⚠️Advertencia de lemon⚠️
• • • • • • • • • •
Dentro de cuatro días seria su cuarto aniversario, y estaba muy nerviosa pensando en que regalarle, todos los días buscaba en Internet posibles regalos, pero la mayoría de las cosas ya las tenía o ya las había hecho.
En su primer año fue una cena, acompañada de una película y luego...una noche de pasión.
En su segundo año fue un reloj, ya que había roto el que tenia y luego fueron al parque.
Y hace un año viajaron a París, la ciudad del amor, donde recorrieron toda la ciudad y en la noche pasearon y cenaron en la torre eiffel.
Se sentó para pensar con calma, Sesshomaru siempre decía que no le gustaban las sorpresas, pero cuando se trataba de ella las aceptaba, suspiró con cansancio y miró su celular, lo tomó y llamó a Sango.
-¿Hola?
-Sango, ¿estas ocupada?
-Para ti jamás cariño
-Necesito ayuda para mi aniversario
-¿Aún no elijes regalo?
-No, y solo quedan cuatro días
-Te mando fotos por email
-¿Llegó Miroku?
-Si, ¡adiós, te quiero!
Cortó la llamada y luego de unos minutos la llegada de un mensaje la hizo olvidar un poco los nervios, o eso creía, cuando lo abrió se sonrojó hasta las orejas, Sango debía estar loca, pero a no tener nada, era mejor que comenzara a preparar todo, mañana iría a comprar.
•••
Los días pasaron y ya era su aniversario, Sesshomaru le dijo que trabajaría medio día, así que se levantó a las 08:00 en punto, ordenó toda la casa, preparó un delicioso almuerzo y luego fue a bañarse.
Al salir del baño fue hasta la habitación, donde se encargó de secar su cuerpo y poner crema sobre sus piernas, luego se puso la lencería que había comprado con ayuda de Sango y se puso una bata, luego se encargó de su cabello, lo secó y peinó, cuando estaba por terminar escuchó la puerta ser abierta, así que fue hasta la cama y espero sentada.
-¿Kagome?- la voz de Sesshomaru la hizo ponerse nerviosa, ¿y si no le gustaba? Negó rápido y respondió
-Estoy en la habitación- luego escuchó los pasos de él acercándose poco a poco, se preparó para cuando abriera la puerta.
Sesshomaru iba quitándose la corbata con una mano, ya que en la otra sostenía una caja, que era el regalo para su novia, comenzó a oler el lugar, todo impregnado del suave aroma de Kagome, llegó hasta la habitación y abrió la puerta, encontrándose con su novia envuelta en solo una bata, sonrojada y su cabello caia por sus hombros dandole un toque inocente.
No tenía palabras para esto, la cama estaba ordenada y tenia unas sabanas rojas, sobre la mesita de noche había una bandeja con champán y dos copas, vio a Kagome quitarse la bata y quedar solo en una lencería roja, le quedaba muy bien, resaltaba sus curvas y su piel brillaba con la luz del sol.
Fue hasta ella y dejó la caja sobre la mesita de noche, le acarició las mejillas y la besó lento y con mucho amor, sus manos viajaron hasta la cintura de Kagome y la apretó contra él haciéndola sentir su ereccion, ella por su parte comenzó a quitarle el traje, luego se encargó de desabrochar su camisa.
Se separaron del beso Sesshomaru quitó sus pantalones y depósito suavemente a su novia sobre la cama, besó desde su cuello hasta el ombligo, Kagome estaba en el cielo, pero recordando su idea principal detuvo a Sesshomaru, quien la miró extraño y luego la vio posarse sobre él, comenzando a besarlo y sus manos viajaron desde su pecho hasta su entrepierna, donde acarició aquel bulto y cuando se separó quitó la última prenda.
