—Irina, responde esta —habló Bernarda y me desplomé sobre la silla, feliz de que no me eligiera a mi.
Entre la tarea de la escuela más los libros de texto sobre magia que íbamos a tener que aprender y además, los entrenamientos físicos, nuestra vida iba a cambiar por completo de un día para otro.
Mi hermana frente a mi la observó y se acomodó en la silla para responder ante el pedido de Bernarda en la punta de la mesa. Cato a su lado la miró al igual que Noel junto a mi.
—¿Qué haces si un lobo te ataca? —preguntó Bernarda con un libro en su regazo.
Mi hermana me miró y aunque sabía la respuesta, no podía decírsela, porque Cato ya había contestado sin previo aviso una pregunta que era para Noel y Bernarda dijo que no lo hiciéramos. Que permitiéramos que nuestros hermanos pensaran por sí solos, porque iban a necesitarlo si en algún momento se veían solos en peligro.
—¿Buscar ayuda en mi novio vampiro? —respondió en forma de pregunta con una sonrisa culpable, porque sabía que esa no era la respuesta correcta.
Bernarda le dio una mirada de descontento, casi diciendo "¿en serio?". Cato y Noel ahogaron una risa mientras yo sonreí, mirando hacia abajo. Era una respuesta típica de Irina.
—Cerca —le dijo Berni para girar su cabeza hacia mi—. ¿Nathan? —me incitó a contestar la pregunta por ella.
—Lo rodeo con ambos brazos para romperle las costillas —respondí moviendo el lápiz en mi mano sobre mi hoja.
—¿Y si logra subirse sobre ti, Noel? —ahora le preguntó a él y Cato se movió en su lugar, como si supiese la respuesta. Levantó la mano, queriendo contestar—. No, Cato. Deja que Noel responda, sé que él sabe la respuesta.
Noel pensó unos segundos y cerró los ojos, esperando que la respuesta apareciese allí. Los abrió y señaló a Bernarda para responder rápidamente.
—Clavo mi codo en su pata y ruedo para huir.
—Muy bien —lo felicitó Bernarda feliz—. ¿Qué haces si escuchas el canto de una sirena, Cato? —preguntó ella.
—Agh, justo esta que sé, se la preguntas a él —se quejó Irina moviendo las manos, pero su hermano se quedó con los ojos abiertos, pensando.
—No recuerdo haber anotado esa información —dijo buscando en sus apuntes—. ¿Estás segura que nos diste eso? —preguntó a la mujer.
Ella asintió con la cabeza y él se giró a verme a mi y a Noel. Yo le asentí con la cabeza, dándole a entender que si nos había explicado eso porque yo lo sabía. En cambio, Noel a mi lado, se encogió de hombros, sin recordar nada de eso.
—Lo siento, creo que se me pasó anotar eso —habló negando con la cabeza.
—¡Yo lo sé! ¡Yo lo sé! —intervino Irina, totalmente feliz por saber esa respuesta mientras el mayor se encogía de hombros, demostrando que no lo sabía y no iba a contestar nunca.
—Irina —Bernarda le dio el permiso de contestar su pregunta.
—Te tapas los oídos y corres lejos de ellas, evitando escucharlas —respondió la castaña y ella asintió con la cabeza.
—Yo tengo una duda —intervino Cato—. Si puedo privar de los sentidos, ¿puedo privarles la voz para cantar y así no hechizar a nadie? —preguntó él, apoyando su cabeza sobre su mano.
—Si, por supuesto que si. Pero no podrás estar todo el tiempo cerca de ellas para hacerlo. Además, tu poder está hecho para que puedas privar de cualquier sentido a una sola persona a la vez. ¿Cómo harías si estás rodeado de muchas de ellas?
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Controversia (Saga completa)
FantasyAlison Hock, arrastrada por su hermano a un pueblo desierto llamado Hills Town, comienza a vivir nuevas experiencias. Tras conocer a los hermanos Clarke, quienes despertarán una intriga en ella, se dispone a conocerlos mas de cerca. En el medio de t...
