Cap.8 "¡Tenemos que volver por él!".

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Ni siquiera pude notar en qué momento ya estábamos de vuelta en el 2022, pero pude reaccionar cuando Nathan movió mi mano. Oí que Augusto hablaba sobre algo y fue cuando me obligué a prestar atención.

—Recuerdo que no lo volví a ver, ni volvió a llamarme hasta pocos días antes de que lo encontráramos en el bosque, huyendo de Reynaldo —explicó él mientras todos lo oían atentamente.

—¿Qué debemos hacer ahora? —preguntó Tessa lo que seguramente todos teníamos en nuestra mente. Me mordí el labio pensando y vi que mi hermana se rascó la cabeza, como si eso la ayudara a pensar.

—Podríamos volver al día que acabamos de ver y seguir a Elías, quizá y si Reynaldo ve que estamos detrás de él, no lo siga persiguiendo —sugirió Cato.

—Pero eso evitará que Elías llegue a la casa de Bernarda y nunca formará parte de nuestras vidas —intervino Irina, recordando que cambiar hechos del pasado, podía modificar el futuro—. Si Reynaldo no lo sigue, él jamás huye de su casa.

—Tienes razón —dijo él tirándose del cabello, totalmente frustrado. Nathan se pasó la mano por la cara, pensando en otra posibilidad seguramente.

—Y si mejor vamos al día que Elías intentó acercarse a Reynaldo. Podemos fingir que somos nosotros mismos del pasado y decirle que si está tramando algo con Reynaldo, es una mala idea, que no debe hacerlo —intervino Noel.

Todos nos miramos, porque no parecía ser una idea tan mala. Veía las expresiones de dudas, pero al fin y al cabo, no teníamos idea de qué hacer y eso era mejor que nada.

—Yo no podré fingir. Estoy embarazada y definitivamente no luzco como hace tres años —dijo Irina encogiéndose de hombros.

—A mí ya me conoce demasiado, sabría que no soy el amigo que ve todos los días —intervino Augusto.

Las cabezas volaron hacia una sola persona que comenzó a vernos a todos. Era la persona que menos había cambiado. Podía fingir fácilmente que este era su presente.

—¿Yo en serio? —musitó Tessa aterrada.

—Te ves prácticamente igual que cuando tenías quince —respondió Nathan—. Además, fuiste la última en llegar a casa de Bernarda, eres con la que menos tiempo pasó Elías.

Asentí con la cabeza, estando de acuerdo con él. Ella se movió en su lugar y colocó su cabello detrás de su oreja. Se lamió los labios y carraspeó la garganta.

—¿Pero de verdad creen que puedo engañar a Elías fingiendo que soy la persona en su presente? ¿No creen que se dará cuenta que ya tengo dieciocho años? —preguntó moviendo los brazos.

Ulises tomó su mano y dio un apretón. Ella se giró a verlo con los ojos llenos de miedo.

—Esperemos que no —respondió él, dejándole saber que todos teníamos incertidumbre sobre lo que hacíamos. Pero aún así, había que hacer algo.

Él le dio una sonrisa a boca cerrada, intentando animarla y ella soltó un poco de aire antes de asentir con la cabeza. Se pasó la mano libre por los jeans y dio un paso al frente.

—Está bien, lo haré —aceptó y todos le sonreímos—. Pero tenemos que volver a ese día exacto y nadie sabe cuándo fue.

Controversia (Saga completa)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora