Acción

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Kagome se aferraba a las piernas mientras trataba de esconderse lo más que podía en aquel rincón de la habitación, las lágrimas caían mojando su ropa y el piso, escuchó la puerta abrirse y vio a un ebrio Inuyasha, quien la miraba enojado, odiandola, con los ojos inyectados en sangre, seguro por beber tanto.

–¡¿Crees que te puedes esconder de mi?!– gritó mientras tambaleando caminaba a ella– ¡Sal de...!

No siguió gritando, se había caído, y ante la escena, Kagome no aguantó la risa y estalló en carcajadas.

–¡Corte!– habló el director, las luces se encendieron, Kagome aún no dejaba de reír, el resto del elenco aguantaba su risa y Kikyo, fue quien se acercó para ayudar a su novio, Sesshomaru fue con Kagome para darle un poco de agua– seguiremos más tarde.

Llegaron dos paramedicos, le hicieron limpieza ya que se había golpeado la frente con un fragmento de la botella que al caer, se había quebrado, Kagome limpió las pocas lágrimas que habían caído y se acercó a su compañero de filmaciones.

–Cuantas veces te dijimos que debes llevar la botella separada del cuerpo– reprendió y solo recibió una mirada fulminante– no te enojes, mejor toma, esto te ayudará.

Del bolsillo sacó una pomada, la llevaba siempre ya que era muy fácil para ella lastimarse sus manos, Kikyo le recibió el pequeño pote y agradeció, Kagome se levantó y fue a los vestidores para quitarse los lentes de contacto, sus ojos ardían y no deseaba que después estuvieran secos.

Como debían esperar a que Inuyasha estuviera mejor del golpe, decidió que se quitaría el atuendo para filmar, este era una falda hasta las rodillas, un poleron ancho de lana y unas pantuflas, se quitó todo, quedando en ropa interior, antes de poner su ropa se puso una bata y se sentó frente al tocador para quitar los lentes y limpiar su rostro.

La puerta se abrió, Sesshomaru entró y cerró con seguro, Kagome se levantó, corrió las pocas cosas que habían en el tocador y se subió al tiempo que el peliplata llega a ella y comienza a tocar sus piernas, ella sonreía mientras siente las suaves caricias, los besos viajan desde su cuello hasta la clavícula.

–Aprovechemos el poco tiempo que tenemos– le susurró mientras la tomaba y la llevaba al sillón que estaba tras ellos– creo que llevarán a Inuyasha al hospital para ver que estará bien.

Kagome decidió que cambiaría roles, así que tiró de Sesshomaru y lo recostó, lo miró sonriendo y bajó los pantalones junto a los bóxer, el pene erecto quedó a la vista, tragó saliva, no recordaba que fuera tan grande, ¿cuando había sido la última vez que lo habían hecho? Lo extrañaba, así que llevo ambas manos a su tronco, comenzó con suaves movimientos, lo sentía palpitar contra sus manos y después comenzó a dar cortas lamidas, Sesshomaru suspiraba encantado, le tomó el cabello para que no le interrumpiera en su trabajo.

Su cabeza subía y bajaba mientras le hacía sexo oral, escuchar los constantes jadeos que daba le hicieron saber que estaba haciendo un buen trabajo, Sesshomaru miró abajo y se encontró con la mirada azulina llena de lujuria, necesitaba hacerla suya.

–¿Kag?– la voz de Koga la asustó, se levantó pero Sesshomaru tiró de ella y la dejó en el sillón– ¿podemos seguir con lo del otro día?

–¿Lo del otro día?– consultó enojado Taisho, mordió uno de los pezones, cubrió su boca para no gritar alto– Quiero una explicación.

Se levantó guardando su miembro dentro de los pantalones, abrió un poco la puerta sonriendo ante la cara de impacto por verlo allí.

–Explica eso del otro día– exigió apoyándose en el marco de la puerta.

One-shots Sesshome Donde viven las historias. Descúbrelo ahora