Narrado desde el punto de vista de Rubius.
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Llevaba toda la noche entre esas cuatro paredes, no quería salir de allí, para nada, no quería dejar de mirarlo y pensar que en cualquier momento abriría los ojos y me diría que me quiere, que todo estaba bien y que nos íbamos a casa. Joder Mangel, despierta por favor. Estaba claro que tendría que avisar a la madre, pero seguramente el médico ya habría avisado a su familia, y no solo eso, sino que seguramente ella habrá pedido el traslado... imagino. Le cogí la mano, no pensaba soltarla por nada del mundo, así que, con la mano de él cogida, me quedé allí dormido.
Al día siguiente la luz del sol me daba en la cara, lo que me levantó no fue precisamente eso, sino el ruido de muchas voces y la voz de una enfermera mientras otros gritaban un poco histéricos, me asusté la verdad, aunque sabía perfectamente quienes eran, vi entrar por la puerta a Cheeto y algunos otros.
-¿Cheeto?
-Fuimoh a tu casa, y no respondíaih así que la vecina nos avisó.
Mira tú por dónde la tipa se comportaba, estaba claro que le tendría que dar las gracias cuando volviese. Me levanté de la silla, abandonando la mano de Mangel para abrazar a esta gente. Me abrazaron, con tranquilidad por primera vez, y lo agradecía, ahora mismo no me encontraba de ánimos, para nada.
-¿Cómo está? –preguntó Mario.
-Pues... -no podía evitar morderme el labio para no llorar- no lo sé, la verdad, sigue igual, no hay cambio alguno...
-¿Cuánto llevas aquí?
-Desde anoche.
Todos se quedaron callados, veía perfectamente como no estaba de ánimos, que estaba de bajón y que no quería nada más que estar con él, porque... era lo único más importante de mi vida.
-Vamoh a tomar un café –me dijo Cheeto- que esta gente se queden aquí, tú tranquilo.
-No Cheeto, yo...
-Que no te preocupes, Rubius, nosotros nos quedamos –dijo Mario.
Aunque mirar a Alexby, Mario, Panda, Thous, Bebe y alguno que otro más allí... no me dejaba del todo tranquilo, demasiada gente, y quería quedarme por si Mangel se despertaba. Cuando iba saliendo de la habitación me vi a Laura llegando con lágrimas en los ojos y unas flores. ¿A QUÉ COÑO VENÍA ESTA TIPA? Pero lo más sorprendente fue cuando se acercó a mí y me abrazó, me quedé mirando a Cheeto sin entenderlo, ¿a qué venía, en serio?
-Rubén, lo siento tanto.
-¿A qué coño vienes, Laura?
-No vengo de malas, de verdad, lo siento, lo siento mucho.
¿Cómo?
-Siento mucho el accidente que ha tenido Mangel, de verdad espero que esté bien, por él, y por ti.
No podía creérmelo, de repente había entrado en razón y entendía lo nuestro, que ella no era para él, que solo podía estar conmigo, de alguna forma u otra me alegré y terminé correspondiéndole el abrazo, ¿hacía falta que pasase esto para que se diese cuenta?
-Gracias Laura...
-No me las des, Rubén –dijo separándose de mí y secándose las lágrimas- lo siento, de verdad, por todo lo que ha pasado...
-No importa... lo que importa ahora es que Mangel salga del coma...
-Lo sé... ¿te importa si entro a verle?
-No, no, están todos allí además...
-Bueno, nos vemos después entonces.
Y se fue a entrar en la habitación, Cheeto me miró, señaló a la habitación, me señaló, puso cara rara y se rió, no pude evitar reírme yo también, ¿qué coño había pasado? Madre mía.
-En fin... cosah rarah cada día.
-¿Sabías lo que pasó con Laura?
-Me lo contó Mahe.
No pude evitar sonreír, este hombre... siempre igual, ains. Bajamos a la cafetería y cuando llegamos pedimos dos cafés, nos la pasamos allí sentados durante al menos dos horas, Cheeto se comportó bastante bien distrayéndome y haciéndome reír para que no estuviese tan mal, pero no podía evitar pensar en Mangel, en cómo estaba, es que necesitaba que se levantase, porque sin él no era nada. Cheeto se levantó para ir a pagar y me quedé con la mirada perdida en ningún sitio, una pareja se besaba, y no pude evitar pensar en Mangel... quería volver ya a la habitación... Cheeto volvió con una bolsa llena de refrescos, para esta gente supongo. No pude evitar reírme, si alguien era considerado, era él.
Cuando íbamos llegando arriba se escuchaban las risas y los comentarios de esta gente desde el pasillo, Cheeto y yo no pudimos aguantar mirarnos y reírnos, y justo cuando íbamos a llegar empezaron a gritar, salieron algunos de ellos fuera y empezaron a llamar corriendo a la enfermera. La bolsa de refrescos que llevaba en la mano acabó cayéndose al suelo y me fui corriendo a la habitación a ver qué pasaba. La enfermera empezó a pedir que saliésemos rápido de allí, había dejado de reaccionar el corazón de Mangel y tenían que reanimarlo.
-MANGEL, MANGEL HIJO DE PUTA, NO ME DEJES, NO ME DEJES SOLO, NO TE MUERAS.
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Este Capítulo fue publicado el 22/04/13 en http://mangelandrubiusislove.tumblr.com/
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Mangel & Rubius Is Love [Primera Temporada] [Capítulos 0 a 198]
أدب الهواةEl fanfic Rubelangel (y el primero en ser publicado) más celebre salta de Tumblr a Wattpad. Descubre la historia de Mangel y Rubius, dos conocidos en el mundo YouTuber. Todo comenzará como un juego, ¿Pero así seguirá?. Descubrelo en los mas de 233...