Finan (The Last Kingdom)

244 18 0
                                        

Finan me besaba en el cuello, mientras que con la otra mano buscaba el hilo que sujetaba mis pantalones.
-Finan. Detente...
-OH vamos....
Sus dientes se deslizaron por mi piel.
Jadee.
-Tienes que saber algo, Finan.
-Puede esperar?
Se colocó entre mis piernas.
-No creo.
-Tus pechos...estan más grandes, Aysha.
Con una mano en su pecho, le empuje hacia atrás.
-Que pasa, mujer?
-Estoy en cinta, Finan.
Casi salta de la cama.
-En cinta... Como... Con un hijo en en vientre... Un hijo... Mío.
-Si Finan. Llevo a tu hijo dentro.
Se agarro la cruz que llevaba en el pecho.
-No estamos casados.
-Eso lo sé.
-Tenemos que casarnos.
Se me formó un nudo en el estómago.
Había sido una imbecil. Me había dejado llevar.
Me levante de la cama y me arregle la ropa.
-Te vas.
-Tengo que pensar, Finan.
-Aysha...
Me intento coger de la mano.
-No, Finan.
-Aysha. Espera!
Me sujeto por los hombros.
-Acaso no quieres al bebé?
-Claro que lo quiero, Finan.
-Entonces?
-No quiero que el motivo que me una a un hombre sea un niño no buscado.
-Crees que el único motivo por el que me quiero casar contigo es el bebé?
No supe contestar.
-Eres testadura, Aysha.
-Finan...
-Aysha. Casate conmigo. Le pediré a Beocca que lo haga cuanto antes.
-No soy cristiana, Finan.
-Buscaremos a alguien que nos case ante tus dioses también.
Me sujeto la cara con ambas manos.
Cerré los ojos y deje mis manos deslizarse por su cintura.
-De acuerdo.

Gisela me miraba sonriente.
Se acerco y me ayudo a arreglar mi vestido.
-Cuando darás a luz?
La mire sorprendida.
-Se nota?
Rió un poco.
- He tenido dos hijos. Se como cambia el cuerpo de una mujer cuando está en cinta.
Sonreí.
-Creo que en invierno.
-Finan lo sabe?
-Si. Por eso nos casamos. Es importante para él, por su dios.
Gisela asintió.
-Eres feliz, Aysha?
Suspiré y toque mi vientre.
-Mucho. No esperaba esto. Jamás esperé casarme. O encontrar a un hombre que me respete. Pero Finan... Pensaba que lo nuestro era algo físico, nada más.
-Finan es bueno. Es leal. Tiene buen corazón.
-Lo sé.
Gisela me abrazó.
-Estas lista?
-Claro que si.
Al salir de la tienda. Tras un pasillo que formaban nuestros amigos y familias, estaba Finan, junto a Beocca y Uhtred.
Estaba guapo, muy guapo. Alguien le había arreglado el pelo, y al contrario de lo que acostumbraba, vestía colores claros.
Me sonrió y yo le sonreí. Sentía que hacia lo correcto.

-Estas lista?
-No puedo cerrar esto.
Finan se me acercó para ayudar con los cordones que sujetaban mi armadura de cuero.
Con cuidado, los intento anudar.
-No llegan.
-Haz más fuerza.
-No se si...
-Finan. Iré y se lo pediré a Sihtric.
Rodó los ojos e intento cerrar las cuerdas con más fuerza.
Consiguió hacerlo, pero me hizo jadear.
-Basta, no.
Lo soltó.
-Finan que haces, tenemos que...
-No. Tú no.
-Como que yo no? Soy una guerrera, Finan.
-Y estás embarazada. No puedes ir a una batalla con esta tripa. Ni siquiera puedes ponerte la armadura. - dijo poniendo una mano sobre mí vientre.
-Claro que puedo, no sabes nada...
-Prometí no hacer esto el día que me case contigo, pero estas buscando que te obligue a quedarte.
Frunci el ceño y me aparte de él, quitando su mano con brusquedad.
-No lo harías.
-Claro que no. Por eso espero que tú seas la que se quede voluntariamente.
Sentía la rabia zumbar en mis oídos.
-Que pasa si te hieren? Una embarazada es un objetivo fácil. Irán a por ti si se dan cuenta.
Queria llorar.
-Lo único que se hacer es luchar, Finan. Si me quitas eso no soy nada.
-Claro que lo eres
Se me acercó.
-Eres impresionante, mujer. Llevas a mi hijo dentro, para mí ni 1000 batallas ganadas se comparan.
Me sujeto con ambas manos.
-En unos meses podrás volver al campo de batalla.
-Y que pasará con nuestro hijo entonces? Y si muero?
-Me ocuparé de que no mueras a cambio de que hagas tú lo mismo conmigo.
Me tembló el labio.
Me agarre a sus muñecas y tomé aire.
-Estoy aterrada, Finan. No creo que pueda hacer esto sin ti.
Me abrazo fuerte, besando mi frente y acarizando mi cabello.
-No voy a dejarte sola.
-Prométeme que vas a volver?
-Te lo prometo.
Cerré los ojos y una lagrima se deslizó por mi mejilla.
-Chicos! Nos vamos! - Sihtric se asomo a la tienda.
Finan me soltó un poco.
-Yo no voy.
El danés me miró algo triste.
-Cuidaré de tu marido.
-Ey! Yo cuidaré de ti, muchacho. - se quejo Finan.
Me acerque a Sihtric.
-Traelo de vuelta vivo. Vale?
Asintió.
-Llamareis al niño Sihtric por mi?
-Ni hablar.-reí.
Me giré hacia Finan.
-Tienes que marcharte.
Mi marido me beso en los labios, muy despacio. Él tampoco quería dejarme sola.
-Te quiero.
-Y yo a ti.
Los tres salimos de la tienda. Vi como todos se montaban en sus caballos. Y justo cuando se iban a marchar, recordé algo.
Corrí hacia Finan.
-Finan!
-Qué pasa?
-Ten.
Me quite el colgante que llevaba en el cuello.
-Es un amuleto. Te protegerá.
Lo puse en su mano y cerré sus dedos sobre él.
-Te quiero. - dijo mirándome desde la altura de su caballo.
-Yo también te quiero.
Besé sus nudillos y lo vi marcharse.

