T2 Capítulo 40B

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O Children - Nick Cave and the Bad Seeds

Pass me that lovely little gun
My dear, my darling one
The cleaners are coming, one by one
You don't even wanna let them start

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Seúl. Tres días después.

La casa de Jennie y Lisa olía a dulce y pintura fresca. Lo primero venía desde la cocina, en donde una Rosé, que juraba que no era un desastre, estaba haciendo las pruebas para que el famoso pastel de cumpleaños final no resultara ser un verdadero desastre en el gran día. Lo segundo venía de la sala en donde Jisoo estaba empleando sus dotes de artista.

Era pleno invierno en Corea, no había, ni por asomo la oportunidad de hacer una fiesta afuera. Además, su familia era lo suficientemente reducida para hacer una velada sencilla, bonita y memorable. A Jennie le parecía bien la remodelación, no bien en el sentido emocionado, sino bien en el sentido de apreciar quitar algo de lo viejo de esa casa. Una casa que ella ya no consideraba de sí misma, pero si al menos iba a tomar una foto de ese día esperaba que se viera presentable todo.

A Lisa le importaba una puta mierda lo del color, incluso había hecho un mal chiste de que las paredes se llenarían de sangre de todas formas. Pero, no hay que hablar de la discusión que vino después de eso porque Jennie no aprobaba que Lisa estuviera más emocionada por ver quién era el sapo y castigarlo a celebrar genuinamente ese día.

Parte de eso y de algunas ocurrencias de Lisa resultaron en ese pequeño humor malo.

Jennie estaba en el suelo del salón principal con un rollo de papel crepé azul entre las manos y una expresión concentrada que era opacada cada dos minutos. A su lado, Haerin gateaba por encima de las tiras de papel que ya estaban cortadas con algo que solo podía describirse como un sabotaje deliberado.

—Haerin. —Jennie la despegó del papel por tercera vez—Eso no es un juguete.

Haerin la miró con un ceño fruncido y sus mismos ojos, como si se mirara a un espejo, lo cual significaba que no tenía ninguna intención de obedecer. La puso en su regazo, asegurándose de mantener lo más alejado posible las tijeras y lo que hacía, pero Haerin presionaba con sus manitos sus antebrazos haciendo que no pudiera hacer muy bien su tarea.

Jennie respiró para no pelear con una bebé que claramente no le entendía, pero últimamente estaban un poquito... Fuera de control. Y no por falta de atención, sino que, estaban en una edad sumamente inquieta en donde todo era descubrimiento. O eso era lo que se decía Jennie a si misma cada vez que alguno de los dos salía con algo nuevo. Sí era difícil vigilar a uno, vigilarlo a los dos ya era una hazaña.

Jungwon mientras tanto estaba en el otro extremo de la sala, inspeccionando un globo desinflado con suma atención. Después de un buen rato, decidió que en su tacto era algo bastante nuevo y divertido. Lo apretó. Lo olió. Y luego terminó mordiendolo.

—No. —Esta vez fue Lisa desde el marco de la puerta, bailando con dos tazas de café y una mirada que su hijo mayor ignoró completamente antes de volver a morder el globo.

Lisa negó con la cabeza, dejando lo que hacía para cogerlo del suelo con la mayor delicadeza que podía y prácticamente encaramarlo en su hombro como un chimpancé para volver a tomar las tazas.

—Se notan que son tus hijos. —dijo Jennie sin levantar la vista del papel crepé.

—Son nuestros.

Juro que (JENLISA G!P) [Parte 1 y 2]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora