T2 Capítulo 37

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Man of War - Radiohead

When you come home
I'll bake you a cake
Made of all their eyes
I wish you could see me
Dressed for the kill
You're my man of war
You're my man of war

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El comienzo del invierno en Corea estaba trayendo sus primeras motas de frío en ese final de noviembre. Como una vigilia, una joven se encontraba sentada en el suelo, con el rostro fijo en la puerta de hierro. Su respiración pausada evidenciaba los incontables intentos de control y calma.

Hace unos días comenzaron a llegar los heridos, entre gritos de dolor y gotas de sangre en el suelo se arrastraban los cuerpos de los primeros desafortunados en caer. El equipo de médico militar estaba alerta y con energía para enfrentar el desastre, pero no todos contaban con la dicha de llegar con sus corazones bombeando sangre.

Una nota de ansiedad aparecía en el pulso cardiaco cada vez que la puerta se abría. Jennie tenía miedo constantemente de reconocer uno de los rostros que aparecía medio moribundos por esa puerta. Cada vez que uno entraba y no resultaba ser alguien cercano, Jennie dejaba huir el aire de sus pulmones. Aunque se sintiera culpable de celebrar que ese desdichado no tenía nada que ver con ella.

Hasta que llegó un rostro que sí reconoció.

Y también reconoció el grito que escuchó a lo lejos de quien también esperaba. Saerom tenía un torniquete improvisado en la pierna y el pecho en una laguna de sangre. Jennie observó a Yeri derrumbándose mientras sus manos temblaban cuando le hablaba a la mujer inconsciente que llevaban de urgencias al quirófano.

Jennie sintió la opresión ahorcando su pecho. Se quedó inmóvil en el mismo sitio, porque no sabía como lidiar con la idea de que alguien tan cercano estuviera herido. La joven comprendía el sentimiento total de Yeri, porque ella misma lo había vivido en carne viva cuando Mino casi asesinaba a Lisa. Era por mucho... Devastador.

Por otro lado a Yuri, la madre de la manada, se le había colocado el rostro blanco. El buen humor de los días pasado poco a poco se empezaba a ensombrecer en su semblante también ante la ausencia de información de su primogénita y su esposa. Después de tantos días temía lo peor.

—Saerom estaba en el escuadrón de Rosé. —dijo Yuri con la voz en un hilo. Jennie si se movió esa vez, se acercó para abrazarla, sus propios ojos acompañándola en el sentimiento de miedo.

La joven no tenía palabras en ese momento. Lo único que habían sabido los últimos días era que se habían movido a las provincias y que de alguna forma seguían vivas. Las bases militares de Raewon ya estaban avisadas, por lo que el factor sorpresa ya no existía. Corea había abierto el inicio de una guerra y un golpe de estado. Los noticieros pasaban en directo las trágicas noticias nuevas, la gran mayoría amarillistas que promulgaban la idea de los rebeldes creando un desastre. Mientras que la otra parte reforzaba el motivo de los gitanos con imágenes en loop de lo que el gobierno actual hacía.

Lo más aterrador de todo no era eso, sino que en cualquier momento las fuerzas enemigas de los países divisorios podían entrar y ofrecer refuerzos. Sí eso pasaba, las fuerzas de los rebeldes en esos países entrarían en juego también y Corea sería la capital del caos.

Los primeros días hubieron protestas masivas, miles de simpatizantes salieron a efectuar un derecho pacífico que fue opacado por una ley marcial ordenada desde Londres. Corea, Japón, Vietnam y Tailandia se volvieron un campo minado en el que cualquiera que diera indicios de querer estar a favor de los rebeldes o de alterar el orden público sería fusilado.

Juro que (JENLISA G!P) [Parte 1 y 2]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora