El sonido de algunas alarmas resonaban en medio de la ciudad, y conforme todas las personas caminaban hacia sus propios asuntos, en una vivienda apartada, una puerta se abría.
—Chicos, volveré en unas horas!— exclamo el joven castaño en tanto salía de la casa.
Dejando solos a sus amigos.
—Recalibra los protocolos Beta...—
—Recalibrados—
—Que hay de la neuro-conexión?—
—Estable—
—El ritmo cardiaco?—
—09 por ciento acelerado, sin riesgos—
—Recalibra la electricidad de toda la cuadra—
—Listo—
—Activa las medidas de seguridad y envíalas al pabellón 19, que estén atentos a cualquier cambio—
—Listo—
—Los dos especímenes están preparados?—
—Están listos—
—Sigues sin querer que te construya un novio?—
—Que no!—
—Muy bien... cruza los dedos— comento el artista a la vez que se preparaba para comenzar su nuevo experimento.
Por su lado, caminando por la calle, un muchacho de ojos azules caminaba, completamente sumido en sus pensamientos.
Reflexionando sobre todas la cosas que había descubierto sobre Black Jack, sin embargo, sintiendo una ácida amargura debido al poco resultado que daban sus búsquedas.
Ya habían pasado varios meses, sin encontrar ninguna pista útil.
Y en tanto esperaba en una esquina que el semáforo cambiara, tuvo tiempo de escuchar el sonido de un lloriqueo a su lado.
—Hola...— saludo el muchacho al pequeño infante que tenía sus ojos enrojecidos.
—Estas bien? que paso?— Alex.
—Disculpa!— escucho el muchacho a su lado, siendo una voz femenina pero madura.
Ademas de que se escuchaba notablemente adolorida.
—L-lo siento, e-es que mi hijo solo esta cansado, jajaja... me disculpo por las molestias, hasta luego...— dijo la acelerada mujer ante el castaño, quien solo quedo confuso al ver a la pequeña familia alejarse caminando.
Sin embargo, fue en ese instante que distinguió una horrible marca roja en el brazo del pequeño.
Además de que su madre no podía evitar cojer.
Y al bajar la mirada, Alex pudo ver sus piernas por debajo de su vestido.
Con varios moretones y heridas, productos de repetidos golpes.
Aún así, el adolescente no pudo hacer mas que pretender no haber visto nada.
Después de todo, toda su atención estaba centrada en el poco avance de su búsqueda.
Ya le preguntaría a alguien de la familia una vez regresase.
De esa manera, las horas pasaron para todos.
Y luego de arreglar algunas cosas en la ciudad, el joven regreso a su hogar.
—Pero q...?!— dijo el muchacho al entrar a su vivienda, encontrándose con todos sus amigos buscando linternas y velas.
—Que paso?— Alex.
—Pierrot y Vitrix fundieron la electricidad de toda la cuadra— respondió Kaede.
—Él esta tratando de arreglarlo en el panel, pero creo que tomara un rato...— Levan.
—Alex, puedes ayudarnos? no alcanzamos los últimos estantes y Akuma fue a comprar algunas cosas— pregunto Salem asomándose por una de las esquinas, antes de que su amigo fuera con ella.
Fue así como la noche cayo en la ciudad, siendo la casa de los escritores la única que tenía electricidad.
Cosa que llamaba la atención de todos los que vivían cerca.
—Nuestros vecinos?— pregunto Pierrot ante el muchacho castaño, quien cenaba frente a él.
—El niño era pequeño y pelirrojo, igual que su madre?— Pierrot.
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Wattpad Paradox
RandomPuede que esta historia no tenga mucho sentido, pero la mente de los artistas jamas a necesitado tal cosa. _ @ Nefilim_the_killer77 _@ JaneTheMua _@Cat-San_ _@LuceroSuarez7 _@NECCHI2 _@nxftyxx _@wolfynight140 _@Cinthya_Torres77 _@Akuma_Hayashi _@Mil...
