—¿Qué te pasa, Bowie? ¿Qué acabas de hacer? — Ramsey parecía sorprendida más que asustada.
—Perdón, pero sus caras están en toda la red oscura, la recompensa es genial.
—Andando, la Agencia está a solo unos minutos— ella tomó la computadora, Tej el dinero.
—¿A dónde vamos ahora?
—¿A la cárcel?
—Conozco un lugar— dijo Han—. Al que menos quiero ir.
***
—Buenos días.
—Hola, querida.
—Esto es para ustedes.
—Muchas gracias— abrazó a Rosa.
—Sabes que para eso está la familia.
—Y por eso te daré esto— era un celular, encriptado, como los que les dio su cuñada—. Un auto vendrá por ustedes para llevarlos a un lugar seguro. No está a discusión.
—Bien— sopesó sus posibilidades—. Nico, trae tu mochila.
—Los veremos al final del camino— dijo Juliana besando la frente del niño, en ese gesto demostraba que extrañaba al propio. León le revolvió el cabello.
—Dante Reyes, nacido en Portugal, madre de las Islas del Pacífico, tendencias sociópatas desde temprana edad, pasó de cárcel de menores a cárcel de adultos a asilo y siempre papá lo iba a sacar. Cuando su padre murió, él desapareció. Propiedades de Reyes antes de morir: todas vendidas o confiscadas, excepto esta.
—La comisaría— dijo Dom.
—Abandonada hace años, adivina a nombre de quién está.
—Dante Reyes, aquí encontraré respuestas.
—Voy contigo.
—Necesito que estés a salvo.
—Te habría ganado la carrera, ¿sabes?
—¿Quieres la revancha?
—La exijo.
—Entonces, nos vemos pronto.
—¿Adivinen quién llegué? — se emocionó Kelly al entrar.
—Se acaba de ir— Isabel volteó aguantando la sorpresa.
—¡Maldita sea! — soltó las bolsas con comida.
—¡No! — se asustó Juliana.
—¡Con la comida no! — Leon alcanzó a sostenerla.
—Sí, perdón— la rubia se hizo chiquita ante los regaños.
—Los espera en esta dirección— le entregó el papel con los datos.
—Provecho, está hecho con amor de madre— dijo Kelly antes de abrazar a la residente y salir. Juliana y Leon imitaron la acción. Rosa se disculpó con Leon, supo de la pérdida.
***
—Bowie nos marcó, la Agencia nos va a seguir. Necesitamos buscar equipos y llegar al punto de encuentro cuanto antes.
—Está aquí— dijo Han—. Quédense atrás, yo me encargo.
—No, no, no. Es una mala idea— dijo Tej—, parece una idea de Roman.
—¿Qué? ¿Qué estás diciendo?
—Ya me escuchaste.
—Mira, no tienes que hacerlo, sabes que te apoyo.
—Nosotros te apoyamos.
—Tengo que hacerlo solo.
Han chocó puños con sus amigos y avanzó hasta la puerta. Adentro, Deckard pateaba un costal de box con una sorpresa dentro, sonó la puerta y parecía que habían visto un fantasma, ninguno había asimilado aún que ahora eran familia. Él era el contacto de emergencia de Kelly Toretto, si estaba tocando a su puerta, significaba que algo había salido mal, tomando en cuenta que no había podido contactar a la rubia desde que se separaron. Lo tomó de la chaqueta y lo llevó dentro.
Por decir algo, ya que lo azotó contra el suelo y cerró la puerta con el seguro encriptado. A Han se le cayeron sus dulces, Deckard avanzaba hasta él mientras se quitaba los guantes de box. Afuera se escuchaba cómo aporreaban la puerta para lograr entrar. Deckard inquiría sobre el paradero de su esposa y el asiático no podía responder, apenas recuperaba el aliento. Han y Deckard comenzaron a batirse a puños y patadas.
—Tranquilo, no quiero pelear.
—Entonces, esto terminará rápido.
Le dio una patada y lo estampó contra el costal, el cual gritó de dolor, lo cual desconcertó a Han. El asiático no peleaba, sólo esquivaba los ataques, eso hasta que una camioneta blindada irrumpió en el lugar y expulsó el costal lejos. Han y Deckard lo esquivaron con facilidad y fue el momento en que unieron fuerzas sin decirlo. Deckard sacó al conductor y lo estrelló contra la columna, luego a la camioneta. Han hizo lo propio con el copiloto, luego ambos siguieron los de atrás y los de la zona de carga antes de encontrarse.
—Espera.
—¿Trajiste a más gente para matarme?
—A mí también me persiguen.
—Parece que no estamos solos. ¿Sigues conduciendo bien?
—¿Qué te parece?
Tomaron las armas de los agentes caídos, Deckard detrás de una columna y Han subió a la camioneta, varios entraron por el tragaluz y los atropelló a tiempo que Deckard lanzaba la bomba de humo. Lanzó otras dos antes de comenzar a patear y disparar. Han salió del auto con una barra. Arremetió varios golpes antes de ser verse amenazado por el británico, alzó las manos mientras suplicaba, pero no le disparó a él, sino al agente detrás suyo.
—Estamos a mano— y las puertas se abrieron.
—¿Están bien? — el costal se abrió y salió el agente, desnudo y lleno de moretones, espantando a todos en cuanto se liberó del costal. Gritó y corrió fuera, por la otra puerta.
—Bueno, todo esto lo entiendo— dijo Roman señalando a los agentes—. Pero, ¿qué diablos fue eso?
—Un interrogatorio, idea de Kelly— tiró el arma y se apresuró a tomarlo del cuello—. Proseguiré al siguiente.
—No, no, no, no no.
—Espera.
—¿Dónde está mi esposa?
—Con Dom.
—Eso no me dice nada, siempre está con Toretto.
—Los perdimos en Roma.
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La otra Toretto
Fanfiction*Basada en la saga Rápidos y Furiosos* El señor Toretto murió en un accidente de carreras, Jakob huyó y Dom fue enviado preso, así que Kelly se vuelve la cabeza de familia. Ahora que están reunidos todos los Toretto, compiten en carreras callejeras...