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La esposa del Jefe II

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La noche estaba calida, así que no hubo necesidad de unas chaqueta, bajó del auto ayudando a su madre y entrando juntos a la fiesta en la mansión Higurashi.

Odiaba estos eventos, las mujeres se le pegaban demasiado y se le insinuaban de maneras muy vulgares, pero su madre insistía en encontrar una buena mujer que fuese su esposa y madre de sus hijos, Irazue deseaba que su hijo pudiera darle nietos antes de su muerte.

–Por favor, solo debes elegir, todas son buenas opciones– le decía mientras tomaba una copa de champán– y diviértete, cambia esa cara.

–Como digas– se aleja de Irazue y dio la vuelta, tomó una copa de Martini y decidió recorrer la enorme casa, fue al patio trasero, donde más personas bailaban, bebían y comían, luego entró y fue al segundo piso, donde la luz de una habitación estaba encendida, no era parte de su personalidad ser curioso, pero aún así se acercó y vio un enorme estante con libros, era una biblioteca, entró por completo notando a una chica leyendo sentada en un sofá de cuero rojo, quien al verlo se levantó asustada– lamento la interrupción.

Creí que todos estarían abajo– sus ojos azules lo miraban curioso– ¿desea algo?

–Perderme– respondió y causó una risa en Kagome, quien lo invitó a acercarse y leer por no deseaba estar abajo– ¿y tu, que haces aquí?

–No me gusta estar rodeada de muchas personas, además no es como si pudiera ir libremente y salir– sus manos cerraron el libro y acarició lentamente la portada– mis padres me dijeron que podia venir si no deseaba estar allá.

Sesshomaru se perdió en su voz, tan suave y cautivadora, le era imposible no sentirse atraído y la verdad es que no escuchaba nada de lo que decía, por primera vez tenía una conversación donde él no era el centro de atención y mucho menos donde solo deseaban llevarlo a la cama.

***

–¿Señor?– Keitaro movía su mano frente al rostro serio de Sesshomaru, quien parpadeo un poco antes de mirarlo– llevo cinco minutos hablándole.

–Hoy no me siento bien– recibió los documentos y un par de libros, los cuales habían sido escritos por su esposa– ¿y esto?

–Mi hermana es fan de su mujer, la sigue en su página oficial y cuando me mostró la foto recordé que era la mujer que vi en su departamento– le explico rascando su cabeza algo nervioso por la mirada de su jefe– se que no sale, así que conseguir una firma de ella seria muy difícil, ¿podría hacerme ese favor?– el chico de ojos verdes juntó sus manos y lo miraba suplicante– a cambio, puedo darle el número de un especialista en casos de Agorafobia.

–Mañana te traeré los libros– los dejó a un lado e hizo que Keitaro tomara asiento– normalmente me enfadaria y ya estarías despedido– una gota de nerviosismo cayó por la frente del ojiverde– pero quiero el número del especialista, odio la mirada triste en Kagome.

Keitaro sacó una tarjeta y se la entregó, Sesshomaru la tomó y nuevamente lo envio a hacer sus deberes.

***

One-shots Sesshome Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora