Setenta y siete Parte 1

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SETENTA Y SIETE Parte 1

Con la llegada del Rut de Macao, la Segunda Familia necesitó actuar de inmediato y enviarlo al confinamiento que preparó Pete en las afueras de Bangkok. El joven permanecería bajo la supervisión médica necesaria y la contención de un ejército de guardaespaldas entrenados para enfrentarse a un Alpha fuera de control. La idea de permitir que Macao comparta ese Rut con un Omega era impensable para Pete, si su hijo tiene los genes de Vegas, y que los tiene, darle un compañero sería firmar una sentencia para ambos; Macao buscaría marcarlo o matarlo, en caso de que el compañero no le agrade.

Vegas agradeció profundamente que Tian se tomara el tiempo de darle un objeto impregnado en feromonas, aunque no creía en los destinados y toda esa cursilería de la literatura, en algo sí que coincidía con ellos: Algunos Alphas y Omegas tienen mayor afinidad y eso es lo que existe entre Tian y su hijo, quizás se trata del instinto o de cómo la naturaleza los ha hecho compatibles, de lo contrario Macao no hallaría calma en la presencia y atención de Tian.

Ese joven Omega tiene algo que se conecta con Macao, va más allá de las feromonas o la simple amistad, ambos son sumamente compatibles, como dos piezas de un rompecabezas que encajan a la perfección o bueno, al menos en la teoría. La prueba de fuego para Alpha y Omega es el sexo, no se trata solo del deseo o lujuria, cuando se encuentra a una pareja altamente compatible hay algo más, posesión, locura, obsesión, es hallar algo que es único y valioso, algo que no se puede dejar ir; o bueno, así fue para Vegas.

Macao viviría todo a su momento, pero, ahora la misión era hacerlo sobrevivir a ese Rut sin que cause una desgracia. Por lo general los Alphas comunes no son tan complicados y pueden atravesar el primer ciclo de Rut sin mayores complicaciones, sin embargo, un Dominante tiene una genética diferente que lo hace más agresivo si se le niega el placer de poseer a un Omega, además, con su madre siendo del tipo recesivo es más propenso a la inestabilidad mental y de feromonas. Con esos antecedentes Vegas y Pete no quisieron arriesgarse y prepararon un sitio adecuado para contener y cuidar de su hijo hasta que el peligro pase y el Rut termine.

―El médico dice que puedo visitarlo― comentó Pete observando en la pantalla del monitor la imagen de su hijo sentado a la orilla de la cama ―Soy su madre, así que no debería reaccionar negativamente a mí.

―¿Crees que Tian esté dispuesto a darnos algunas feromonas más en caso de que Macao las necesite? Parece que tener el aroma de su amigo lo ayuda.

―No quiero molestarlo― suspiró Pete negando en silencio ―Nuestro hijo ya hizo mucho fastidiándole la noche y bueno, convirtiéndolo en una víctima de sus deseos. No quiero imaginar que hubiese sucedido si no intervengo.

―¿Crees que lo obligaría?― preguntó Vegas con el ceño fruncido ―Macao no parece del tipo que se atrevería a forzar a alguien.

―No lo sé, confío en mi hijo y no puedo ni pensar en él haciendo algo tan horrible como eso, sin embargo, él estaba tan hambriento de Tian, parecía dispuesto a llegar hasta el final. La versión de Macao que vi fue una que no conocía, en ese momento no le interesaba nada más que Tian. Y no sé cómo disculparme con él, debió ser una experiencia horrible.

Vegas asintió en silencio, definitivamente necesitarían pedirle una enorme disculpa a Tian por el comportamiento de Macao.

―¿Qué sucede?― preguntó alarmado Pete viendo como la consola de vigilancia emitía un pitido agudo y la luz roja parpadeaba con urgencia.

―Una nueva ola― anunció Vegas y por la pantalla apreciaron como Macao caminaba por la habitación buscando a alguien, su cuerpo se movía con una fiereza propia de las bestias y gritaba con una mezcla de dolor y salvajismo haciendo una única pregunta.

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