Los puñados de arroz cuando al fin pudieron bajar de la pequeña tarima que se les hizo. Las felicitaciones no tardaron en llegar después de que sus firmas en los documentos que serían altamente colocados en el sistema. No podía creer todavía en las cosas que habían pasado en dos días y cómo ahora en su dedo tenía un hermoso anillo diseñado especialmente para ese día.
Su hija Leyna aplaudía como si su vida dependiera de eso, vistiendo un vestido morado, y su hijo Demyan con trajecito que se le hizo tierno porque parecía ser una pequeña copia andante de Jadiel.
—¡Vivan los novios! —gritó Dasha emocionada.
Nadja tenía una enorme sonrisa adornando sus labios en ese momento, algo que no se le iría en un buen rato. Las decoraciones estaban tan bonitas que quiso tocarlas en ese momento, pero tenían que ir hacia el otro lado, donde debían estar para la celebración.
Las mesas ya estaban ahí, tenían decoraciones; eran lotos de color morado y blanco, y se preguntó si eran reales o no, aunque por la falta de temporada y tiempo, serían artificiales. Ni podía creer que algunas personas se hicieran a la tarea de armar todo eso en unas horas; sin embargo, conociendo a Jadiel, seguro que contrató a cientos de personas.
—Oh, morado —no se aguantó y tocó la decoración de una mesa—. Están preciosas.
—Sí —Jadiel apretó un poco sus dedos entrelazados—. No son del todo reales, porque por esta temporada no hay muchas y en UTAH no es que se den tanto.
—No importa —caminaron un poco más hacia delante—. La verdad es que me encanta todo.
—Me quitas un peso enorme de encima.
Ella rio porque en verdad él parecía estar muy relajado después de esas palabras que le dijo. Había una mesa como las que siempre estaban en los cumpleaños a los que fue anteriormente con él. Dejó el ramo en la mesa, en donde había un florero vacío, y dejó salir el aire que tenía retenido desde hace un buen rato.
—¿Desde cuándo exactamente comenzaste a planear todo esto? —le susurró a Jadiel, aprovechando que los invitados se estaban acomodando en las mesas—. Invitaste a toda la familia.
—Comencé a hacerlo después de mi cumpleaños y digamos que los abrazos que te dio mi abuela Nicol fueron más para saber tus medidas —le respondió del mismo modo—. Dejó de hacer muchas cosas en los últimos dos meses para este día.
—Pero nunca nos habíamos visto...
—Las diseñadoras de modas solo necesitan mirarte una sola vez para saber exactamente qué talla eres o tocarte con cuidado —él le respondió—. Descuida, es normal en la familia y no sé si viste las fotos, pero ella fue quien le hizo el vestido de novia a mi hermana Jasha.
—Lo vi...
Nadja dirigió su atención a las luces que se encendieron a su alrededor y eran unas hermosas luces en forma de loto también. Sus colores favoritos.
Leyna estaba junto con bebé, caminando hacia su lado en la mesa. Lo cual le daba una mala espina, porque algo malo estaba tramando su pequeña cosita y no era bueno. Ese nombre tuvo que buscarlo en el traductor, y al final se dio cuenta de que era español en alguna palabra que le escuchó decir a alguien en la casa y así se quedó.
Sus ojos se dirigieron a Natacha, la cual estaba en una mesa junto con Erik, Annika, la chica de la farmacia y otra persona más que no reconocía del todo. Su parecido con Nicole era casi evidente, solo que Nicole envejeció con el paso del tiempo, Natacha con una que otra cirugía en su cuerpo, pero sí que eran idénticas.
Leyna y Demyan se sentaron a su lado; bebé y Vulk tenían unos cojines especiales para ellos y unos platos para cuando el personal les trajera algo de comida.
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El placer de corromperla
RomanceÉl no olvida, menos a un traidor. Sin embargo, las deudas se pagan y más aún cuando llega a ese pueblo abandonado por Dios y se encuentra algo más que un traidor que se hace pasar un padre y a una mujer despreciada por todos y que está dispuesta a...
