Capitulo 22

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Anastasia:

¿Será un policía? No sería una elección desdeñable; es un clásico que difícilmente pierde su encanto. ¿O quizá un vaquero? No, demasiado previsible. Podría haberse decantado por cualquier cosa... y, contra todo pronóstico, la incertidumbre empieza a resultarme intrigante.

Creo que definitivamente he perdido el juicio. ¿Qué clase de mujer, en pleno uso de sus facultades, decide buscar a su propio acosador en una fiesta? Si termino asesinada esta noche, seré, sin duda, la protagonista de la muerte más estúpidamente previsible de la historia.

Ya puedo imaginarme lo que diría papá.

«No voy a cuestionar tus decisiones, Anastasia. A estas alturas, sería concederte una sensatez que acabas de demostrar que no posees».

No sería, desde luego, la primera vez que lo decepcionaría. A estas alturas, dudo que pueda sorprenderlo con algo nuevo. Enamorarme de mi chófer y guardaespaldas fue, sin duda, una metida de pata de proporciones monumentales.

Otra cosa más que añadir a la interminable lista de razones que mamá parece coleccionar bajo el título de «Razones por las que quiero más a mis otros dos hijos».

Yo soy la defectuosa, por supuesto.

Es curioso, considerando que ninguno de los dos se ha tomado realmente en serio eso de ser mis padres. Y cuando ocasionalmente recuerdan que deberían ejercer como tales, el esfuerzo rara vez sobrepasa los diez minutos antes de que vuelvan a sus propias vidas.

Una notificación me arranca de mi espiral de lamentaciones y, toda la amargura que estaba rumiando queda relegada a un segundo plano.


@____: ¿Sabías que la tristeza puede nublar la atención? Lo leí en alguna parte. Quizá debería regalarte ese libro, así la próxima vez que te empeñes en estar triste podrás recordar que no quiero que nada opaque esos bonitos gestos tuyos. Ahora concéntrate, cielo. No querrás perder la pista tan pronto.

Una sonrisa traicionera curva mis labios, pero la disimulo bajando la mirada.

Entonces recuerdo uno de los tantos consejos de Alexa.

«Solo tenemos una vida, cariño. Y sería desolador llegar al final con la memoria abarrotada de todo aquello que deseaste hacer y apenas unos cuantos recuerdos de lo que realmente te permitiste vivir. No conviertas tu existencia en una interminable espera por el momento adecuado. El después es solo una posibilidad. Así que vive ahora, equivócate ahora, ama ahora. Esta oportunidad no volverá a presentarse».

Yo: Ding, ding, ding. Mil euros para el misterioso caballero de corazón romántico.

@____: No soy romántico, pero ding, ding, ding. Tres millones de euros para la mujer más hermosa de esta fiesta.

Pd: Dije «de esta fiesta» para conservar mi fachada de tipo duro, pero son para la mujer más hermosa de Italia.

Sacudo la cabeza, riéndome, y guardo el celular mientras avanzo entre un grupo de chicos con trajes oscuros y máscaras de fantasmas. Ninguno parece prestarme la atención suficiente como para ser él. La canción cambia por una más movida y la multitud comienza a concentrarse en el centro de la pista, arrastrándome con ella y empujándome de un lado a otro.

Me acerco a la barra y apoyo los codos sobre la superficie fría. El barman me dedica una sonrisa y pregunta qué quiero tomar, pero niego con la cabeza. No necesito más distracciones; otro trago y terminaría volando demasiado lejos de la realidad.

Yo: Sigues en la fiesta, ¿verdad? Porque tengo la impresión de que te irás y yo seguiré aquí haciendo el ridículo. Lo pienso demasiado, ya ves.

Bajo tu Dominio [LIBRO #1]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora