Villano Enamorado

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A lo largo de su vida, aprendió que no todo en aquel mundo era eterno, aquello mismo del matrimonio de sus padres, solo duró hasta que el tuvo unos diez años, y se acabó por que su padre le fue infiel a su madre, alegando la nueva mujer, era su verdadero amor.

Creció en medio del caos, donde su madre bebía día y noche, llorando, preguntándose que demonios hizo mal para que él la dejara, Sesshomaru trató de sacarla adelante, pero no pudo, así como tampoco evitó el que ella se suicidara cuando cumplió sus quince años.

Su padre le dio dinero cada mes, pero jamás mostró interés, toda aquella atención y amor, fue para su ilegítimo hijo, Inuyasha, el aclamado héroe.

Sesshomaru tenia la habilidad del veneno, heredado por su madre, velocidad y fuerza por parte de su padre, y una actitud fría, digna del villano, y eso es lo que era, hacia experimentos con personas, niños y animales, Inuyasha poseía velocidad y fuerza, así como habilidad de regeneración por parte de su madre.

Con los años, en muchas ocasiones se toparon, Inuyasha frustraba sus planes de ver que es lo que hacían sus experimentos en libertad, peleaban pero jamás a muerte, ya que su padre siempre intervenía, por eso, Sesshomaru decidió buscar una manera para tenerlo fuera de juego, y no encontró mejor forma, que haciéndolo conocer a Kagome, su compañera.

Él leía un libro en un parque, observando como "accidentalmente" ella perdía a su perrito y pedía ayuda a Inuyasha, quien quedó prendado a ella, sonrió ladino, siempre funcionaba, todos los hombres caían a sus pies, y eso le ayudaba bastante.

Entrada la noche, Kagome llegó quejándose, pero no le presto atención, solo miraba su computadora y bebía su café.

-¡Oye, no me ignores!- le cerró la computadora y alzó la mirada enojado, tomó la muñeca de ella y el veneno le quemaba la piel- ¿por que demonios no lo matas y ya? No estoy para jugar a los enamorados, sabes que solo me interesas tu.

-Tu a mi solo me sirves para acabar con él, lo sabes- la soltó, vio dolor en su mirada, luego se curaba ella misma y se iba a sentar quitándose los tacones- no me interesan los sentimientos, son pasajeros.

-Estas equivocado- ella hablo mirando el techo- mis sentimientos son reales, pero para cuando te des cuenta, quizá sea muy tarde, Sessh.

Dejó el cuarto, no quería escucharla, de ser real el amor, su madre estaría viva, su padre jamás los habría abandonado y él no estaría allí, él les demostraría, que aquellos que dicen amar a otros, se protegerían a sí mismos en una situación de peligro.

***

Durante un mes completo, Kagome tuvo citas y encuentros casuales con Inuyasha, donde se conocían más, él tomaba confianza y le contaba algunos sentimientos y/o situaciones suyas, que nadie más conocía, y por las noches, Kagome llegaba a contarle todo a su amado, quien en ningún momento volteaba a verla de manera distinta, y eso comenzaba a doler.

–Saldré, quizá llegue en dos días- informó tomando su bolso y arreglando su cabello, Sesshomaru no dijo nada así que sonrió y se fue- el tiempo se te acaba- susurró saliendo y sintiendo el aire en su rostro.

Sesshomaru siguió tecleando en la computadora dos horas más, se levantó estirando sus brazos y viendo la hora, media noche, iría por unos tragos con su viejo amigo y luego dormiría.

Caminaba por las oscuras calles de la ciudad, el viento de la noche era helado así que llevaba su chaqueta, a lo lejos pudo ver el cartel de neón que indicaba había llegado a su destino, entró viendo a unas cuantas personas allí, fue directo a la barra y pidió como siempre, su Whisky doble.

One-shots Sesshome Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora