CAP 118

304 8 0
                                        

NARRA ALBA

Desde que murió mi hermana no había sentido tanto dolor, dejar a Aida me ha calado hasta el alma, cada segundo, cada minuto que pasa me hace darme que no puedo ni quiero vivir sin ella. Pero es lo mejor, ella no puede estar a mi lado, tengo que seguir en la línea que estoy yendo, alejarla lo más que pueda. Sé que esto me puede traer graves consecuencias, Aida se puede cansar y hacer lo que tanto le pido, olvidarse de mi.
Después de haber dado vueltas por casi toda Barcelona, llego a mi piso, no puedo ni siquiera concentrarme en el trabajo, me voy directa a mi habitación, no quiero saber nada de nadie.
Siento pequeños golpes en el rostro, abro poco a poco los ojos, se trata de Bruna.

Bruna: Venga dormilona, arriba.
Alba: Déjame Bruna, ahora no.
Bruna: Vamos Alba, haz estado todo el día en esta cama, ya me dijo Karen que ayer no fuiste a la comisaría y ya te diste cuenta de que hora es? Tampoco piensas ir hoy?
Alba: Que me dejes en paz, joder! (Digo levantándome)
Bruna: Tampoco me grites, entiendes? Ahora mismo me vas a explicar que cojones te pasa!
Alba: Que quieres que te diga?
Bruna: Quiero que me digas por qué estás así, no comes, apenas duermes, no vas al trabajo, no te levantas de esta puta cama. Qué pasó con Aida?

Solo de escuchar su nombre hace que mis lágrimas vuelvan a salir, Bruna se da cuenta y viene hacia mi para darme un fuerte abrazo.


Alba: La aleje de mi, le dije que no la amo, la hice sentir la peor persona del mundo. (Digo llorando mientras la abrazo)
Bruna: Tranquila Albin, tranquila.
Alba: Le hice daño a la persona que más amo en el mundo.
Bruna: Cálmate Albi, sé que todo tiene una explicación.

Logro calmarme para poder explicarle todo a mi amiga.

Bruna: No Alba, no puedes hacer eso. Tienes que estar a su lado, no se pueden separar.
Alba: Es mejor Bruna, Aida solo corre peligro a mi lado.
Bruna: Y lo mejor que haces es apartarla?
Alba: Que harías si fuera Karen la que estuviera en el lugar de Aida? No harías hasta lo imposible por cuidarla?
Bruna: Claro que si, pero tiene que haber otra solución.
Alba: No hay otra, prométeme que no dirás nada. Aida no se puede enterar de las amenazas que yo recibí, prométemelo Bruna.
Bruna: No es justo para ninguna de las dos.
Alba: Aquí ya no importa lo que es o no justo, prométemelo Bruna.
Bruna: Está bien está bien, te lo prometo, solo espero que no te arrepientas.
Alba: Yo espero lo mismo.

Hoy he venido a la comisaría, no puedo concentrarme en nada, todos mis pensamientos se van a ella. Estoy en mi oficina hasta que Karen me dice que González me está buscando, le digo que lo deje entrar.

Alba: Que quieres?
González: El diablo está echo un demonio porque atrapaste al canario.
Alba: Me importa una mierda como este ese mal nacido.
González: También sabe que ya no estás con Aida, pero no te confíes Alba, no sabemos con qué vaya salir ese infeliz.
Alba: He cumplido con lo que me ha pedido, ya no tiene por qué meterse con ella.
González: Pareces nueva Paul, esos tipos no tienen palabra. Tienes que estar al pendiente de todo.
Alba: Tienes razón.
Gonzáles: También tienes que seguir como si nada hubiera pasado, no hay que darle sospechas, tenemos que ser más rápidos que él.
Alba: Por eso puse bajo máxima seguridad al canario, para que no pueda comunicarse con nadie.
González: Es lo mejor, tenemos que tener todo listo para atraparlo a la primera.
Alba: Lo sé, no olvides nuestro trato, te tengo en la mira.

González sale de mi oficina, ahora es Karen quien entra.

Karen: Espero que con esto te des cuenta que no ganas nada teniendo a Aida alejada de ti.
Alba: No empieces Karen.
Karen: Si empiezo porque sigo pensando que es una gilipolles lo que hiciste.
Alba: Déjame sola, déjame tranquila!
Karen: Mientras tú te quedas sin vida? Tú no vives sin Aida, entiéndelo joder!
Alba: La prefiero con vida aunque no sea a mi lado.
Karen: Todas las personas tenemos un limite, no llegues al de ella.

Después de decirme eso, Karen me deja sola. Todos estos días me ha estado doliendo mucho la cabeza, he sentido hasta unos ligeros hincones que no me dejan tranquila, debe ser por todo lo que ha sucedido.
Quien también se ha convertido en un dolor de cabeza es Silvia, la tengo encima a toda hora del día.
Ahora mismo estoy en el estacionamiento para irme a mi piso, Bruna me detiene, ya que venía a buscar a Karen.

Bruna: Iremos a la fiesta de Gigi, verdad?
Alba: No lo sé, no tengo ganas.
Karen: Venga Alba, recuerda que tenemos que hacer de cuenta que todo sigue igual.
Alba: De verdad que no tengo ganas de ir, déjame pensármelo.
Xxx: A donde irán?

Y como bien lo venía diciendo, es Silvia quien interviene.

Bruna: Es que hoy tenemos una fiesta de una amiga nuestra, quieres venir?

Me doy cuenta como Karen le da una ligera hostia a Bruna.

Silvia: Pues si me gustaría, tú irás Albi?
Alba: Aún no lo sé.
Silvia: Vamos hermosa, necesitas distraerte.

