Amai miraba de reojo a Rokuro quien a su vez miraba la repisa con obsequios que le hicieron a su primogénito. La castaña notaba cierta melancolía en su pareja, después de la batalla contra Cáncer todos sufrieron cambios drásticos en sus vidas, de un modo u otro, todos cambiaron para siempre, en especial Rokuro al perder su pierna derecha.
Los habían pasado, los avances médicos y la tecnología hasta el día de hoy no explicaban como fue que "volvió a la vida" ni logran explicar del todo cómo funcionaba el Glitter. Lo único je estaba claro es que el comité ético de medicina junto al gobierno prohibieron su uso y cualquier tipo de intento de réplica sea cual sea su fin.
A Rokuro le tomó bastante tiempo acostumbrarse a la prótesis, de principio bromeaba con que se veía cool como Doctor House cojo y con bastón, pero ella sabía que le dolía, que fue un golpe demasiado duro, que su vida ya no sería la misma.
Rokuro nunca fue de rendirse, en cuestión de un año ya lograba correr con la prótesis, pero no con la velocidad de antes, y debía tomar pausas para re acomodar la prótesis; no era lo mismo y nunca lo sería. Muy a pesar sintió que eso podía poner en riesgo una misión o a sus compañeros y muy a su pesar optó por dedicarse a un área más tranquila. Pidió su traslado a la supervisión de reclutas novatos, algo así como un maestro y redujo su jornada a medio día.
Amai sabía que ese cambio en su vida le había afectado. Sabía que Rokuro era una persona que se esforzaba mucho en no mostrar su tristeza, sabía que no lloraba lo suficiente y eso lo comía por dentro.
Rokuro no pudo contener más todas sus emociones el día que "atrapó" a Amai con un test de embarazo. Lloró como nunca antes, fue una especie de colapso. Lloró por "estar incompleto", lloró por miedo a no ser un buen padre porque él no tuvo uno, lloró por no ser lo suficientemente bueno para Amai, lloró por su infancia dura, por su pierna, por sus miedos, lloró todo lo que no había llorado en una vida entera.
Amó mucho más a esa mujer, pues ella no lo abandonó nunca. Ella era más fuerte que él, y jamás se había sentido tan protegido.
Rokuro tenía la vista fija en un balón de fútbol pequeño que le obsequiaron al bebé. El pequeño "Ricky" tenía apenas unas semanas de nacido y había dado vuelta su mundo una vez más. Era muy pequeño para usar la mitad de los obsequios que le dieron en su "fiestecita de bienvenida de bebé" pero al ver esos juguetes pensaba en que sería del niño cuando creciera y viera que su papá no era "un héroe" como sus tíos.
- Me asusta la idea de que Ricky se sienta mal porque papá no puede jugar a la par con él - rompió Rokuro el silencio. La castaña lo abrazó desde la espalda para transmitir su calor y ternura al varón.
- ¿Cómo dices eso? ¡Corres más que yo! Oye, quizás antes podías correr media hora sin cansarte, hora corres 10/15 y sigue siendo más que cualquier otra persona, me incluyo. Rokuro, ni se nota, eres tú quien se sigue enfocando únicamente en tu prótesis, eres mucho más que eso. Sabes, Richard quedará fascinado cuando crezca y vea que su papá puede hacer malabares con los ojos cubiertos, y atinar en el blanco dardos incluso de espaldas. Concéntrate en eso Rokuro -
- Pero ¿Y se asusta por mi pierna, o mis ojos? -
Amai entendía los miedos de Rokuro, para ella también fue algo "fuerte" acostumbrarse a la idea de que los ojos de Rokuro ahora eran carmesí, y que tenía una pierna menos, y unas cicatrices bastante desagradables a la vista en esa zona... Pero lo amaba, y con el tiempo ya ni lo notaba.
