Kagome afirmaba bien su bolso, corría entre las personas para llegar a su casa lo más pronto posible, chocó con unos cuantos transeúntes y pidió perdón antes de doblar en la siguiente esquina y entrar a la segunda casa, sacó las llaves de su pantalón y entró rápidamente a la sala para encender la televisión.
–Que bien– dijo mientras se dejaba caer en el sillón y veía como su programa favorito comenzaba– Llegué a tiempo.
La introducción comenzó, supo que hoy tocaba comida Coreana, su mirada no se despegó en ningún momento de la pantalla, amaba ver a ese hombre cocinar, su rostro siempre serio, sus labios moviéndose al explicar como dar la sazón perfecta a cada ingrediente y ver sus fuertes brazos le daba mil ideas nada sanas.
Sesshomaru Taisho era su sueño húmedo en cada noche, ese chef que poseía tres restaurantes en Europa, uno en Japón y otro en América, era la única razón por la que volvía a casa acabando sus practicas y por el cual había dejado de lado el salir a citas.
Kagome imaginaba mil escenarios donde lo conocía, donde cocinaba junto a él y la felicitaba regalándole una sonrisa, una que jamás había visto, en la soledad de su hogar practicaba muchas veces cocinar, viendo nuevamente las indicaciones que Sesshomaru daba y cuando conseguía seguir la receta a la perfección, escribía en el pequeño blog que tenía dando su punto positivo al truco.
Hoy no era distinto, mientras escuchaba a Sesshomaru escribía un poco en su blog del que haría hoy ella, había comprado ingredientes frescos como solía decir el peliplata y al acabar el programa iba a la cocina, claro que suspiraba en decepción al ver que solo duraba una hora el episodio.
Apagó la televisión y se quedó unos segundos mirando el techo, luego fue a su cuarto para cambiar su ropa y bajó nuevamente a su cocina para comenzar a preparar lo que Sesshomaru había hecho el día de hoy. Agradecía gastar una parte de su dinero en la página de él, pues podía saber que ingredientes usaría en el próximo episodio y así los compraba aquel mismo día.
Sacó la carne y la cortó en laminas delgadas para hacer Samgyeopsal, prendió su parrilla eléctrica y luego de dar la sazón a la carne la puso a cocinar, mientras tanto preparo el acompañamiento, champiñon con cebolla salteado y ajo.
Puso en un plato algo de lechuga y después decoró con la carne y el salteado, llevó al comedor y degusto muy feliz, era exquisito, jamás había probado la comida Coreana y se le hizo sumamente interesante, escribió en su blog acompañado de una fotografía de su platillo.
Mientras ordenaba y limpiaba su hogar recibía notificaciones, las fue revisando y muchas personas agradecian sus consejos y le decían que ella también debía ser cocinera, sonreía al imaginar aquello, si bien sus padres tenían un local de comida, ella amaba su carrera, el cocinar solo era un pasatiempos.
***
Se encontraba organizando los archivos de los proyectos que ya estaban terminados y los cuales faltaban aún por hacer, su jefe entró pidiendo fuera con él a su oficina por que necesitaba arreglar algunos archivos.
A su celular llegó una notificación de mensaje pero no prestó mayor atención pues no deseaba que Naraku le llamara la atención, estuvieron casi dos horas dentro del despacho viendo los errores, su hora de salir estaba cerca así que el ojirojo le dijo que solo fuese a ordenar sus cosas, él la llevaría a su casa.
–Muchas gracias, pero no deseo que pierda su tiempo en mi, puedo irme en el tren– le dijo Kagome mientras ponía su bolso en el hombro.
–No es problema, vamos– ella asintió, bajaron juntos hasta el estacionamiento y como todo caballero Naraku le abrió la puerta– Solo dime donde vives y llegaras en cinco minutos.
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One-shots Sesshome
Random•Ambientados en todo tipo de tiempo •Solo Sesshome •Algunos tendrán lemon
