Capitulo 21

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Anastasia:

Llegamos finalmente a la fiesta y, como siempre, la casa de Eugenia parece sacada de una película: luces por todas partes, música a todo volumen y gente disfrazada hasta donde alcanza la vista. Apenas entramos, el ritmo empieza a envolverme y mi cabeza se mueve casi sin darme cuenta al compás de la música. Es extraño, porque no suelo emocionarme por este tipo de cosas, pero esta vez no puedo evitar sentirme un poco ansiosa por lo que pueda pasar esta noche.

La mamá de Alexa nos mira desde el coche y nos sonríe antes de arrancar. No hace falta que diga nada; su expresión es más que una despedida, es un claro «diviértanse, pero no me hagan terminar viniendo por ustedes». Siempre ha sido mucho más abierta que la mamá de Emily, aunque también tiene bastante menos paciencia cuando nos pasamos de la raya.

—¿Quieres que les diga a los chicos que le pongan hielo a tu agua, santa Anastasia? —se burla Emily.

—Pero si son las tres diosas de Italia —exclama Joel al vernos, soltando a las dos pelinegras con las que estaba para acercarse a nosotras junto a un chico moreno. El moreno toma cinco vasos rojos de la mesa y, sorprendentemente, consigue sostenerlos todos sin que se le caiga ninguno. Una chica pasa junto a él y le da una nalgada antes de perderse entre la gente

—¿Soy yo o nos está hablando Dick Grayson? —Alexa se ríe mientras recibe su vaso, aunque no bebe de él.

Emily toma el suyo y niega con la cabeza.

—Original, Joel. Muy original —resopla.Él le pasa un brazo por los hombros, sonriendo.— Cuando busqué «disfraces» en Pinterest, fue el primero que me salió.

—No me juzgues, nena. Soy un chico práctico —le sonríe Joel.

El moreno, disfrazado de Batman, me entrega mi vaso.

Le doy un trago y, en un impulso absurdo, termino bebiéndomelo de golpe.

Grave error.

Empiezo a toser inmediatamente. El líquido me quema la garganta y tiene un sabor horrible, tan fuerte que tengo que apartar el vaso de mi boca mientras intento recuperar el aire.

Emily deja de darle un trago a Joel y me quita el vaso de las manos, fulminándome con la mirada.

—Joder, Sia, no vuelvas a hacer eso —me regaña.

La miro sin entender, hasta que señala a Alexa, que también está compartiendo su trago con Batman.

—No puedes ir por ahí aceptando bebidas de hombres sin asegurarte primero de que no te han puesto nada —me advierte.

Joel se ríe.

—Déjala que disfrute —me guiña un ojo—. Por cierto, bonito disfraz.

—Pensé que era invisible —resoplo, acomodándome el tocado.

—Jamás serías invisible, pero ya se corrió el mensaje. Parece que es mejor no acercarse demasiado a ti si queremos conservar las manos —bromea. Bebe de su vaso y, sin ningún pudor, Emily abre la boca recibiendo de su boca. Asqueroso, si me preguntan. —Conque te gustan los violentos, ¿eh? —añade, mirándome con una sonrisa divertida.

No entiendo a qué se refiere y mis cejas se juntan.

—¿Qué?

—Casi haces que maten a mi amigo en la fiesta pasada —dice Batman, mirándome con evidente molestia.

Alexa lo aparta de su lado y viene al mío.

—Emily, camina —dice Alexa, enganchándose de mi brazo y tirando de mí hacia la casa.

Bajo tu Dominio [LIBRO #1]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora