CVIII. El inicio de los Sith

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- Imagino que no debe ser tan lujosa como la que tenía en Kessel – Dijo Rey – Pero al menos es más cómodo que estar en la enfermería

- Y mucho más de lo esperaba encontrar aquí – Manifestó Jorus observando su nueva habitación – Para ser honesto, no tenía buenas expectativas de mi futuro una vez que la encontrara. Estoy muy agradecido de vuestra hospitalidad

- Venga con nosotros a almorzar – Ofreció Ben – Así podemos mostrarle el resto de la nave

Aceptando la propuesta, Jorus caminó junto a ellos por los pasillos, hasta llegar a los comedores, en donde le fue difícil ignorar las miradas y cuchicheos de quienes se encontraban en el lugar

- Por cómo me miran, supongo que todos conocen mi identidad – Declaró incómodo

- Era difícil ocultarla para los miembros de esta base – Explicó ella – Su rostro se sigue transmitiendo por la holonet, día y noche

- Si, entiendo – Contestó, inquieto

Los tres se sentaron a comer juntos, al tiempo en que Rey observaba a los Padawan arrimarse a una mesa lejos de ellos, puesto que pretendían mantener ciertos secretos con Jorus, al menos por ahora. Poe y Finn entraron en los comedores, caminando en dirección opuesta al lugar en el que estaban, con la intención de zafar de la convivencia con el nuevo invitado, pero ella notó sus intenciones y con el ceño fruncido, les hizo un gesto con la cabeza para que se acercaran

- Se le ve más repuesto – Manifestó Poe, forzando una sonrisa mientras se sentaba

- Muchísimas gracias - Contestó Jorus - Y ya que tengo el honor de vuestra presencia, quería saber si debo elevar algún tipo de solitud para pedir el acompañamiento de un guardia armado para poder ir a mi nave y sacar de ahí algunos efectos personales

- ¿Solicitud? – Preguntó Poe, desorientado

- Si, es que no me he cambiado de ropa desde que llegué – Explicó Ma'tav - Y también tengo algunos artículos de aseo... ¿a quién debo recurrir para esa autorización?

- Yo puedo acompañarlo personalmente, si desea – Respondió Finn

- Oh, ¿está seguro? – Cuestionó - No es mi intención hacerle perder su valioso tiempo en tal nimiedad

- No se preocupe – Rio Finn - Puede aprovechar de contarme un poco más sobre usted

- Muchísimas gracias, General Finn

- Jorus, no es necesario que sea tan formal – Manifestó Rey, quien, a diferencia de sus dos amigos, ya estaba familiarizada con su rimbombante manera de hablar

- Por supuesto que sí - Contestó - Cada organismo tiene una cadena de mando de debe ser respetada para que todo funcione de manera óptima. Los gobiernos, la realeza, incluso en La República, cada senador es un representante jerarquizado, aun cuando frente a frente todos tengan el mismo rango, en sus planetas son personas importantes – Expresó Jorus con elocuencia - Imagino que no ocurre de forma diferente aquí, siempre he escuchado que es una agrupación bien organizada y valorada por muchos, si se me permite decirlo

Todos sonrieron divertidos por el análisis. Honestamente, no estaban seguros de que realmente estuvieran tan organizados como él planteaba, pero era gratificante conocer la opinión de alguien externo a ellos. Sin cuestionar sus palabras, comieron con calma, hasta que llegó el momento de retirarse. Jorus se puso de pie para despedirse de todos, dirigiéndole a Poe una exagerada reverencia de agradecimiento, justo antes de emprender el camino a los hangares junto a Finn, quien se mordía las mejillas para no soltar la risa

YuanfenDonde viven las historias. Descúbrelo ahora