Comenzó con pequeñas y lentas lamidas, que sacaban suspiros en aquel demonio, luego metió todo lo que pudo en su boca comenzando a chupar y logró un gemido que estaba segura escucharon los vecinos, Sesshomaru por su parte estaba en el cielo, aquella mujer sabía hacerlo enloquecer, llevó una mano hasta su cabeza y la apartó, necesitaba estar dentro de ella.
Con rapidez y cuidado la dejó bajo suyo, se veía tan jodidamente sexy en aquel pequeño trajesito que su miembro palpitó, hizo a un lado las braguitas y la penetro lentamente, deleitándose con el rubor en sus mejillas y el suave gemido que brotó de sus labios.
Se movía lento, aunque lograba llegar a su punto más sensible, Kagome cerró los ojos dejándose llevar por el placer que solo Sesshomaru podía darle.
-Quiero...estar arriba- decía ella entre gemidos- por...favor
-Solo...un poco más- Sesshomaru se seguia moviendo, haciendo a Kagome enrollar las piernas en sus caderas- aún falta mucho...para terminar.
Llevó sus labios hasta el cuello, donde besó y dejó marcas, luego bajó hasta sus pecho, que eran apretados levemente por el corpiño, aunque sus pezones se marcaban y pedían ser mordidos por él, bajó un poco aquella prenda y chupo suavemente, luego escuchó el gemido de placer y comenzó a tocar ambos pezones.
Al cabo de unos minutos habían cambiado de posición, Kagome estaba sobre él pero en posición flor de loto, Kagome se afirmaba de los hombros de Sesshomaru mientras echaba la cabeza para atrás por el placer, Sesshomaru por su parte olía su cuello y lamia la clavícula aguantando las ganas de llenarla, quería más, más de su cuerpo, más de su voz gimiendo su nombre y darle aún más placer.
Sesshomaru puso una mano sobre la espalda de Kagome y con la otra corrió el cabello azabache que caía por sus hombros y la tomó de la nuca para luego enterrar sus colmillos en el espacio del cuello y hombro, el grito de ella era de dolor, ambos se abrazaron y pronto Sesshomaru se corrió haciendo a Kagome apretarlo y tener un orgasmo al mismo tiempo.
Su respiración agitada, el ardor del cuello y su corazón latiendo como si quisiera salir de su pecho, amaba la sensación que solo Sesshomaru provocaba en ella.
-Feliz aniversario- dijo con una sonrisa mientras se recostaban- ¿te gustó el regalo?
-Espero para mi cumpleaños otro- dijo mirándola y viendo el sonrojo en su rostro- y para el próximo año también
-Creo que no se podrá- dijo posicionándose en su pecho y mirandolo picaramente- para tu cumpleaños si, pero no caeré el próximo año en un traje
-¿Por qué lo dices?- levantó una ceja elegantemente a la espera de su respuesta- ¿que podría pasar?
-Estoy embarazada- habló escondiendo su rostro- tengo tres semanas
-...- Sesshomaru hizo que levantara la vista y vio lágrimas acumularse en sus ojos- ¿es cierto?- Kagome asintió y él simplemente la besó, tan lento, tan apasionado y cariñoso que se sentía en el cielo- es la mejor noticia.
Ambos hablaron de sus cuidados ahora en adelante, se ducharnos y fueron a probar el exquisito almuerzo que había preparado y luego Sesshomaru le entregó su regalo, que consistía en un precioso vestido color blanco y un anillo, le había propuesto matrimonio y se casarian ese mismo día por el civil, puesto que su amado demonio no qieria perder más tiempo.
Ahora en adelante les esperaba un futuro feliz, lleno de alegrías y uno que otro cambio de humor de Kagome, pero haría todo por cuidarla a ella y su cachorro, y quien sabe, quizá en unos años más podrían tener más hijo.
FIN
ESTÁS LEYENDO
One-shots Sesshome
Random•Ambientados en todo tipo de tiempo •Solo Sesshome •Algunos tendrán lemon
