Capitulo 31

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Anastasia:

Me dejo caer en la cama con un suspiro dramático.

—Bueno, si tanto quieren saber… me perdí en el bosque. —Emily cruza los brazos y me mira con la expresión de mi hermana mayor que da miedo.

—¿Por qué nos tienes que mentir, Anastasia —Alexa asiente con una ceja levantada. —Te vimos bajarte de ese auto. ¿De quién era? ¿Quién era él?

Me congelo por un segundo, pero luego ruedo los ojos, haciéndome la indignada.

—¿Y si fuera un taxista?

Emily suelta una risa seca.

—Sí, claro. Un taxista con un auto que cuesta más que este edificio. —Suelto un suspiro dramático y me dejo caer en la cama entre ellas.

—Está bien, está bien, les contaré. —Alexa y Emily se inclinan hacia mí, con los ojos brillando de curiosidad.

—Lo conocí en la fiesta. Estaba en el bosque y… —Hago una pausa, decidiendo qué tanto decir—. Digamos que fue emocionante.

Emily entrecierra los ojos.

—¿Emocionante cómo?

Me encojo de hombros, haciéndome la idiota.

—Como una aventura espontánea, nada serio. —Alexa me observa con sospecha.

—¿Nada serio? Porque parece que te dejó en la puerta de tu casa como si fueras su novia.

Me río, nerviosa.

—Bueno, es que… me perdió en el bosque y se sintió responsable. —Emily levanta una ceja.

—¿Por qué siento que omites los detalles? —Muerdo mi labio y desvío la mirada.

—Porque no son importantes.

Alexa y Emily se miran entre sí antes de volver a enfocarse en mí.

—A ver, a ver… —Alexa entrecierra los ojos—. ¿Cómo es que confiaste en un extraño en medio del bosque?

Me río, incómoda.

—No era un extraño extraño…

Emily frunce el ceño.

—¿Cómo que no?

Aprieto los labios. Ok, aquí viene la parte complicada.

—Es que… —Me rasco la cabeza, buscando las palabras—. Recuerdan al tipo de Instagram, ¿no?

El silencio es inmediato. Ambas parpadean al mismo tiempo, como si hubieran recibido un golpe mental.

—¿Qué? —suelta Emily, su voz un poco más aguda de lo normal.

—¡Espera! —Alexa se lleva una mano a la boca, horrorizada—. ¿Me estás diciendo que pasaste la noche con tu acosador de Instagram?

—No es mi acosador, ¡exagerada! —me quejo, rodando los ojos—. Solo… me escribía de vez en cuando.

Emily me mira como si me hubieran lavado el cerebro.

—Ana. Nosotras te dijimos que ese tipo daba vibras raras.

—¡Y las da! —admito, levantando las manos—. Pero, bueno… también es… ya saben…

Alexa se cruza de brazos.

—¿Sexy? —Muerdo mi labio.

—Extremadamente.

Alexa me da un golpe con la almohada.

Bajo tu Dominio [LIBRO #1]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora