-¿Hola?
-Hola Charles... soy Miguel.- hablé en voz baja, sosteniendo el móvil contra mi oreja.
-¡Oh, Miguel! Ha pasado un buen tiempo... ¿Cómo estás? ¿Ha sucedido algo?
-Lamento llamarte siempre para pedirte algo. Juro que algún día te invitaré un café.- rasqué mi nuca, sintiéndome realmente avergonzado.
-Para nada, Miguel. No te preocupes. Sabes que siempre estaré aquí para ayudar en lo que se me permita a los Rogel, lo hago con gusto.
-Gracias. En verdad te lo agradezco.
-Vale, vale. Pero dime, ¿estás bien? No suenas muy animado.
-Estoy bien, no te preocupes. No es sobre mí, en realidad... ¿Recuerdas a Rubén?
-¿Rubén...?
-Rubén Doblas. Lo atendiste la última vez que nos vimos.- expliqué mirando de reojo a mi amigo dormido en la cama de al lado.
-Ah, claro que sí. Ese muchacho con marcas en su piel. Le había curado unos cortes en su mejilla y en su frente, ¿verdad? ¿Cómo está él?
-No muy bien...- suspiré sentándome en mi propia cama.- Hace una media hora aproximadamente sufrió un ataque de pánico.
-¿Un ataque de pánico, dices? Madre mía... ¿Has logrado controlarlo?
-Sí, de hecho ahora mismo está durmiendo, pero me preocupa lo que pueda pasar cuando despierte. ¿Debería llevarlo al hospital?- En mi mente rogaba por que no fuera necesario.
-Tranquilo, Miguel. ¿Ha sido la primera vez que tiene un ataque?
-No lo sé, Charles. Si tuvo uno antes jamás me lo dijo.
-Intenta preguntárselo cuando despierte. Pero no lo presiones.
-¿Y si vuelve a tener uno? ¿Qué pasará si no logro calmarlo la próxima vez?
-Creo que sería muy extraño que volviera a sufrir un ataque de pánico. Veras, normalmente estos episodios suceden cuando el cuerpo no puede guardar más tensión física y mental. Seguramente Rubén estaba acumulando mucho en su interior, tal vez ni siquiera se percató de ello. Su cuerpo fue el que decidió liberar todo ese estrés. Y cuando despierte... probablemente estará más aliviado.
-¿Entonces no volverá a colapsar?- pregunté esperanzado.
-No hay manera de estar seguros. Todo depende de Rubén. Si la carga que llevaba fue liberada por completo, pues entonces estoy convencido de que no volverá a alterarse. Su cuerpo ha explotado ya, eso es mejor a que todo se quede ahí guardado, ¿entiendes?
-Sí, entiendo.
-¿Lo ha sufrido mucho?
-Estaba aterrado, Charles. Si hubieses visto cómo temblaba...- un escalofrío me recorrió el cuerpo tan solo con recordarlo.
-Me lo imaginaba. Pero tranquilo, Miguel. Aquello es normal. Siempre hay caos, miedo e incertudumbre durante el ataque, pero ya verás que estará más relajado cuando despierte.
-Eso espero. Gracias por la información.
-¿Quieres que pase a darle un vistazo? Puedo ir a tu departamento si quieres.
-No estoy en España. Pero te agradezco de todos modos.
-No hay problema, no dudes en llamar si tienes alguna duda.
-Vale.- sonreí agradecido de tener a Charles como apoyo.
Luego de realizar aquella llamada dejé el móvil en la mesita al lado de la cama y me recosté de espaldas, dejando así que mis ojos se posaran en el techo de color neutro de la habitación.
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Luces Fuera (Rubelangel)
Fan-FictionMi corazón golpeó con fuerza mi pecho y mi respiración se cortó repentinamente al escucharle decir aquello. Rubius sólo seguía observándome, suplicante, con lágrimas de desesperación en sus ojos. -Por favor...- susurró con voz quebrada- Tienes que c...
