T2 Capítulo 45

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Beautiful Boy - John Lennon

Close your eyes
Have no fear
The monster's gone
He's on the run
And your daddy's here

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Londres. Palacio de Buckingham. 8:30am.

La habitación que le habían asignado a Jungwon no era una celda.

Eso fue lo primero que Mina notó cuando Olive la llevó allí esa mañana al momento en el que habían llegado al palacio con Jungwon. Era una habitación real, con una cuna de madera lacada en blanco, con móviles de colores colgando del techo y una ventana que daba a los jardines interiores del palacio. Alguien había conseguido juguetes apropiados para su edad. Alguien había pensado en la temperatura de la habitación, en la luz, en el sonido, en el olor.

Ese alguien era Raewon.

Mina lo entendió antes de que nadie se lo dijera.

Chaeyoung estaba a su lado, con los brazos cruzados y una expresión malhumorada. Había estado con la misma expresión las últimas 72 horas. Vagamente concretaron compartir un par de palabras que no terminaban de crear una conversación. Chaeyoung estaba tan enojada con ella que ni siquiera podía disimularlo.

Mina se lo esperaba, pero de todas formas no se arrepentía de haberla llevado consigo. Algún día, cuando estuvieran lo suficientemente lejos de ese desastre y pudieran retirarse con el dinero que Raewon le había asegurado capaz la perdonaba.

Por ahora eso era un problema de otro día.

Mientras esperaban, se siguió fijando en los detalles, especialmente en Jungwon, quien estaba en la cuna mirando el móvil que se movía arriba de él. Ya había comido, no había dormido nada y tenía los ojos hinchados de tanto llorar.

Raewon entró sin anunciarse.

No las miró a ninguna de las dos. Fue directo a la cuna con paso decidido, como si llevara horas esperando ese momento y finalmente hubiera llegado.

Mientras se alejaba, Chaeyoung miró su espalda alejándose. Era la primera vez que tenía al hombre al frente.

Por años había imaginado el momento en el que tuviera a ese hombre frente a frente otra vez. La última vez que lo vio fue cuando asesinaron a su padre en una plaza pública, como solía hacerse con los que se consideraban traidores. Lo recordaba como un hombre serio, imperturbable y callado. No dijo ningún tipo de discurso para entonces, no explicó el por qué había decidido terminar con la vida de un buen hombre. Con un simple gesto el verdugo había obedecido y no hubieron mayores ceremonias una vez que su padre y el resto del grupo que le acompañaba estuvieron muertos.

Ahora, prácticamente dos décadas después, a simple vista el hombre continuaba teniendo un temple de acero. O al menos hasta que vio su rostro crisparse cuando se detuvo frente a la cuna, con una línea apretando su boca y sus ojos oscuros comenzando a obtener un brillo extraño. Ajeno al resto de su postura rígida.

Jungwon barrió sus ojos grandes y azules lentamente hacia él. Raewon lo estudió con atención. Chaeyoung pensó que Raewon tenía la postura de un animal asustado, como si fuese una presa inevitable de un depredador más grande que él.

Un bebé.

Nadie habló durante varios segundos, parecía como si el aire de pronto se hubiera cortado en esas cuatro paredes. Mina de repente se sintió una intrusa, estaba impaciente por irse de una buena vez. Chaeyoung estaba luchando contra la necesidad de agarrar a ese niño y salir corriendo, pero de vuelta a Corea. Sentía que esto era como una especie de sacrilegio.

Juro que (JENLISA G!P) [Parte 1 y 2]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora