Capítulo 32

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Narrado desde el punto de vista de Mangel.

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Nada máh irse Willyréh todo había vuelto a ser como anteh; y cuando digo todo es TODO, y con eso me refería a que Rubiuh seguía queriendo besarme otra véh. Me sorprendió que me preguntara el qué sentía por él, aún cuando ni yo mihmo sabía lo que sentía. ¿Amihtáh, amor?

Vale, ehto último lo veía cada véh máh posible. Porque ehtaba claro que era raro que dejara que Rubén me besara y yo igual y que no dijera na, y que aún por encima lo dihfrutase; y que me pusiera celoso al verle con Willy Joder, demasiadah cosah que eran obvias.

Pero anteh de que le pudiera rehpondéh y de que me pudiera besáh, le dio otro dolor de cabeza y se dehmayó delante de mí, y sólo puse rehponderle una cosa, aún cuando probablemente no estaría ehcuchándome.

—Creo que te quiero. —vale, eso no sonaba tan gay en mi imaginación, pero bueno; ya lo había disho y al menoh me quedaba máh tranquilo, me hubiera ehcuchao si o no. Le abracé y le volví a tumbáh en la cama; lo mejóh que podía hacéh ahora era dehcansar.

Recordé que aún no le había dao la medicina; y como ehtaba dormío tendría que dársela como la primera véh –aunque la verdá era que no me importaba para ná hacerlo de nuevo-. Así que fui a la cocina a cogéh un vaso de agua y una de lah pastillah, y le besé.

Cada véh se sentía mejóh hacéh eso, aún cuando él seguía sin ehtar consciente del tóh. Me separé de él y me quedé mirándole; sería mejóh que le dejase dehcansar por un rato; pero no quería separarme de él por si volvía a encontrarse mal otra véh.

Noté como Raspberry se me subía encima y empezaba a jugáh con loh cordoneh de mi sudadera, así que la cogí y me puse a jugáh con ella encima de la cama de Rubiuh. Ella me mordía y me arañaba, y yo seguía vacilándola un poco. Seguí jugando con ella hahta que ehcuché una risa, y miré hacia Rubiuh pa encontrármelo dehpierto.

La gata seguía siendo una salvaje cada véh que Rubén la tocaba, así que le cogí la mano y se la acerqué a Raspberry, y ella se quedó máh tranquila. No le solté la mano durante un buen rato, y la verdá era que ehtábamoh muy bien así y en silencio.

Hasta que Rubiuh me volvió a preguntáh lo mihmo de anteh. Le solté la mano lentamente y le miré, ¿me atrevería a decíhle lo mihmo que había disho anteh? No lo creía, era algo demasiao difícil pa mí.

—Bueno, eh que Coño ya. —me iba a sinceráh con él de una véh, pero aún no ehtaba seguro de qué mierda le iba a decíh. ¿Qué le quería? —Joder, eh difícil decíh ehto, nunca había sentío ese tipo de cosah Creo que me guhtah. —ehto no quedaba tan gay como lo que había disho anteh, pero bueno; aún así ehtaba igual de nervioso.

Rubiuh se me quedó mirando algo sorprendido, y no era de ehtrañar; yo seguí jugando con la gata, sin mirarla. Aquel silencio me ehtaba poniendo nervioso, la verdá.

—Entiendo que ehtéh así; eh decir, cuando me había disho que te guhtaba yo no te rehpondí na, así que

Pero no me ehperé para na que Rubiuh me fuera a abrazar, pasando sus brazos por mi cuello. Puse mih manoh en su cintura, abrazándole con fuerza.

— ¿Esoh es un sí? —dije en su oído, mientrah él asentía con la cabeza.

Noh separamoh, y la verdáh eh que no sabíamoh qué hacer. Rubiuh ehtaba con la cara roja y yo toh nervioso porque no sabía qué hacer. Pero bueno, al menoh ya se lo había dicho y ehtaba toh bien. Al fin le iba a poder decíh adióh al ioputa de Willyréh.

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Este Capítulo fue publicado el 18/03/13 en http://mangelandrubiusislove.tumblr.com/

Mangel & Rubius Is Love [Primera Temporada] [Capítulos 0 a 198]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora