mensaje de Jimin disculpándose por no responder ya que se había quedado dormido.
Sonrió al leerlo, su ansiedad disipándose un poco. Mientras se preparaba para ir a la universidad, pensaba en cómo tocaría el tema con Jimin. En realidad quería tocar dos: lo sucedido la noche anterior, aclarar lo que había pasado. Explicarle que no era falta de deseo, sino todo lo contrario. Que Jimin le provocaba cosas que nunca había sentido antes, pero que quería que su primer momento juntos fuese especial. Quería asegurarse de que ambos estuvieran listos y cómodos.
Y también hablar sobre su evitación.
Esta vez Yoongi no fue por Jimin, el menor entraba más tarde y Yoongi presentaría un examen a primera hora. Las vacaciones estaban cerca y su graduación aún más.
Mensajearon toda la mañana, como si nada hubiese pasado y justo a medio día pudieron verse de nuevo.
—¡Yoonnie! —saludó Jimin con una sonrisa brillante, corriendo hacia él.
El abrazo fue cálido, cargado de cariño, y Yoongi sintió que todo su nerviosismo se desvanecía.
—¿Cómo va tu día? —preguntó Yoongi mientras tomaba la mano de Jimin, guiándolo hacia un rincón más tranquilo.
—Bastante bien. ¿Y el tuyo?
—También bien. Los exámenes un poco pesados, pero bien. Aunque... quería hablar contigo de algo importante —dijo, mirándolo con una mezcla de seriedad y ternura.
Jimin sintió un nudo en el estómago. La manera en que Yoongi lo miraba lo hacía pensar que era algo importante, tal vez incluso algo malo. Quiso cambiar el tema antes de que la conversación avanzara demasiado.
—Está bien, pero yo primero. Quiero aprovechar unos días de vacaciones para ir a Busan. Taehyung también irá para ver a sus padres e invitará a Jungkook. A mí... a mí me encantaría que tú también vengas.
Yoongi parpadeó, sorprendido por lo rápido que habló su pareja, frunció ligeramente el ceño, sintiendo de nuevo a Jimin huir del tema.
—Eso me encantaría, pero... quiero hablar de otra cosa contigo.
Jimin desvió la mirada, nervioso. No quería enfrentarse a esa conversación, al menos no todavía. Pensaba en las miles de cosas que Yoongi podría decirle como que estaba dudando o que no era suficiente. Pensamientos bastante negativos y sin sentido, pero Jimin a veces sentía miedo que Yoongi diese un paso atrás.
—Está bien... pero ¿puede ser luego? Ya tengo mucho en la cabeza, de hecho pensaba en irme primero junto a mis tíos, solos. Necesito reflexionar algunas cosas allá y necesito calma —soltó de repente, sin atreverse a mirar a Yoongi a los ojos.
La respuesta cayó como un balde de agua fría para Yoongi, quien trató de ocultar su decepción, quería estar bien con Jimin pero solo obtenía largas.
—Está bien.
El tono de Yoongi, si bien no fue diferente, para el Jimin alerta sí lo fue. Aun así no dijo nada.
Más tarde, terminaron en casa de Jimin. Yoongi había aceptado quedarse a comer.
Al llegar habían compartido un beso que amenazó con volverse apasionado, pero Yoongi lo cortó. Y así con los dos siguientes, no porque no quisiera. ¡Se moría por esos labios! Pero sin haber tocado el tema, quería evitar que pasara lo de la noche anterior. Debido a esto la cercanía que solían compartir se volvió ausente cuando Jimin cambió su actitud y aunque intentaron mantener la conversación ligera, ambos sabían que algo estaba mal. Yoongi intentó hablar de nuevo pero Jimin lo cambió nuevamente. Yoongi de rindió.
Cuando terminaron de comer, Jimin lo miró con cierta expectativa, como si esperara que Yoongi se quedara más tiempo. Pero este negó con la cabeza suavemente.
—Creo que debería irme. Tengo que estudiar para el examen de mañana —dijo Yoongi, aunque sabía que esa no era toda la verdad.
Jimin trató de disimular su desánimo, pero fue evidente.
—Claro, entiendo.
Yoongi se acercó a él antes de irse, dejando un beso corto en su frente. Pero cuando Jimin intentó prolongar el momento, Yoongi dio un paso atrás.
—Nos vemos mañana, ¿sí? —murmuró, antes de dejar un beso más y salir.
Cuando la puerta se cerró, Jimin se dejó caer en el sofá, sintiendo un peso en el pecho que no lograba entender. Quizá él estaba actuando mal, pero el miedo de su inseguridad estaba siendo más grande.
Por su parte, Yoongi se convencía de tener paciencia y si esta se terminase... tenía claro que no se iría. Amarraría a Jimin si era necesario con tal de pedirle que deje de huir y tuvieran una conversación normal. Era eso o sucumbir a los deseos de Jimin pronto para que no se sintiera rechazado.
Solo había alguien experto en el tema y no dudó en llamar a Taehyung para preguntar cuándo podrían verse y charlar.
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¿Qué será de estos dos? Zape.
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Valium // YM
FanfictionSegunda temporada de PARACETAMOL. ¿Qué tan rápido se olvida una mentira? ¿Qué tan rápido un golpe deja de doler? ¿Qué tan rápido se puede dejar de amar? ₊˚✧ (!) Es importante que lean la primer temporada.
