CAP 128

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NARRA ALBA

Tal parece que este dolor nunca va terminar, enterarme que Sam estaba embarazada ha sido una noticia que me ha dejado vacía el alma. Uno de sus más grandes sueños era ser madre, se le hacía mucha ilusión de solo imaginarlo, pero es algo que jamás podrá cumplir.
No sé ni en qué momento me quedé dormida, al abrir los ojos veo lo más hermoso que me ha dado la vida. Sin lugar a duda muchas veces te quitan a quien tanto amas, pero te ponen a otra persona para darle un nuevo sentido a la vida. Ella me encontró, ella me enamoró, ella me rescató, es mi novia, es mi amor y dentro de muy poco será mi esposa. Pero para poder cumplir todo eso necesito ponerla a salvo, aunque sea enseñarle a defenderse un poco y como bien dicen "mujer armada vale por dos"
Acaricio su hermoso rostro para poder despertarla, abre poco a poco sus ojitos verdes, desde que la conocí no hay un solo momento que no me pierda en ella cuando me mira, es lo más hermoso.
Nos alistamos para ponernos rumbo a sus nuevas lecciones. La traigo a un lugar que Sam y yo visitábamos mucho, veníamos aquí relajarnos y despejarnos un poco de la tensión del trabajo.
Mi novia abre sus ojos como platos al ver el arma, sé que todo esto pueda ser muy fuerte para ella, pero me calmara un poco si aprende a usarla.

Alba: Se qué tal vez sea pedirte mucho, pero me sentiré un poco más tranquila cuando aprendas a usarla, yo te enseñaré mi amor, que dices?
Aida: Enséñame todo lo que sabes, recuerda que somos un equipo. (Guiñándome el ojo)

Nos colocamos a unos 30 metros de distancia de un gran árbol, me pongo tras ella para poder enseñarle.

Alba: Ves esa marca que tiene el árbol?
Aida: Si.
Alba: Ahí vamos a intentar darle, vale mi amor?
Aida: Vale.

Le pongo el arma en la mano derecha para enseñarle a cargarla.

Alba: Primero tienes que asegurarte que este cargada, luego la aseguras bien para poder empezar a disparar. Una vez que ya tienes todo esto colocas tus dedos en las partes claves, el seguro y el gatillo, entiendes?
Aida: Si bebe.
Alba: Ahora estira la mano, debe estar casi a la altura de tu hombro. Tienes que agarrar con mucha firmeza, ya que al momento de salir la bala el impacto puede ser fuerte.
Aida: Vale mi amor.
Alba: Mírame primero y luego lo harás tú, ok?

Ella me asiente con la cabeza.
Me coloco para disparar, al momento que tiro del gatillo mi novia pega un pequeño brinco haciendo que yo me ría.

Aida: Joder bebe! Le diste en la marca.
Alba: Esa es la idea princesa, ahora es tu turno.
Aida: Vale mi amor.

Cuando ya está por tirar del gatillo cierra los ojos.
Alba: No debes cerrar los ojos princesa. (Digo riendo)
Aida: Ay es que no se. (Dice nerviosa)
Alba: Confía en ti, venga mi amor.

El tercer tiro fue el más certero.

Aida: Lo hice. (Brincando encima mía)
Alba: Si mi vida. (Abrazándola)

Después de un par de tiros más, decido llevarla al lago hermoso que está aquí, nos sentamos a la orilla.
Aida: Es un bello lugar.
Alba: Aquí solía venir con Sam. (Mirando al cielo) Escúchame mi amor.
Aida: Dime bebe.
Alba: Se vienen cosas muy fuertes y necesito que estés lista, lo que acabamos de hacer es por tu seguridad, no dudes en usarla. Sé que es muy difícil pedirte que estés quieta, pero tienes que tratar, esto es algo que me toca hacerlo a mi. No puedo exponerte, no a ti (tomándola del rostro), te prometo que voy a cuidarme, pero déjame hacerlo a mi, te lo suplico.
Aida: Está bien, pero tampoco pretendas encerrarme porque ahí su terminaras volviéndome loca.
Alba: Vale. (Dandole un beso)
Alba: Quiero hacerte el amor. (Viéndola a los ojos)
Aida: Soy tuya....


Mi Felices Para SiempreHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora