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Ambos amigos se quitaron sus zapatos y los dejaron ordenados a la entrada de la casa, posteriormente Jungkook, se quitó su mochila y la dejo en el mismo lugar que los zapatos, no quería generar molestia o algo por el estilo. La cocina, el living y comedor, estaban en la misma habitación, eran de aquellas casas pequeñas, pero a la vez acogedoras.

Taehyung con un poco de dolor en su espalda se trató de sentar en el cómodo sofá que había en el living. Trató de relajarse un poco, en todos los meses que llevaba de embarazo jamás se había sentido tan agotado, y como no estarlo, había corrido, se había caído y también camino casi diez cuadras a paso rápido, y el bebé que estaba dentro suyo no ayudaba demasiado, durante el trayecto hasta donde se encontraban, le había pateado con fuerza mínimo diez veces, prefirió no decirle nada a Jungkook, ya que no lo quería preocupar.

Al cabo de unos minutos, del pasillo apareció un hombre alto de piel morena, con el cabello de un tono plateado, detrás suya venía el mismo chico que les había abierto la puerta.

—Bien. Puedo ver que se pusieron cómodos —dijo con voz cálida—. No son de por aquí, ¿verdad?

—No. Venimos desde Seúl —respondió Jungkook.

—Vienen de lejos igualmente —sonrió—. No me he presentado todavía, lo siento. Me llamo Kim Namjoon, encantado de conocerlos. Y este chico de aquí —señaló al muchacho junto a él —, es Soobin, mi hermano menor.

Ambos hermanos aún estaban de pie frente a ellos. Namjoon llevaba un jogging gris junto a una sudadera blanca, y Soobin llevaba un pantalón de mezclilla y un suéter con rayas de diferentes colores. Ambos hermanos tenían sus cabellos sutilmente desordenados, pero les daba un toque atractivo a ambos.

—Encantado. Yo soy Jeon Jungkook y él es mi amigo Kim Taehyung —ambos se pusieron de pie, y dieron una reverencia, y Namjoon se las devolvió.

Los dos amigos volvieron a sentarse en el sofá gris. Y el moreno se dirigió a la cocina.

—¿Quieren agua o refresco?

—Agua está bien para mí —aceptó Tae.

—Yo quiero un refresco, por favor.

Pronto, Jungkook tomo la lata de refresco y desvíos su mirada hacia la televisión que se encontraba allí.

—¿Podríamos poner las noticias, hyung? —preguntó.

—Por supuesto. —Le contestó con una sonrisa en su rostro. Luego se inclinó hacia la mesa en donde había dejado los refrescos, al lado de las latas se encontraba el control remoto del televisor.

—No sé qué está pasando, no entiendo mucho. En las noticias han dicho varias cosas, pero no logro entender que sucede. —Agregó Soobin quien estaba sentado en la alfombra.

—Gracias. —Taehyung tomo la botella de agua y sin esperar más la abrió, no creyó toda la sed que tenía hasta que se bebió de una vez la botella de agua, jamás había tenido tanta sed en su vida.

—Miren —Jeon señaló la pantalla.

Tae miro hacia el televisor. Namjoon se acomodó junto a Jungkook en el sofá, tomo una lata de refresco de naranja y dio un trago. Luego observó detenidamente las noticias.

Soobin estaba con la mirada fija en la televisión, en donde se mostraba un hombre de mediana edad que estaba dando el noticiero. El sujeto tenía muchos papeles desordenados entre sus manos y al pobre se le veía completamente estresado.

Los atentados en la ciudad de Busan han aumentado. Se han reportado innumerables casos en la periferia de la capital. También nos llegan noticias desde Incheon, Daejeon, Gwangju y Daegu. No se sabe exactamente que provoca estos ataques, pero el gobierno insiste en que los ciudadanos no salgan de sus casas hasta que las autoridades controlen la situación.

Outlast ¹Donde viven las historias. Descúbrelo ahora