Y aquí me encuentro, terminando de vestirme para ir a la fiesta. He visto que varios han confirmado menos mi bonita, me hubiera gustado que vaya aunque sea para verla desde lejos.
Se nos ha hecho un poco tarde, ya estamos muy cerca de la discoteca. Veo que ya están casi todxs, Silvia y yo bajamos del auto, en cuestión de segundos ya tengo a Silvia colgada de mi brazo. La busco entre todxs hasta que la encuentro, Dios mío! Está más hermosa que nunca, es la mujer más bella que haya podido conocer, quisiera ir corriendo y llevármela muy lejos. Vamos Alba, cálmate!
Ese bicho sucio tenía que estar a su lado, juro que no soporto verle la cara a ese niñato estupido.
Presento a Silvia, casi todxs se me quedan viendo porque aún no saben que mi relación con Aida ha terminado.
Entramos al reservado, parezco un león cuidando a su presa, me es tan difícil quitarle la vista de encima, ni siquiera me concentro en lo que Silvia me dice.

Silvia: Hey Alba!
Alba: Dime dime, te escucho.
Silvia: Vamos a bailar porfi.
Alba: Soy muy mala en eso. (Haciendo muecas)
Silvia: Venga solo una. (Jalándome)

Mientras que estoy bailando, veo que Aida se va al baño. Calculo el tiempo y nada que sale, estoy apunto de ir por ella hasta que la veo aparecer, se va hacia el reservado y a los segundos aparece en la pista de baile.
Estoy a 5 segundos de partirle la cara al idiota ese, no soporto ver cómo la toma de la cintura, y Aida se deja, de que cree que va?! Alba: Iré a sentarme.
Silvia: Yo iré al baño.

Me voy al reservado, me sirvo una copa de whisky para tomármela de golpe. Ya no aguanto más, me pongo de pie para sacar a mi mujer de ahí.

Bruna: A donde crees que vas? (Tomándome del brazo)
Alba: No la ves o que? Voy a partirle la cara a ese imbecil.
Bruna: Tu no le vas a partir la cara a nadie.
Alba: Claro que si! Aida es mi mujer y no va estar bailando así.
Bruna: Te recuerdo que Aida no es nada tuyo porque tú así lo quisiste.
Alba: De que lado estás?
Bruna: No seas egoísta, tu apartaste a Aida y ahora pretendes hacer esta escena de celos? Lo único que vas a lograr es dañarla más, no puedes entrar y salir de la vida de alguien cuando a ti se te antoje.

Me suelto de Bruna, estoy muy cabreada. Vuelvo a sentarme, me sirvo una copa más de whisky y me la tomo de golpe otra vez.
Ya no sé ni cuantas copas voy, Silvia viene a sentarse otra vez a mi lado, no sé si es por el alcohol pero me estoy dejando llevar, Silvia me habla muy cerca de mi rostro y yo no hago nada por alejarla.
Una voz me saca de este momento.

Aida: Ahora todo tiene sentido, fue por esta zorra.
Silvia: Ya estoy harta de tus insultos, respétame o te enseño a respetarme.

Veo que Silvia se acerca a Aida, pero eso sí que no lo voy a permitir.

Alba: Ya basta Silvia, no te acerques más a Aida. (Apartándola)
Aida: No lo puedo creer Alba, ya te la follaste o que?
Alba: Lo que yo haga ya no es asunto tuyo, veo que tú también ya búscate consuelo en ese niñato estupido.
Ricardo: Cuidadito con tus palabras, Paul! No te voy a permitir que me faltes al respeto.
Alba: Cierra la boca imbecil o te la cierro yo. (Yendo hacia él)
Alex: Ya basta Alba! Que carajos te sucede? No tienes ningún derecho en reclamar, deja en paz a mi hermana. No echemos a perder nuestra amistad.
Alba: Lo siento mucho Alex, lo siento con todxs. Será mejor que me vaya.
Salgo de ese lugar, me doy cuenta que estoy algo mareada para conducir, pero me importa una mierda.
A como puedo llego hasta mi piso, subo directa a mi habitación y caigo como un saco de patatas a mi cama, a causa del alcohol después de varios días por fin podré dormir.
Me despierto poco a poco, siento que la cabeza me va estallar. Lo primero que hago es ir y darme una buena ducha, sentir los chorros de agua fría hacen que mi cuerpo se sienta más relajado. Al estar aquí todos los recuerdos de anoche se vienen a mi memoria, no soporto ver que alguien más toque a mi bonita.
Bajo a la cocina por una pastilla para el dolor de cabeza.
Me encuentro a Bruna y Karen, ambas empiezan a echarme bronca por mi comportamiento de anoche.

Bruna: Aida quedo hecha polvo después de tu numerito, idiota. (Lanzándome el mantel)
Karen: Quien te entiende a ti, te estás volviendo loca.


Alba: Ya sé que la cague, pero los celos me cegaron. No tolero que alguien se le acerque.
Bruna: Entonces dile la puta verdad y sigues con ella.
Alba: Yo mejor me voy a dormir.

Han pasado dos días desde que vi a Aida en la discoteca. Ayer estuve con toda la chupipandi que me echaban la bronca, ninguna me cree que yo haya dejado de amar a Aida, todo esto se me hace mucho más difícil.
Estoy revisando unos papeles con Silvia en mi oficina, me paro para prepararnos unos cafés hasta que siento una mano que me gira y me da un beso que me toma por sorpresa.

Xxx: Perdón por la interrupción general Paul, vaya trabajo el tuyo...

Mi Felices Para SiempreHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora