Nota: el siguiente one-shot tendrá mención Sesshura e InuKag.
•••
La mañana comenzó aburrida, entre comer sola con su cuñado y el desastre que hicieron con su vestido favorito por no saber lavarlo bien le dio dolor de cabeza.
Paseaba por los pasillos mientras tarareaba una canción, la cual le recordaba las que su madre cantaba de pequeña, pasó cerca del salón de té, su esposo compartía con la visita, sus manos apretaron el vestido mientras mordía su labio, jamás con ella había hecho eso, en un año de matrimonio no mostró más interés que en el sexo, ¿por qué? Simple, el heredero que ambas familias pedían.
Alzó su barbilla, no mostraría dolor, menos contra aquella que deseaba quitarle a su hombre, bajó para ir a los establos, quizá pasear un poco a caballo le serviría, por la ventana notó el nuevo carruaje, quizá Irazue había llegado con Rin, su sobrina y quien tendría su presentación en sociedad unos meses más tarde.
–¿Me traerias mi caballo?– el cuidador volteó y al ver la sonrisa de Kagome se sonrojó un poco, asintió mientras limpiaba sus manos y buscaba el caballo blanco.
–Le pondré la montura y traeré sus guantes.
–Muchas gracias– se puso los guantes y con ayuda de Kyokotsu subió a su equino, regalo de su hermano mayor– si preguntan por mi, estaré en los prados.
Salio de allí e hizo que el caballo trotara más rápido, disfrutó el paisaje, eso le calmaba y ayudaba a su angustiado corazón.
En la sala principal Sesshomaru saludaba a Rin y Bankotsu, hermano de Kagome, quien preguntó por ella y se ofreció para ir a buscarla, buscó en la habitación, donde solía estar leyendo, pero nada, fue afuera hasta que Kyokotsu le dijo estaba paseando.
Decidió ir por ella, le daría la grata sorpresa de que estaba allí, siguió el sendero que guiaba a los prados, la vio cerca de un árbol, el caballo comía tranquilo las manzanas que ella le daba.
–¡Kagome!– gritó emocionado, causando miedo en el equino, quien alzó sus patas golpeando el estómago de Kagome y haciéndola caer– ¡Mierda!
Corrió hasta su hermana para ver su estaba bien, pero Kagome se había desmayado al golpearse con las raíces que salían de la tierra, sangre salía de su cabeza, sacó el pañuelo que llevaba con él e hizo presión en la herida, gritó por ayuda y todos salieron preocupados.
–Inuyasha, ve por el doctor y traelo pronto– habló Irazue abriendo las puertas y caminando rápidamente hasta la habitación de la ojiazul– ustedes dos busquen más paños para la herida en lo que llega el doctor.
Bankotsu puso a su hermana con mucho cuidado en la cama, sin importar lo que los demás dijeran abrió el vestido para ver el golpe en el estómago.
–¡Por dios, pero que pasó!– preguntó la dama de ojos dorados y puso un paño frío en la zona.
–Olvide que ese caballo es asustadizo– respondió mirando el rostro de su hermana y luego volteó a una de las sirvientas– ¿hace cuanto no come?
–¿Que?– la chica jugó nerviosa con sus manos ya que todos la miraban, Bankotsu alzó una ceja– tres días, solo toma agua y una manzana, no me deja traer comida.
–¿Y puedo saber por qué mi aclamado cuñado no hizo nada?– se levantó quedando frente a Sesshomaru quien arrugó el entrecejo sin decir nada– ¿es que no es más importante cuidar de ella que de la mujerzuela de afuera?
–No le llames así– Irazue se interpuso entre ambos caballeros para que no pelearan– mejor cierra la boca y quédate con ella.
–Haré algo mejor, cuando se recupere me la llevaré– respondió y la mirada de sorpresa en los presentes no se hizo esperar– ella es joven y aún muy hermosa, otro podrá hacerla feliz.
ESTÁS LEYENDO
One-shots Sesshome
Acak•Ambientados en todo tipo de tiempo •Solo Sesshome •Algunos tendrán lemon
