Las mariposas que generaste con nuestro encuentro se adueñaron de mi intestino delgado, y ni la bilis logra derretirlas.
Las mariposas que generé en ti, al parecer las vomitaste.
Si no es así, por favor explícame, porque al día siguiente me cambiaste por él.
Mariposas
Las mariposas que generaste con nuestro encuentro se adueñaron de mi intestino delgado, y ni la bilis logra derretirlas.
Las mariposas que generé en ti, al parecer las vomitaste.
Si no es así, por favor explícame, porque al día siguiente me cambiaste por él.