Habían pasado algunos días desde que los niños se tomaban el tiempo de decirle papá, pero la que sí se tomaba en serio esa palabra era Leyna, ya que siempre lo llamaba y se le trepaba encima de una pierna y se le quedaba a Jadiel encima durante horas. Sin embargo, Jadiel ha estado saliendo muy a menudo de la casa y por momentos pensaba que se trataba de alguna sorpresa de cumpleaños, el cual sería en dos días exactos. Ya habían pasado unos largos meses desde que llegó a su vida y no podía estar más feliz.
—¿No puedes seguir durmiendo? —Jadiel habló sobre su cuello—. ¿Debí seguir más?
—¿Qué? —ella pestañeó varias veces—. ¿De qué estás hablándome?
—Bueno, es que tienes rato despierta y no hablas. —Él la apretó un poco más—. ¿Sucede algo?
—No —se dio la vuelta—. Bueno, sí.
—¿Qué pasa? —preguntó confundido—. ¿Mi familia te ha dicho algo?
—¿Por qué has estado saliendo tanto de la casa durante horas? —al fin preguntó—. Fue igual que cuando me propusiste matrimonio y tu familia ya se está comportando igual —hizo un puchero—. ¿Qué me estás ocultando?
—No hay nada de malo, es que he estado haciendo algunos trabajos aquí —respondió con naturalidad—. Sé que debes estar tranquila; yo me encargo de todo.
—¿Qué te encargas de todo? —siseó enojada—. Oye, se supone que me pediste matrimonio, pero eso de que ahora te encargas de todo lo relacionado conmigo y que yo no sé a qué te refieres es otra cosa...
—Déjamelo todo a mí, yo sé lo que te digo. —Jadiel se dio la vuelta para ver la hora—. Tengo que salir a hacer algo.
—¿Qué? —Ella se tapó con la sábana—. Estamos hablando...
—En unas horas lo sabrás todo, te lo prometo —le dio un pico en los labios—. Ahora bien, mi mamá vendrá con mis abuelas y Jasha a pasar un rato de chicas entre ustedes. Yo me llevaré a Demyan.
—Está bien —ella asintió no muy segura—. ¿A dónde irás con Demyan?
—Estaremos con un día de chicos, te lo prometo —le guiñó el ojo—. Annika viene con Erik; creo que me dijo que traerá a la chica con la que se está viendo —se encogió de hombros—. No te asustes.
—Son apenas las cinco de la mañana y me dices que no me asuste...
—Bueno, en media hora mi abuela Nicole vendrá —la agarró por el rostro—. ¿Confías en mí?
—No.
—¿Y en tu esposo, que lo será de verdad? —El mafioso le dio otro pico.
—Sí.
—Bien.
Jadiel se metió en el baño y ella volvió a quedarse dormida, porque ni se dio cuenta. Este salió de la habitación dejándola sola. Solo necesitaba dormir por un buen rato, solo eso necesitaba, porque lo más seguro es que sería un día de locos. Aunque le gustaba bastante estar con esas personas, quería dormir en las tardes, descansar como hacía en Rusia, pero le era imposible, porque siempre había un tema de conversación.
Estaba acomodándose en la cama cuando la puerta se abrió de golpe y Dasha entró como si fuera un rayo.
—¡Buenos días! —Dasha encendió las luces y ella se asustó, arropándose con las sábanas—. ¡Estamos aquí!
—¿Buenos días? —Nadja se tapó con la sábana lo suficientemente bien como para que no vieran su desnudez, pero su cuello era un indicador de lo que pasó la noche anterior—. ¿Qué pasa?
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El placer de corromperla
RomanceÉl no olvida, menos a un traidor. Sin embargo, las deudas se pagan y más aún cuando llega a ese pueblo abandonado por Dios y se encuentra algo más que un traidor que se hace pasar un padre y a una mujer despreciada por todos y que está dispuesta a...
