Capitulo 90

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Esa tarde, Alexia decidió invitar a Mapi y a Ona a la casa de su madre para hablar con ellas en persona. Después de lo que Alba le había contado sobre el encuentro con Olga, sabía que era necesario contar la situación cara a cara. Eli, al enterarse de la visita, se mostró encantada de poder ver a las amigas de su hija.

—Sería bueno que pasaras un rato con ellas. Además, me gustaría verlas —le dijo Eli a Alexia mientras preparaban la merienda.

—Sí, tienes razón. Además, necesito hablar con ellas en persona sobre lo que pasó hoy —respondió Alexia, pensativa.

—Hazlo con calma, cariño. Ya verás cómo juntas encontraréis una solución —la animó Eli, poniendo su mano en el hombro de su hija.

Cuando Mapi y Ona llegaron, Eli las recibió con una gran sonrisa y un cálido abrazo.

—¡Qué alegría veros, chicas! —exclamó Eli, conduciéndolas al salón, donde había preparado una mesa con café, té y algunos bocadillos—. Espero que tengáis un ratito para charlar.

—¡Claro que sí, Eli! Nos hace falta un poco de normalidad —dijo Mapi, sonriendo mientras se sentaba.

—Gracias por invitarnos —añadió Ona, tomando asiento también.

Después de unos minutos de conversación ligera, Eli se fue a la cocina, dejándolas solas en el salón para que pudieran hablar con más privacidad.

Alexia, que había estado un poco callada durante los primeros minutos, respiró hondo antes de hablar.

—Chicas, hay algo importante que necesito contaros —dijo, mirando a sus amigas con seriedad.

Ona y Mapi intercambiaron una mirada de preocupación, notando el tono de Alexia.

—¿Qué ha pasado? —preguntó Ona, inclinándose ligeramente hacia adelante.

—Hoy Alba tuvo un encuentro inesperado con Olga en el supermercado —comenzó a explicar Alexia—. Hasta ahí, todo parecía normal, pero Olga dijo algo que me ha dejado muy inquieta. Mencionó el secuestro de Yara.

El rostro de Mapi se tensó al escuchar la palabra “secuestro”, mientras que Ona frunció el ceño, tratando de procesar la información.

—Espera… ¿cómo es posible que Olga sepa eso? —preguntó Mapi, sorprendida.

—Eso es lo que me preocupa —continuó Alexia—. Solo nosotras, el equipo más cercano, Alba y mi madre saben sobre el secuestro. Nadie más. Así que, o alguien habló, u Olga está más involucrada de lo que pensábamos.

Ona se cruzó de brazos, reflexionando.

—Si Olga sabe algo que no debería, tenemos que ser extremadamente cuidadosas a partir de ahora. No sabemos hasta qué punto está enterada o qué intenciones tiene.

—Exactamente —asintió Alexia—. No quería hablar de esto por mensajes. Tenía que decíroslo en persona para que entendáis la gravedad de la situación.

Mapi se recostó en su silla, dejando escapar un suspiro profundo.

—Esto cambia las cosas, Alexia. Pero también significa que estamos acercándonos a la verdad. Debemos seguir con cautela, pero no podemos retroceder ahora.

—Estoy de acuerdo —dijo Ona—. Esto es un riesgo, pero también es una oportunidad. Si Olga está involucrada, podríamos intentar sacar más información, pero sin que se dé cuenta de que estamos sospechando de ella.

Alexia asintió, sintiendo una mezcla de alivio y responsabilidad.

—Por eso quería hablar con vosotras. Tenemos que estar más unidas que nunca y planificar bien nuestros movimientos. Yara sigue intentando comunicarse con nosotras, así que no podemos fallarle.

Las tres amigas se miraron, conscientes de la seriedad de la situación, pero también decididas a seguir adelante. Después de un momento de silencio, Mapi rompió el hielo.

—Bien, ¿por dónde empezamos? —preguntó, con una determinación renovada en su voz.

—Primero, mantenemos la calma —respondió Alexia—. Seguimos con nuestras vidas como si nada hubiera pasado. Y en cuanto a Olga, nos mantenemos cerca, pero sin darle razones para sospechar de nosotras.

Ona y Mapi asintieron, y las tres amigas comenzaron a trazar un plan para los próximos días. Sabían que lo que se avecinaba no sería fácil, pero también sabían que estaban más cerca de encontrar a Yara y poner fin a la pesadilla que las había envuelto a todas.

Eli volvió al salón, trayendo más té y pasteles, sin saber que, aunque las risas y las conversaciones parecían ligeras, en el fondo, las tres amigas estaban planeando cómo rescatar a Yara y desvelar la verdad que se escondía tras su desaparición.

Al final no hemos ganado... pero igualmente serán nuestras campeonas

¿Qué tal la historia? ¿Os está gustando? ¿Qué opináis de Olga y la situación?

Algún comentario se agradece de vez en cuando 😞

𝑯𝒂𝒔𝒕𝒂 𝒍𝒂 𝒖́𝒍𝒕𝒊𝒎𝒂 𝒇𝒍𝒐𝒓...🥀🐬- 𝑨𝒍𝒆𝒙𝒊𝒂 𝑷𝒖𝒕𝒆𝒍𝒍𝒂𝒔Donde viven las historias. Descúbrelo ahora