Capitulo 56

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A medida que se acercaban las fiestas de fin de año, Yara y Alexia estaban emocionadas por pasar las Navidades juntas, planificando cómo dividir su tiempo entre sus familias. Habían acordado que la Nochebuena la pasarían con la familia de Alexia, mientras que la Nochevieja la celebrarían con la familia de Yara.

Nochebuena con la familia de Alexia

En la mañana de Nochebuena se preparaban para su primer destino: la casa de la familia de Alexia. Mientras preparaban la maleta, Yara notó que Alexia estaba especialmente animada.

—¿Todo listo para nuestra primera parada? —preguntó Alexia con una sonrisa.

—Sí, solo espero que todo vaya bien. Estoy un poco nerviosa por conocer a tu familia en persona —admitió Yara mientras revisaba la lista de regalos.

—No te preocupes. Mi madre, Eli, y mi hermana, Alba, están deseando conocerte. Son muy acogedoras —aseguró Alexia—. Y yo estaré contigo todo el tiempo.

El trayecto hacia la casa de la familia de Alexia fue lleno de conversaciones animadas sobre sus planes para el futuro. Al llegar, fueron recibidas con calidez por las dos.

—¡Alexia, cariño! —exclamó Eli al abrir la puerta—. ¡Qué alegría verte! Y tú debes ser Yara. He oído tanto sobre ti.

Yara, aunque algo nerviosa, ofreció una sonrisa sincera.

—Sí, soy yo. Gracias por invitarme, Eli. Es un honor estar aquí.

Eli la abrazó con calidez.

—El honor es nuestro. Ven, entra y ponte cómoda.

Alba también se acercó para saludar.

—Hola, Yara. Soy Alba. He estado deseando conocerte. Mi hermana no ha parado de hablar de ti desde que te conoció.

La casa estaba adornada con decoraciones navideñas y la mesa estaba preparada para la cena. Durante el día, Eli y Alba le enseñaron a Yara la casa, incluyendo el árbol de Navidad que estaba decorado perfectamente.

La cena de Nochebuena fue un banquete tradicional. Mientras se servía el pavo relleno y los acompañamientos, la conversación giró en torno a recuerdos navideños y anécdotas familiares.

—Yara, cuéntanos sobre tus tradiciones navideñas —dijo Eli mientras pasaba el puré de patatas—. ¿Cómo sueles celebrar?

—Normalmente, mi familia y yo organizamos una cena similar, con muchas luces y regalos —respondió Yara—. Pero este año, este viaje ha sido una experiencia nueva y maravillosa.

Después de la cena, llegó el momento de intercambiar regalos. Cada miembro de la familia tenía algo especial para cada uno. Yara había preparado un regalo especial para Alexia: unos pijamas de invierno a juego, con un diseño navideño que reflejaba el espíritu de la temporada.

—Esto es para ti —dijo Yara, entregándole el paquete envuelto con cuidado—. Pensé que podríamos usarlos juntas cuando estemos en casa.

Alexia abrió el regalo y se rió emocionada al ver los pijamas a juego.

—¡Son perfectos! —exclamó Alexia, abrazando a Yara—. ¡Gracias!

Alexia le dio a Yara una pequeña caja envuelta cuidadosamente.

—Esto es para ti— le dijo Alexia dándole el regalo a Yara.

Cuando lo abrió, vio un precioso collar con el símbolo de infinito. En el fondo de la caja había una nota.

“Te dejaré de querer cuando los números dejen de ser infinitos”

Yara miró a Alexia con los ojos llorosos, ya que se había acordado de la nota que le había dejado junto con el ramo de flores y la flor de plástico.

Nada más leerlo, fue a abrazarla. Eli y Alba contemplaban la escena entre risas.

Ellas también intercambiaron regalos, y Yara recibió una bufanda hecha a mano de Eli y una caja de bombones de Alba. La noche continuó con juegos de mesa y villancicos, y la atmósfera se llenó de risas y alegría. Yara se sintió cada vez más integrada en la familia, disfrutando de las bromas y las historias compartidas.

Nochevieja con la familia de Yara:

Unos días más tarde, Yara y Alexia partieron hacia la ciudad de Yara, ansiosas por la celebración de la Nochevieja. Aunque el viaje era largo, el tiempo pasó rápidamente mientras hablaban sobre el año que estaba por acabar.

Al llegar, fueron recibidas con entusiasmo por la familia de Yara. La casa estaba decorada con luces y adornos, creando un ambiente festivo y acogedor.

—¡Bienvenidas! —dijo la madre de Yara, abrazando a su hija y luego a Alexia—. Estamos encantados de tenerte aquí, Alexia.

Laura, la prima de Yara, también se mostró emocionada.

—¡Hola, Alexia! He oído tantas cosas buenas sobre ti. Estoy feliz de que estés aquí para celebrar con nosotros.

—Hola, Laura. Estoy igualmente feliz de estar aquí —dijo Alexia—. Gracias por recibirme.

La cena de Nochevieja fue una celebración llena de platos deliciosos y tradiciones familiares. La madre de Yara había preparado una cena festiva con todos los platos favoritos de la familia, y mientras se servían los platos, la conversación giró en torno a anécdotas y recuerdos.

—¿Cómo te fue en la celebración de Nochebuena con la familia de Alexia? —preguntó la madre de Yara—. Me alegra que hayas podido estar allí.

—Fue maravillosa —dijo Yara—. La familia de Alexia me hizo sentir muy bienvenida. Disfrutamos mucho y me sentí parte de la familia.

Laura se unió a la conversación.

—Eso es genial. Espero que te sientas igual de bienvenida aquí. ¿Listas para el Año Nuevo?

—Sí, muy emocionadas —respondió Alexia—. Hemos planeado hacer un brindis y disfrutar de la fiesta.

La noche avanzó con juegos de mesa y música. La familia de Yara se mostró interesada en las historias de Alexia y en su vida como jugadora de fútbol, y Alexia, a su vez, se integró rápidamente en las tradiciones familiares de Yara.

A medida que se acercaba la medianoche, el ambiente se volvió más animado. Todos se prepararon para el brindis y el conteo regresivo. Nuestras chicas se cogieron de las manos, rodeadas por la familia de Yara.

—Quiero brindar por el año nuevo y por estar todos aquí juntos —dijo Yara—. Gracias por hacer que este año haya sido tan especial para mí.

Alexia levantó su copa y añadió:

—Estoy agradecida por esta oportunidad de estar con vosotros y celebrar esto juntos. ¡Feliz Año Nuevo a todos!

La familia brindó, y el conteo regresivo llegó a su fin con abrazos y buenos deseos. La noche continuó con música y baile, y mientras el nuevo año comenzaba, Yara y Alexia sabían que estaban construyendo recuerdos y fortaleciendo su relación en cada momento compartido.

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He hecho este capítulo inspirándome en que ya queda poquito para acabar el año. Me da un poco de pena por todo lo que ha pasado este tiempo y todos los recuerdos, pero supongo que así es la vida y toca seguir su curso😮‍💨🥴

𝑯𝒂𝒔𝒕𝒂 𝒍𝒂 𝒖́𝒍𝒕𝒊𝒎𝒂 𝒇𝒍𝒐𝒓...🥀🐬- 𝑨𝒍𝒆𝒙𝒊𝒂 𝑷𝒖𝒕𝒆𝒍𝒍𝒂𝒔Donde viven las historias. Descúbrelo ahora