- Salgamos de dudas - exclamó Amai tomando a Rokuro de la mano y llevándolo a la habitación donde el bebé estaba es su cuna contemplando el móvil de animalitos. Tomó al bebito y lo puso en brazos de Rokuro, al verse este con ambas manos ocupadas le levantó el flequillo descubriendo sus ojos.
- Amai ¿Qué haces? Quizás se asusta... -
- No lo hará - Amai sin quitarle al niño de sus brazos lo acomodó hasta quedar frente al rostro de su papá, el pequeño bebé seguía como si nada. Sus ojitos negros no se intimidan ante el rostro de su progenitor, hasta fue tierno como el pequeño hizo una burbuja de saliva y sonrió.
- Para nosotros fue extraño porque estábamos acostumbrados a verte de una forma, y de un día al otro cambiaste "de look". Él te conoce así desde que nació, para él es y será normal, te ama y te amará como sea mientras que tú lo ames también - explicó la castaña dejando un beso en la frente del varón.
- ¿Qué sería de mí sin mi pastelito de ron? -
- Nada cariño, no serias nada - respondió divertida la castaña haciendo reír a Rokuro. Quizás la expresión o el sonido captó más la atención del bebé quien volvió a sonreír, al percatarse de esto, Rokuro comenzó a hacer más muecas al niño quien volvía a reír hasta sacarle carcajadas. - Graba esto Amai, mira, mira el niño se está riendo -
__________________________
- ¿Qué estás haciendo Ricky? - preguntó la dulce pequeña de cabello miel a su primo-hermano quien seguía atornillando tuercas a un objeto extraño.
- Dame unos segundos Hana querida, debo darle los toques finales a este bebé - respondió el joven Richard concentrado en su faena.
- Si explota como tú súper último invento papá dice que me cubra o me ponga detrás de algo ¿Debo traer un paraguas? -
- Que poca fe me tienes primita ¡Ya está! Mira mi nuevo bebé, ten es para tí -
- ¡Oh muchas gracias! ¿Qué es? -
Orgulloso, Rick se quitó sus gafas steampunk para poner su extraño invento en el suelo cerca de los rosales que decoraban el patio. Movió el interruptor a encendido y el aparato comenzó a lanzar agua con un rociador electrónico.
- Es un regador automático, patente pendiente. Ahora podrás salir de casa sin preocuparte de quién regará tus preciosas plantas - respondió orgulloso el joven inventor mientras su prima observaba maravillada que el aparato no había explorado aún. No es que le tuviera poca fe, pero 7/10 de sus inventos terminaban explorando o haciendo caos.
- ¡Gracias Ricky! Es muy ingenioso, realmente esto podría ayudar a muchas personas. Sabes, algún día serás un famoso inventor -
- Je, je - rió por lo bajo algo avergonzado por lo elogios de su dulce primita. - Bueno, alguien tiene que crear la tecnología que usan todos. Algún día, crearé cosas mejores que ayuden a muchas personas... -
- ¿Sigues firme con eso de crear prótesis robóticas? -
- Yup, algún día haré prótesis que puedan ser controladas con impulsos nerviosos como cualquier extremidad biológica de carne y hueso. Ya verás, le haré una pierna a papá, a él y a todas esas personas que perdieron algo o nacieron sin algo... -
**Comienza a salir humo del regador y explota **
- Este... Descuida Ricky, sigo pensando que es un gran invento - consoló Hana al varoncito avergonzado.
- Ganbare! Descuida, cada invento fallido es uno menos hasta hacer uno mejor. No hay errores cuando se aprende - respondió Ricky recogiendo las piezas repartidas por el suelo, y limpiando un par de piezas del cabello de la chica.
- Me encanta tu optimismo. Hicimos galletas con Abuelita Rosita ¿Vienes a comer con nosotras? -
- ¡Claro! Pero... primero ¿Me ayudas a limpiar el desastre? -
ESTÁS LEYENDO
Hataraku Saibou (Historias breves)
FanfictionFanfics breves en un solo lugar (AE3803 x U1146 mayormente). Cómo serán historias cortas, las iré poniendo en este lugar ❤️