-Finan. Gisela. Donde está Finan?
-Lo he mandado llamar. Ahora tranquilizate. Respira.
-Duele, duele mucho.
La abadesa Hild me sujeto la mano.
-Tienes que empujar.
Hice como me pedían. Me sentía agotada. El bebé parecía no llegar nunca.
-He llegado! Como está?!
-Finan.
-Empuja, ya casi está.
Finan se arrodilló a mi lado.
-Vamos, preciosa, puedes hacerlo.
Unos minutos más tarde y tras el mayor esfuerzo de mi vida, se escucho un llanto.
-Mi bebé. - susurre.
Finan me dio un beso en la frente y se levantó hasta Gisela, quien tenía al bebé en brazos.
-Es un niño. - dijo.
-Puedo verlo? - dije al borde del llanto.
Con cuidado, le dejaron al Finan al niño, quien parecía minúsculo en los brazos de su padre.
-Mira, Aysha. Nuestro hijo.
El niño tenía una buena mata de pelo oscuro.
-Es precioso, Finan.
-Igual que tú.
Me apoyé en su hombro y deje que el pequeño agarrara mi dedo.
Era muy feliz.
Tras limpiar a niño y a mi, Hild y Gisela se fueron para dejarnos descansar y anunciar a todos que ya había nacido.
-El pequeño ha ido a nacer el día más frío de invierno.
Cogí al bebé y lo acurruque en mi pecho, mientras Finan nos cubría a ambos con unas pieles.
-Como le llamaremos?
-Finan.
Me sonrió.
-Tanto me quieres como para llamar a tu hijo como yo?
-Tú me lo has dado, Finan.
Cogí su mano y entrelacé nuestros dedos.
Finan se metió con cuidado en la cama y me abrazó.
-No quiero que se acostumbre a dormir aquí, pero es tan pequeño que me da pena dejarlo en la cuna solo. - dijo él acariciando la cabeza del niño.

-Finan. La espada se sujeta recta, en punta. Y justo cuando tienes al enemigo delante... SALTAS HACIA ÉL!
Finan pincho el pecho de su padre con la espada de madera.
-Muy bien!
-Lo he hecho bien?
-Claro que si.
Le di un golpe en su espada con mi palo de madera y sonreí a Finan, al padre.
-Es rápido. Como tú.
-Es hijo de Finan el Ágil, que podrías esperar, mujer.
Se puso de pie y le lanzó y ataque al niño, que supo devolverlo con un golpe en la rodilla.
-Caray! Es listo. Como tú.
Sonreí.
-Llevo tiempo diciéndolo.
-Ese niño será el mejor guerrero de toda Inglaterra. - Uhtred venía con una jarra de cerveza en la mano.
-Cuando podré pelear con vosotros, madre?
-Finan el Joven. O Finan el Impaciente.
-Aún eres muy joven. Te recuerdo que el invierno pasado te asustas te cuando una gallina entró a dormir a casa. - le dijo su padre.
-Pelearas cuando estés listo, hijo. - acaricié su pelo y sonreí.
-Seré fuerte, como Sihtric.
-Ey! - se quejo Finan.
Reí.
-Papá, Sihtric es más fuerte, tu solo eres grande.
-Más te vale empezar ya a correr.
Los dos echaron a correr por el prado, hasta que el padre atrapó al hijo y lo lanzó al aire.
-Has hecho muy feliz a Finan en estos años.
-Lo sé, Sihtric.
-Cuando se lo dirás?
-Pronto.- dije acariciando mi vientre.

Type and imaginas.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora