Solo llevaba una semana sin ver a Kagome, y sentía como su cuerpo pedía ir con ella, pensaba en cuando nuevamente la tuviese en sus manos, tocándola, besándola, haciéndola suya, por que ella comenzaba a ceder, recordaba las reacciones de su cuerpo ante el mínimo toque o roce de sus dedos.
Salio de sus pensamientos cuando le dijeron tenía dos visitas, dejó pasar a ambos, Inuyasha iba con algunas carpetas, seguro proyectos, y tras él, venía ella, la dueña de sus pensamientos más íntimos, más húmedos, deseó en ese mismo instante echar a su hermano y quedarse a solas con ella.
–Prometo seré breve, así los dejo a solas– habló Inuyasha a Kagome, quien asintió con una sonrisa– bueno, vamos.
Kagome tomó asiento en el amplio sillón, tomó una de las revistas de la mesa simulando leer, pero la verdad era, que sus nervios le impidieron incluso darse cuenta que la revista era de su agencia, solo pensaba en como decirle que estaba embarazada, había optado por hablarlo con él ya que sentía la obligación puesto que también era su bebé.
Media hora más tarde, Inuyasha se despedía de ella y cuando cerró la puerta, sintió los brazos de Sesshomaru rodearla y hacer que diera vuelta para besarla, disfrutó nuevamente las sensaciones del cosquilleo en su vientre bajo, como cada vez que se veían.
–¿Que te trae por aquí?– Sesshomaru se obligó a hablar, no se mostraría como un idiota que solo necesitaba su cuerpo, él deseaba todo de ella y se lo demostraría, la llevó hasta su escritorio, donde tomó asiento y ella se sentó en sus piernas– ¿has estado bien?
–No...bueno si, pero no del todo– sus nervios crecían y al notar como Taisho alzaba una ceja se dijo a si misma debía continuar– Debo hablar contigo, es un tema un tanto complicado.
La mente de Sesshomaru se imaginó mil escenarios donde ella le decía no podían seguir viéndose, donde se iba diciendo adiós, respiró hondo y espero lo más paciente que pudo a que ella hablara.
–Hace unos días fui a hospital, me sentía mal, creí había comido algo malo pero no...era otra cosa– Sesshomaru apretó inconscientemente la pierna de Kagome, esperaba y fuese lo que él ya imaginaba desde que en la casa Kagome lo comenzó a tocar con desesperación– Sesshomaru...estoy embarazada.
La respuesta fue inmediata, él la abrazaba hundiendo su rostro en el pecho, acariciaba su estomago aun plano y le dijo cuidaría muy bien de ambos. Kagome en su interior sintió alivio, él estaba feliz, no la dejaría sola criando al pequeño.
–Gracias– susurró besando su mejilla, ambos sintieron la necesidad de un poco más, así que tomaron sus rostros y se unieron en un beso que subió rápidamente de intensidad.
Con cuidado le alzó el vestido que llevaba puesto y por su parte bajó su pantalón y bóxer, Kagome se subió algo apresurada y se autopenetro ansiosa, se movió lento, gimiendo cerca del oído de Sesshomaru, quien apretaba su trasero y besaba su cuello.
Sesshomaru disfrutó el tenerla nuevamente en sus brazos, poder tocarla, hacerla suya, y más ahora que su plan iba tal cual deseaba, pensó en un tiempo le pediría matrimonio, ella le diría que si, por que no deseaba su hijo fuese criado sin padre. Conocía todo de ella, sabía el cómo pensaba, sus gustos y lo que deseaba de un hombre, y él era perfecto.
***
Kagome se despertó en el sillón de Sesshomaru, quien estaba mirando su computadora y así concentrado se veía sumamente atractivo, sus ojos se movieron a ella, al verla despierta se levantó y quedó arrodillado ante el sillón.
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One-shots Sesshome
Random•Ambientados en todo tipo de tiempo •Solo Sesshome •Algunos tendrán lemon
