Gustabo
Abrí los ojos rápidamente y salí del patrulla, nada más hacerlo empecé a vomitar. Cuando termine me senté de nuevo en el coche, pero esta vez dejé la puerta abierta, aunque estuviéramos a pocos días de navidad necesitaba ese aire frío.
Sentía un dolor de cabeza muy intenso, apoyé mis brazos en mis piernas y sujeté mi cabeza.
Me estaba entrando bastante sueño, levante la cabeza y mire la hora en el reloj de mi muñeca.
- ¡Joder, joder, joder! -
Salí del patrulla y fui a buscar a Horacio o a Conway, ha alguno de los dos. Necesitaba llegar cuanto antes a comisaría, era la 1 de la mañana y no me había tomado la pastilla. Corrí por el local en busca de alguno de estos dos apartando a todo oficial que estaba en mi camino. A lo lejos vi a Horacio y me dirigí hacia él. Se encontraba sentado en una de las sillas que estaban al lado del cuerpo de aquel joven con el que habíamos conversado.
— Hor-... Horacio... necesito ir a comisaría lo más rápido posible... vo-... voy a llevarme el patrulla... — le dije jadeando.
- ¿Para qué vas a volver a comisaría? - me preguntó, pero yo ya había salido corriendo de vuelta al coche.
Me senté en el asiento del conductor y vi que se había dejado las llaves puestas en el coche, agradecí varias veces aquel despiste por parte de Jack y arranque el coche.
Me quedaba ya muy poco para llegar, estaba a la vuelta de la esquina cuando un niño de unos 8 años empezó a cruzar la calle, inmediatamente frené y esperé a que pasara.
- ¿Qué te cuesta pisar el acelerador Gustabo? - escuché en mi cabeza - después de todo es un mocoso, harías un favor al mundo -
- ¡Cállate! - grite clavando mis uñas en el volante.
- Vamos sabes que tengo razón -
Me estaban empezando a dar espasmos en las manos, poco a poco estos iban aumentando. Cuando el niño cruzó aceleré y llegué enseguida a comisaría Bajé corriendo del patrulla y fui directo a los vestuarios.
- No, no, no Gustabo, esta muy mal tratar a tus amigos así - tras escuchar esas palabras una de mis piernas falló, haciendo que me cayera al suelo, por suerte reaccioné a tiempo y no me hice nada - ¿Quieres jugar?, pues juguemos... ¡pero a mi juego! - una risa siniestra retumbó por mi cabeza provocándome un escalofrío.
Me levante y seguí adelante. Conseguí entrar a los vestuarios y llegar a mi taquilla. Fui a poner el código para abrirla pero no me acordaba de este.
- Pobrecito... ¿no te acuerdas?, Jajajaja -
Di un puñetazo de rabia a la taquilla de rabia... espera... ¡esa es la solución!, busqué en los vestuarios algo con la que pudiera abrirla. Vi un destornillador debajo de un banco y apalanque con ella consiguiendo abrirla. Agarré el bote y saqué una pastilla, cuando fui a tomármela me dio otro espasmo haciendo que se cayera al suelo impidiendo que me la tomara.
- ¡Arrodíllate! -
- Estarás de coña ¿no? - dije de cachondeo.
Se me durmieron las piernas haciendo que cayera al suelo, pero esta vez no me dio tiempo a reaccionar haciendo que me diera un fuerte golpe en la cabeza quedándome inconsciente.
Abrí mis ojos lentamente, me encontraba en una casa que me resultaba bastante familiar... Caminé por un pasillo que daba hacía unas habitaciones. Me sobresalté cuando vi a un niño salir de una de las puertas.
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¿Gustabo o Pogo?
RomanceToda esta locura empieza con el asesinato de una familia hace varios años, que provoca que el niño menor de esta viva en la calle provocándole serios problemas mentales. ...
