Capitulo 89

149 18 0
                                        

Ese fin de semana, Alexia y Alba decidieron pasar unos días en casa de su madre, Eli, para intentar desconectar un poco de la tensión que las rodeaba. Aunque ambas estaban al tanto de la peligrosa situación en la que se encontraba Yara, sabían que mantener la calma y no levantar sospechas era crucial. Eli también estaba informada de todo, pero sabían que no podían contarle nada a nadie más. El secuestro de Yara era un secreto que solo conocían ellas, el equipo cercano de Alexia y ahora Eli.

Cuando llegaron a casa, Eli las recibió con una sonrisa, intentando mantener la normalidad.

—Me alegra tanto que hayáis venido, chicas —dijo Eli, dándoles un abrazo—. Vamos a pasar un fin de semana tranquilo, que os vendrá bien.

—Sí, mamá. Lo necesitamos —respondió Alexia, sonriendo, aunque su mente no dejaba de pensar en Yara.

Eli estaba preparando la comida cuando se dio cuenta de que le faltaban algunos ingredientes.

—Alba, cariño, ¿puedes ir al supermercado? Se me ha olvidado comprar unas cosas —pidió Eli, mientras removía la olla.

—Claro, mamá, voy enseguida —contestó Alba, cogiendo su bolso y saliendo rápidamente.

Una vez en el supermercado, Alba se centró en su lista de la compra, pero su tranquilidad se vio interrumpida al encontrarse inesperadamente con Olga.

—¡Alba! Qué sorpresa verte aquí —saludó Olga, sonriendo mientras se acercaba.

—Hola, Olga —respondió Alba, forzando una sonrisa. No quería hablar demasiado, pero tampoco podía ser grosera.

—¿Qué tal estáis tú y Alexia? Me enteré de que Yara se fue de repente… sin despedirse ni nada. Debe haber sido difícil para Alexia —comentó Olga, intentando entablar conversación.

Alba mantuvo la calma y respondió con cuidado.

—Sí, ha sido un poco duro, pero estamos intentando salir adelante —dijo Alba, evitando dar más detalles.

Olga asintió, pero en su siguiente comentario, dejó caer algo que a Alba la heló.

—Es normal que Alexia esté afectada, después de todo lo que pasó con el secuestro de Yara y luego su partida… Debe estar destrozada.

Alba sintió un escalofrío, pero se obligó a actuar con naturalidad. Sabía que no podía mostrar su sorpresa.

—Sí, ha sido complicado —respondió, manteniendo su expresión neutral—. Bueno, me alegro de verte, Olga. Tengo que irme, mi madre me espera.

—Claro, Alba. Cuídate mucho, ¿vale? —dijo Olga, despidiéndose con una sonrisa.

Alba asintió, pagó rápidamente y salió del supermercado lo más rápido que pudo. Necesitaba contarle a Alexia lo que había pasado.

Cuando llegó a casa, encontró a Alexia en el salón, revisando su móvil.

—Alexia, necesito hablar contigo —dijo Alba, con urgencia en su voz.

Alexia levantó la mirada y al instante notó la preocupación en los ojos de su hermana.

—¿Qué pasa? —preguntó, poniéndose seria.

—Me encontré con Olga en el supermercado —empezó a decir Alba, respirando hondo antes de continuar—. Estuvimos hablando un poco, y mencionó el secuestro de Yara.

Alexia se quedó helada, su mente procesando rápidamente lo que acababa de escuchar.

—¿Qué? ¿Cómo es posible que lo sepa? —preguntó Alexia, intentando mantener la calma, aunque por dentro sentía cómo todo se tambaleaba.

—No lo sé, pero lo dijo como si fuera algo normal, como si lo supiera desde hace tiempo. Actué como si no me sorprendiera, pero vine corriendo para contártelo.

Alexia comenzó a caminar de un lado a otro, claramente preocupada.

—Esto es muy grave, Alba. Si Olga sabe algo del secuestro, significa que alguien habló o que está más involucrada de lo que pensábamos.

—¿Qué hacemos ahora? —preguntó Alba, buscando alguna dirección.

—Primero, vamos a actuar con normalidad. No podemos levantar sospechas —dijo Alexia, con decisión—. Después, hablaremos con Mapi y Ona. Esto cambia todo, pero no podemos dejarnos llevar por el pánico.

—Tienes razón —respondió Alba, asintiendo—. Seremos cuidadosas.

Alexia respiró hondo, intentando calmarse.

—Esto no se acaba aquí, Alba. Vamos a seguir adelante y vamos a sacar a Yara de esta.

Ambas hermanas volvieron a la cocina, intentando actuar con normalidad. Aunque la situación se había vuelto aún más peligrosa, estaban decididas a no dejar que nada ni nadie las detuviera en su misión de salvar a Yara.

¿Vais a ver hoy a España contra Inglaterra en la final?
Esperemos que ganen❤️💛❤️

𝑯𝒂𝒔𝒕𝒂 𝒍𝒂 𝒖́𝒍𝒕𝒊𝒎𝒂 𝒇𝒍𝒐𝒓...🥀🐬- 𝑨𝒍𝒆𝒙𝒊𝒂 𝑷𝒖𝒕𝒆𝒍𝒍𝒂𝒔Donde viven las historias. Descúbrelo ahora