Cap.24 "No me has perdonado".

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Entré en el loft buscando a Nathan con la mirada y noté que no estaba en la sala ni en la cocina, pero si estaba allí porque olía comida. Cerré la puerta y me adentré en el apartamento. Dejé mi mochila en el sofá y vi que la puerta del baño estaba abierta, así que no debía estar allí. Fruncí el ceño y supuse que estaría dentro del cuarto. Me acerqué y asomé mi cabeza para verlo sentado en la cama, mirando por el ventanal hacia la calle.

—Hola —saludé llamando su atención, esperando no asustarlo si no me oyó entrar—, creí que me habrías oído cuan...

—Si, lo hice —respondió sin moverse ni dejar de observar hacia afuera.

Me arrastré por la cama hasta llegar a su lado y me tiré sobre él, apoyando mis manos en sus hombros

—¿Estás bien? —pregunté, esperando que respondiera que si, pero su falta de emoción y pocas palabras ya me habían dicho que esa no sería la respuesta.

—Si, estoy bien. ¿Tú estás bien? —preguntó de vuelta, con el mismo tono de voz neutro que utilizó segundo atrás y supe que en realidad no lo estaba.

—Nathan, ¿qué tienes?

Me senté a su lado y observé su rostro, que seguía mirando el mismo punto fijo en la ventana. Me preocupé de que algo haya pasado, pero sabía que esto tenía que ver conmigo.

—Cuando te llamé esta mañana y dijiste que estabas por desayunar con Irina, vi su auto pasar por aquí dos minutos después de que cortaras la llamada —explicó y me tensé en mi lugar.

Él no volteó a verme, pero sabía que esperaba una respuesta. Y no una excusa, no una que encubriera mi mentira. Porque ambos sabíamos que había mentido el día anterior cuando él me vio irme, él quería la verdad.

—Yo...

—¿Descubrieron algo sobre el cristal y el libro que encontró Irina? —preguntó irónico pero se veía dolido, no lo hizo con intención de herirme, sino que se veía triste por haberme dejado ir luego de decir esa mentira.

—No, yo... Lo siento, de verdad quería decírtelo. Pero temía que te enfadaras conmigo —respondí con la verdad por primera vez.

Él, por fin, me miró. Se notaba que había dormido muy poco y me sentía responsable en parte de ello. Porque le había mentido en la cara y él supo que lo hacía.

—Alison, sé que no tengo el mejor historial a la hora de tener secretos. Sé que he tenido muchos secretos contigo y no te he contado muchas de las cosas que sucedieron hace algunos años, pero desde que estamos juntos otra vez, nunca te he ocultado nada y no te he mentido nunca más.

Asentí con la cabeza, bajando la mirada hacia mis jeans, sin poder verlo a la cara porque yo sabía que no debí hacerlo. Pero estaba presa del pánico y de la emoción en ese momento, no sabía qué hacer.

—Te voy a hacer una sola pregunta y espero que me respondas con la verdad —comenzó y tuve que mirarlo, porque sonaba totalmente serio—. ¿Viajaste al pasado? —preguntó mirándome a los ojos.

Abrí la boca, sin querer responder eso. Porque ambos sabíamos que la respuesta era sí, pero al decirlo en voz alta, no solo le estaría diciendo que le mentí, sino que tendría que explicarle a dónde fui y qué es lo que vi.

—Lo sabía —dijo para levantarse de la cama y salir del cuarto, totalmente furioso.

—Nathan —lo llamé y cuando no se detuvo, me levanté para ir tras él—. Escucha, lo siento. Sé que debí decírtelo, pero tenía que hablar con Irina urgente. Era de suma importancia que hablara primero con ella —expliqué esperando que me escuchara y dejara de dar vueltas.

Controversia (Saga completa)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora